21 de Noviembre, 2017, 16:33: ALFRE306Bioética
El suicidio asistido por un médico, al igual que la eutanasia, es contrario a la ética médica.


Por: Redacción | Fuente: ACI Prensa



El suicidio asistido por un médico, al igual que la eutanasia, es contrario a la ética médica, aseguró recientemente la Asociación Médica Mundial (WMA, por sus siglas en inglés).

Citando sus declaraciones sobre el suicidio asistido por un médico y sobre la eutanasia, realizadas en 2015, la WMA señaló que el suicidio asistido “debe ser condenado por la profesión médica”.

“Cuando un médico deliberada e intencionalmente ayuda a poner fin a la vida de una persona, ese médico está cometiendo un acto inmoral”.

El mensaje, difundido a finales de octubre, fue aplaudido por la federación europea provida One of Us en un comunicado del 18 de noviembre, en el que destacó que “es crucial enfrentar esta amenaza, mostrando las consecuencias negativas y destructivas que la eutanasia y el suicidio asistido tienen para la sociedad”.

One of Us alentó además a “mejorar el papel de los cuidados paliativos como cuidado de la salud”.

Para la organización europea, el mensaje de la WMA agrega al trabajo de la defensa de la vida desde la concepción a la muerte natural “esta perspectiva médica importante y prominente”.

La Asociación Médica Mundial también pidió a todas las asociaciones médicas, y a expertos en el cuidado de la salud, “abstenerse de participar en la eutanasia, incluso si la ley nacional la permite o la despenaliza bajo ciertas condiciones”.

En un mensaje remitido el 16 de noviembre al Presidente de la Pontificia Academia para la Vida, Mons. Vincenzo Paglia, y a los participantes del Encuentro Regional Europeo de la Asociación Médica Mundial, el Papa Francisco recordó que la eutanasia “es siempre ilícita porque propone interrumpir la vida procurando la muerte”.

20 de Noviembre, 2017, 15:22: ALFRE306General
Aprovechar el tiempo para dedicarlo a lo esencial


Por: P. Dennis Doren, LC | Fuente: Somos RC



En medio de nuestro frenetismo, de tantas y tantas cosas y preocupaciones, de tantos y tantos pendientes que se van acumulando en nuestra mesa y en nuestro corazón, necesitamos detenernos un momento para analizar cómo estamos viviendo nuestro día, en pocas palabras, cómo estamos aprovechando nuestro tiempo y si realmente lo estamos dedicando a lo esencial, o se nos escurre de entre las manos como el agua sin saber a dónde se nos va, llenando el tiempo en salir al paso de esas miles de necesidades cotidianas que nos hacen pensar cuántas cosas he hecho y que, en definitiva, todas juntas no hacen ni una sola de las que realmente valen. Por eso detente un momento, es necesario. Tal vez esta reflexión cambiará para bien tu vida. Te comparto este decálogo de cómo utilizar bien tu tiempo.

1.- Busca tiempo para meditar, es un ejercicio necesario para llegar a la profundidad de tu corazón, ahí podrás descubrir y discernir qué es lo que Dios quiere de ti.

2.- Busca tiempo para leer, es una manera de crecer con el saber de los demás, tantas buenas lecturas de personas sabias que han sabido estampar en letras el valor y sentido de la vida.

3.- Busca tiempo para rezar, es el modo de entrar en contacto con Dios y expresarle tu amor, necesitas estar en comunicación frecuente con aquel que te enseña el camino del bien y de la verdad.

4.- Busca tiempo para dialogar, es la acción más noble del ser humano a través de la cual uno escucha y habla, recibe y da, y así crece y se consolida la amistad, el respeto y la comprensión.

5.- Busca tiempo para amar, es la esencia de la vida que brinda al ser humano sentido y felicidad, el corazón que ama siempre está dispuesto a dar.

6.- Busca tiempo para contemplar la naturaleza, es el arte de Dios, donde Él se ha manifestado con toda su belleza, ahí lo descubrirás, en la creación Dios ha estampado su firma.

7.- Busca tiempo para trabajar diligentemente, es el precio que has de pagar para realizarte a ti mismo, ser útil a los demás y construir una sociedad más justa y humana.

8.- Busca tiempo para viajar, es una actividad que enriquece en gran manera, porque entras en contacto con gente y culturas diversas que te pueden complementar y así contemplas diferentes realidades de la vida.

9.- Busca tiempo para evaluarte a ti mismo, es un momento propicio para hacer balance y decidir con energía lo bueno que debes potenciar y lo malo que debes corregir.

10.- Busca tiempo para observar a los demás, es una actitud que te enseñará mucho, te ayudará a imitar lo positivo de los otros y a evitar sus defectos.

Con estas 10 pautas puedes hacer de tu vida una verdadera aventura que valga la pena. San Bernardo decía: "no hay nada tan precioso que el tiempo y no hay nada tan menospreciado". Cada momento utilizado según Dios, si estamos en estado de gracia, puede merecernos tesoros de gloria y alegría eternas. El tiempo es la moneda del cielo. Cada momento vale una eternidad. Cada segundo del tiempo es un destello minucioso de la vida que queda atrás. El tiempo no perdona. El tiempo recorre sin piedad sus senderos y tarde o temprano a todos se nos termina.

19 de Noviembre, 2017, 13:22: ALFRE306Familia y Sociedad
¿Cómo viven las mujeres la maternidad y cómo es el vínculo con sus hijos?.


Por: Red Famiia | Fuente: yoinfluyo.com



Todos nacemos de una mujer, por lo tanto tenemos una mamá de forma natural, pero hay situaciones en las cuales, por pobreza, desinformación o accidente, los bebés son entregados a casas hogar en donde se buscará a la mejor familia que sustituya a la natural, pero te has preguntado ¿Cómo viven las mujeres la maternidad y cómo es el vínculo con sus hijos?.

Maternidad por adopción

Según la Convención de los Derechos del Niño de 1989, uno de los derechos básicos de todo niño o niña es el de tener una familia. Cuando la familia biológica no puede proporcionarles los cuidados necesarios para vivir y desarrollarse en su propio seno, puede ser dado en adopción, de forma que esos cuidados sean, entonces, proporcionados por una familia adoptiva.

Existen muchos mitos acerca de la maternidad por adopción, sin embargo lo que es una verdad es que cuando una mujer decide acudir a una institución a solicitar una adopción, llega totalmente convencida de querer ser madre. Según los expertos, la mayoría de las persona le damos mucha importancia al tema biológico y dejamos a un lado las construcciones emocionales que se van dando con el paso del tiempo y la cotidianeidad.

Al igual que las madres biológicas, las madres adoptivas también pasan por un periodo de espera en donde ellas no saben cómo será físicamente su bebe, que sexo tendrá y nunca lo han visto,  pero en el momento en que se los entregan saben que ese bebe es suyo y era lo que su corazón estaba esperando con tanta ilusión.

Tanto las madres biológicas como las madres adoptivas tienen como objetivo proporcionar un bienestar físico y emocional a sus hijos. Crean vínculos emocionales sólidos y le proporcionan el sentido de pertenencia a este primer grupo social que es la familia.  

Aunque, la percepción social de la adopción ha cambiado, pasando de ser un fenómeno invisible, del que no se hablaba, a ser un fenómeno socialmente visible y plenamente aceptado, todavía es frecuente  encontrar madres adoptivas que mantienen en secreto la adopción de sus hijos. Sin embargo es fundamental que llegado el momento se  hable con la verdad a los niños y se les explique de dónde vienen y como llegaron a formar parte de su familia. Ellos tienen derecho a conocer su origen. De esta manera se estará afianzando el voto de confianza que debe prevalecer dentro de todas las familias.

Es importante no perder de vista que con la adopción se trata de buscar el interés superior del menor, proporcionándole una familia. No se trata de dar solución al deseo o necesidad de los adultos de ser padres o madres, aunque ellos también se verán beneficiados, cumpliendo su anhelo de paternidad o maternidad.

La adopción es un camino precioso de llegar a la bendición del amor de los hijos, con todos los retos que eso supone, pero también con los logros, felicidades y las sonrisas que hay a diario cuando uno se convierte en padre o madre. Recuerda que para mantener un vínculo amoroso entre padres e hijos en la familia está la solución.

18 de Noviembre, 2017, 8:47: ALFRE306Bioética
Abortistas presionan nuevamente para quitar de la ley practicamente todo requisito para abortar


Por: Carlos Alvarez Cozzi | Fuente: Catholic.net



Según un estudio realizado que cita la nota de prensa que surge del link (http://www.espectador.com/sociedad/359413/mujer-y-salud-advierte-persistencia-de-aborto-clandestino-pese-a-la-via-legal), se constató algo que para nosotros no es novedad ninguna. Que pese a la legalización del aborto por ley de 2012, continúan existiendo abortos clandestinos. Y esto ha sido así en todos los países donde se ha legalizado la eliminación de seres humanos indefensos del vientre de sus madres!. Llama la atención que un supuesto estudio serio ignore este dato de la realidad. Lo cierto que el fundamento que los abortistas alegaban para que se aprobara  la ley ahora reconocen que ha caído: la legalización que se hizo para terminar con la clandestinidad, no se ha producido.

Entre las razones que invoca el estudio es que muchas mujeres no quieren quedar registradas antes el Estado como que eliminaron a sus hijos. Y esto es así por la sencilla razón que lo legal no borra de la mente y del corazón de una mujer que es madre, el grave hecho de solicitar dar muerte a su propio hijo. La conciencia tiene su voz y la naturaleza hace su trabajo. Por eso en muchos paises se prohibe mostrar a la madre la ecografía de su hijo porque está demostrado que escuchar el corazón latir y ver los movimientos, desestimula en alto porcentaje la decisión de abortar. Esta es la principal causa de la clandestinidad a nuestro modo de ver. Y no las otras que menciona el estudio.
 

Es conocida la técnica. Argumentan que el procedimiento para abortar es engorroso o burocrático y entonces terminan pidiendo al Parlamento que quite todo requisito, cuando es claro que fuera de las condiciones previstas en la ley el aborto sigue siendo delito en Uruguay.


Y vuelvan a atacar con lo que más les molesta por más que el Tribunal de lo Contencioso Administrativo ya ha fallado a favor de los médicos que tienen derecho a la objeción de conciencia, afirmando: “Por otro lado, la objeción de conciencia en los especialistas, el no compartir ideológicamente la intervención del embarazo y negarse a realizarlo, es una de las razones posibles, según el investigador, para que las mujeres "decidan abortar por fuera del sistema".

Y agregran : “Estas acciones deberían ser acompañadas, según el documento, por una revisión de la ley, la que tiene "supuestos que no se corresponden con la realidad" dada la desestimación de la práctica por un trámite "engorroso" que genera dificultades para las "mujeres en situación de mayor vulnerabilidad".


Lo que venimos de decir. Por un lado ignoran el papel de la voz de la conciencia de la mujer que habla al corazón de toda madre para dar marcha atrás en su propósito y asumir su maternidad, y por otro magnifican el problema, como antes lo hicieron con el numero de abortos clandestinos que decían que existían en el Uruguay, para obtener la sanción de ley; ahora lo hacen contra los requisitos que prevé la norma, para pedir su eliminación total.


De paso vuelven a cuestionar en forma inverosímil al derecho de objeción de conciencia que prácticamente todos los Derechos prevén tienen los médicos para no practicar el aborto, en tanto, no es un acto médico, porque la mujer embarazada no está enferma, y el ginecólogo tiene en realidad dos pacientes: la madre y el niño y se debe a los dos para proteger sus vidas, conforme al juramento hipocrático y a la ética médica.


Esperemos que el Parlamento, no ceda ante estas presiones de los grupos conocidos y no siga ampliando una ley que ya es muy permisiva contra la vida naciente y si se ha constatado algún atraso por parte de los equipos médicos que prevé la misma, sea el MSP por la vía reglamentaria, el que se encargue de normalizar la situación.

 

17 de Noviembre, 2017, 12:58: ALFRE306General
Sus posturas son de divinidades hindúes y pueden infestarnos


Por: Magdalena Ríos y Francisca Montalva | Fuente: Religion en Libertad // PortaLuz.org



Que sacerdotes y laicos se abran al Espíritu Santo para acoger y vivir sus dones y carismas, que traen sanación y liberación, es una prioridad del sacerdote Ghislain Roy. La influencia del demonio en nuestro mundo desde la Nueva Era, los ídolos, determinada música y mucho de lo que vemos son parte de los temas que aborda en esta entrevista.

Este sacerdote canadiense que predica retiros de liberación a laicos y sacerdotes por el mundo, discípulo del también sacerdote Emiliano Tardiff, es directo y desafiante en el diálogo. Su mensaje es claro. Este hombre de Dios advierte que… quien no está con Cristo, desparrama y así, por ignorancia o en conciencia, colabora con el demonio.

- Padre Ghislain, usted conoció mucho al sacerdote Emiliano Tardiff, ¿Cómo es que usted empezó a ejercer el ministerio de sanación y liberación luego de conocerlo?
- El padre Emiliano Tardiff fue sanado de una tuberculosis y después de esta experiencia, él se abre a la Renovación Carismática. Estuve con este sacerdote en varios de sus retiros y asistí a su funeral en República Dominicana. Fueron momentos fuertes e importantes porque ver a alguien que ejerce los dones y carismas nos hace querer tenerlos. En su funeral, en fe, simplemente le dije: “Padre Emiliano, si tiene algún don que me quiere dejar, lo acojo”. Así fue como poco a poco, empecé a ejercer este ministerio de sanación y liberación. Ya lo hacía antes, pero comencé poco a poco. El carisma se desarrolla cuando se le ejerce. Luego empecé a ir a España, Italia, Costa Rica y ahora a Chile a predicar retiros.

- ¿Por qué no hay más padres Tardiff hoy en día?
- Porque no hay bastantes sacerdotes que deseen tener esos carismas. Se piensa que están reservados para los carismáticos, sin embargo todo presbítero puede serlo. El Señor quiere regalar los carismas a sus sacerdotes para las necesidades de la Iglesia como en los retiros que estamos haciendo para ellos en Chile. La forma en que se organizan, permiten que los sacerdotes oren unos por los otros. Es al practicar, que uno desarrolla ese gusto. En el momento de la adoración al Santísimo, todos los religiosos fueron visitados por el Señor en sus necesidades de sanación física. Cuando se le toca el corazón a un sacerdote, éste se da cuenta de que Jesús puede ir a tocar a otras personas, entonces empieza a pedir al Señor los carismas, a ejercerlos e imponer manos. Muchos presbíteros vinieron para que les impusieran las manos y pidieron el carisma de liberación. El deseo de tener esos carismas viene cuando se ve a otros sacerdotes ejercerlos.

- ¿No es entonces por falta de fe?
- Tiene que estar el deseo del carisma, de imponer manos. Hace veintiocho años que soy sacerdote y desde entonces que voy a encuentros entre presbíteros. Siempre nos preguntamos qué debemos hacer para evangelizar y les digo que necesitamos empezar a realizar lo que hace Jesús. En el Evangelio de San Marcos 16, 16-18 el Señor dice que a quienes hayan creído en su nombre, entre otros, los acompañarán estos signos: expulsarán espíritus malignos y sanarán a los enfermos. Si empiezas a hacer lo que hace Jesús, ya no tendrás que preguntarte cómo evangelizar; la gente vendrá en abundancia y ni siquiera tendrás que ir hacia las personas, serán éstas las que vendrán buscando sanación. Porque cuando la Iglesia ya no ofrece la sanación, la gente se va hacia la Nueva Era buscando sanarse.

- Por el bautismo somos sacerdotes profetas y reyes, ¿Estamos todos llamados a obrar esos prodigios que dice el Señor en San Marcos? Porque Jesús dice que a quienes creen los acompañarán esos signos…

- Sí, no está reservado sólo a los sacerdotes porque el Señor añade que quienes hayan creído los acompañarán esos signos. Sin embargo, los sacerdotes están llamados en primer lugar, para dar ese ejemplo.

- Padre Ghislain, vivimos en un mundo donde hay mucha confusión. ¿Cómo discernir lo malo que a veces se presenta como bueno? ¿Cómo prevenir para no abrir las puertas al demonio?
- Lo primero es la oración, luego informarse sobre todo los temas de ocultismo en el mundo: yoga, reiki, prácticas orientales, etc. Cuando oramos debemos estar a la escucha del Espíritu Santo en nuestro corazón. Cuando algo no es de Dios, nos atormenta por dentro y si nos da cierta paz, no es duradera. El discernimiento viene de la Palabra de Dios, de la oración y de un buen director espiritual que esté capacitado, porque también hay sacerdotes que están en la confusión: practican yoga, usan piedras energéticas o Flores de Bach, e incluso algunos creen en la reencarnación.

- ¿Por qué el demonio está presente en las prácticas de la Nueva Era? ¿Y cuáles son más peligrosas que otras?
- A menudo las prácticas orientales se vuelven hacia divinidades e ídolos. Cada vez hay más personas que invaden sus casas con budas, máscaras africanas, ídolos, divinidades hindúes. En el 2006 fui a la India con un grupo católico, después de quince días me sentía tan oprimido que -aunque el viaje era por 3 semanas- me volví antes. Todas estas prácticas se vuelven hacia divinidades, como en el caso del yoga. No existe el yoga cristiano, como un modo de relajarse sólo físicamente. Las posturas del yoga, son de divinidades hindúes y… abren la posibilidad de infestarnos con lo oculto.

Como decía el padre José María Verlinde que estuvo veinte años en la India, si dices a un hindú que haces Yoga para relajarte -sin incluir la religión-, él se va a mofar de ti porque sabe que en la práctica del Yoga, a través de las posturas adoptadas, está la práctica de la religión. Se necesita discernimiento.

Por ejemplo, en la acupuntura no se trata sólo de recibir unas agujas, hay que ver quién te las pone. ¿Esa persona hace prácticas ocultas? Si ve los médiums y después practica la acupuntura, transmite lo oculto a través de los dedos. Lo mismo sucede con el reiki, una práctica oriental donde se trata de utilizar la energía cósmica. Algunos se vuelven médiums del reiki y manipulan la energía como forma de sanación; pero detrás de esa energía se esconde nuevamente lo oculto, porque de la manera en que se practica el reiki, se abren las puertas al demonio. En un congreso de exorcistas, realizado en Roma el año antepasado, dos personas dieron testimonio que habían sido liberadas del demonio del reiki.

16 de Noviembre, 2017, 15:02: ALFRE306General
Nació en una familia protestante y su amor por la Verdad la llevó a emprender el camino a casa


Por: Noel Culbertson | Fuente: CHNetwork.org



La Iglesia Católica nunca estuvo en mi radar. No tenía ni odio o malicia contra ella, tan sólo era aquella típica ignorancia y apatía americana con respecto a ella. Pero todos los caminos conducen a Roma, al igual que muchos, yo estaba en ella mucho antes de ser consciente de ello. Estábamos felices en nuestra congregación Bautista, involucrados en el ministerio, el estudio de la Biblia, y rodeado de maravillosos amigos cristianos, pero de alguna manera fuimos atraídos por la gran novia de Cristo. Como dice G. K. Chesterton: "Ha llegado demasiado cerca de la verdad, y se ha olvidado de que la verdad es un imán, con los poderes de atracción y repulsión".

Fui la segunda de cuatro niños en un hogar cristiano maravilloso. Mis padres tuvieron poderosas experiencias de conversión evangélica en la escuela secundaria, mi padre venía de un pasado en la Ciencia Cristiana y mi mamá de un pasado nominalmente católico. No puedo recordar un momento en el que el estudio de las Escrituras no fuera parte de nuestra cotidiana vida familiar. Cantamos el alfabeto griego cuando niños, teníamos estudios bíblicos en familia, y asistía a la iglesia regularmente. Mi papá tenía un amor voraz de las Escrituras. Estudió historia judía, trazó los relatos del Evangelio en orden cronológico, e incluso -por diversión- tradujo el Nuevo Testamento del griego. Nuestra familia siempre estuvo involucrada en ministerios en nuestra iglesia Bautista en el sur de California. Yo tenía un don para la memorización que ganó a una chica torpe una buena cantidad de atención en el Awana (un programa de memorización de versículos de la Biblia para los niños). Para cuando estaba en el sexto grado, había memorizado cientos de versículos de la Biblia.

Durante mis años de escuela secundaria, participé en un viaje misionero a través de nueve países de Europa. Era aún ingenua y no era consciente de que el punto central del viaje fue para "salvar" los católicos. Nuestros líderes hablaban de todas las personas en Europa que van a la iglesia todas las semanas, pero no tienen ninguna relación personal con Jesús. Yo conocía un montón de gente en mi propia congregación bautista que encajaba en esa descripción, así que no le di importancia. Recorrimos Europa compartiendo nuestras cuatro leyes espirituales, a menudo delante de catedrales que luego visitaríamos.

Al año siguiente nuestra familia se mudó al Estado de Washington y empecé a trabajar en un campamento cristiano cercano. (Yo tenía gran afecto por este ministerio porque mi papá había encontrado a Cristo en un campamento cristiano). Trabajamos con varias denominaciones cristianas y vimos muchas vidas encendidas por el mensaje del evangelio. Teníamos oración diaria con el staff y en mi tiempo libre trabajé con los jóvenes de secundaria y enseñé en la escuela dominical a los niños de kindergarten. Estuve constantemente involucrada en actividades ministeriales.

Un compromiso y noticias inesperadas

A principios de 1999, empecé a salir con Stan, quien había asistido a la universidad cristiana con mi hermana. Medio año más tarde estábamos planeando nuestra boda. Nos íbamos a casar justo después de que regresara de su próximo despliegue de seis meses con la Marina de los Estados Unidos. Sin embargo, seis semanas antes de que se desplegara, en una cita médica por un asunto no relacionado, descubrí que estaba embarazada. Me quedé conmocionada, avergonzada y humillada. ¿Cómo pude dejar que esto pasara? ¿Qué pensaría la gente? Había defraudado a mis padres y a tantos otros que me miraban como un testigo de la fe. En ese momento la tentación irrumpió en mi mente:"Podrías abortar, y nadie lo sabría". Fue un pensamiento sorprendente para alguien que era inflexiblemente provida, pero fue una tentación vertiginosa en mi momento de humillación. Sabía que tenía que decirle a alguien que "lo hiciera real" y que disolviera la tentación a la luz de la verdad. Stan estaría en el trabajo otras seis horas, sin posibilidad de contactar con él. Fui a la casa de mi hermana (su esposo también era miembro del personal de nuestra iglesia bautista), y le pregunté si podíamos hablar. Inmediatamente después de contarle todo a mi hermana, el poder de la tentación desapareció. Unas horas más tarde, hablé con Stan, y en los días siguientes él habló con mis padres y con nuestro pastor, yo escribí una carta al personal del campamento confesándome arrepentida de nuestro pecado y pidiéndoles perdón. Fue una experiencia extraordinaria del poder de confesar los pecados a alguien con cierta autoridad para otorgar el perdón - de exponer y arrepentirnos de nuestras faltas en voz alta y así recibir la gracia y libertad de Dios a través de esa confesión. Dos semanas después nos casamos. Dos semanas antes de que Stan sea desplegado nuevamente. Regresó después de seis meses y dos semanas más tarde nació nuestra primera hermosa hija.

Preguntas y conceptos insatisfechos

Con el paso de los años nos mantuvimos muy involucrados en nuestra congregación bautista. Yo dirigí el ministerio de mujeres, Stan era diácono, y teníamos un estudio bíblico semanal en nuestra casa. Una semana en nuestra clase de escuela dominical para adultos, en la cual estábamos discutiendo la Parábola del Sembrador (Mateo 13:3-23), Stan preguntó acerca de la semilla que cayó en tierra rocosa. Mencionó que sonaba como si se refiriera a alguien que había sido salvado, "recibió la palabra con gozo", pero luego "se aleja" o pierde su salvación. Ahora, si usted quisiera ver una habitación llena de bautistas "una vez salvados - siempre salvados" que se vuelven contra usted, esta es una buena manera de hacerlo. En el camino a casa esa tarde, reflexionamos sobre la reacción hostil a lo que parecía ser un relato bíblico bastante claro. Pero entonces no estábamos realmente dispuestos a apostar nuestra salvación eterna por una corazonada, así que el incidente cayó como una semilla en nuestro camino rocoso.

En nuestro estudio bíblico en casa estábamos revisando el Libro de los Hechos de los Apóstoles. Cada semana, Stan y yo leíamos un capítulo, investigábamos a todos los mejores comentaristas que podíamos encontrar, y luego lo discutíamos con nuestro grupo de estudio bíblico. Se volvió más desconcertante cuantos más comentaristas leíamos. Cada uno de ellos tenía una visión diferente de los pasajes, y no sólo reflexiones personales, sino a menudo puntos de vista teológicos opuestos. ¿Cómo podíamos estar seguros de que estábamos leyendo las interpretaciones correctas? Por supuesto, habíamos estado escogiendo con cuál convenir en base a nuestra comprensión de las Escrituras, pero estos comentaristas tenían años de estudio a sus espaldas y aún así tenían docenas de puntos de vista diferentes sobre cómo debían interpretarse los pasajes. ¿Cómo podían los fieles creyentes, que no estaban dispuestos a dedicar varias horas cada día al estudio, saber cuál era la interpretación correcta? Luego vinieron los Hechos 15 y el Concilio de Jerusalén.

Hechos de los Apóstoles es un retrato de la Iglesia primitiva en acción y como protestantes siempre tratamos de regresar a una auténtica experiencia de la Iglesia primitiva. Pero al estudiar la Iglesia primitiva en el Libro de los Hechos, no se parecía mucho a mi experiencia bautista. Se reunieron en consejo y hablaron con autoridad a todas las otras iglesias sobre temas de fe. ¿Dónde estaba eso en mi denominación? No teníamos consejos, ni tampoco teníamos la capacidad de definir con autoridad asuntos de fe y moral. Una vez más, estas nociones inquietantes permanecieron como semillas en nuestro camino mientras navegábamos una vida ocupada con fe, los niños y un montón de despliegues de Stan.

Un Sorprendente Anuncio

En el 2003, mi papá anunció, para horror de mi mamá y sorpresa de nuestros amigos bautistas, que después de varios años de estudios iba a entrar en la Iglesia Católica. Esto desgarró a mi mamá, devastó a nuestro pastor que había estado muy cerca de mi papá, y conmocionó a las congregaciones a las que mi padre había enseñado a menudo a través de los años. Para mí, no parecía la gran tragedia que otros pensaban que era. Mi papá estudió más que nadie que yo haya conocido. Hizo preguntas que perturbó a pastores y profesores del seminario en su búsqueda de conocer a Cristo. Por algunos años él se había estado reuniendo con un par de sacerdotes, ellos le habían dirigido a más fuentes y respuestas de las que él podría haber encontrado en su vida. Había crecido profundamente en oración con la ayuda de estos sacerdotes carmelitas. La Iglesia Católica parecía ser muy adecuada para alguien como mi papá, que estudió tanto. Lo veía más como una preferencia personal, que todos éramos cristianos -la gente que amaba la Biblia era bautista, los que se sentían atraídos por el ritual y el estudio eran católicos, los que eran carismáticos eran pentecostales, etc-. Por respeto a la lucha que mi mamá tenía con respecto a su conversión, mi papá compartía muy pocos detalles (a menos de que se lo pidiéramos directamente) de esa conversión con nosotros,. Debe haber sido un tiempo de terrible soledad para él.

Varios años más tarde, después de escuchar una noticia sobre el Papa Benedicto XVI y la anticoncepción, y sabiendo que no se podía tomar la palabra de los medios de comunicación sobre la enseñanza de cualquier denominación como algo real, le pregunté a mi papá sobre el trato de la Iglesia Católica con la anticoncepción. Yo sabía muy poco sobre esto, sólo que ellos enseñaban algo en contra del uso de anticonceptivos. La breve explicación de mi papá sobre el razonamiento de la Iglesia fue sorprendentemente razonable. Pero lo que más me impresionó fue que cada denominación protestante había tenido la misma enseñanza que la Iglesia Católica sobre la anticoncepción hasta 1930, después, cada denominación cambió su enseñanza. Nunca había escuchado nada de esto en nuestra historia denominacional. Para los bautistas el tema no era un problema; era simplemente un hecho dado que la gente siempre había usado cualquier forma de anticoncepción que desearan sin oponerse a ninguna enseñanza de la fe. Era otra semilla en nuestro camino.

Influencia católica

A principios de 2010, durante nuestro séptimo despliegue de la Marina, yo estaba acompañando a una excursión del grado escolar de mi hija. Estaba con Janet, una madre de familia a la que no había conocido anteriormente. Durante toda la excursión Janet y yo hablamos sobre religión, el estado espiritual de la nación, y todos los temas generalmente desaprobados en una conversación educada. Nos llevamos bien y hablamos durante varias horas después de que terminó la excursión. Unas semanas más me encontré con Janet y su familia en la ferretería y ella mencionó que pensaba que mi papá asistía a su iglesia. Yo le pregunté:"Oh, ¿tú vas a Santa Cecilia?" Era también su parroquia y me preguntaron qué pensaba de que mi papá fuera católico. Dije que me parecía que me parecía bien, y que estaba feliz por él. Luego me preguntó qué pensaba mi mamá de ello. Le dije:"Bueno... ha sido muy difícil para ella" (Mi papá había sido católico por unos siete años). Ella recomendó un libro de un ex ministro protestante que se había convertido al catolicismo. Debido a que el libro se refería a cómo la esposa del ex ministro luchó con su conversión, Janet pensaba que podría ser de ayuda para mi mamá. Le di las gracias y terminé mis diligencias.

Más o menos un mes después Stan regresó del extranjero, y estábamos preparados para pasar un poco de tiempo con la familia en un viaje por carretera a varios parques nacionales. Unos días antes de nuestro viaje, mientras conducía por la ciudad, decidí pasar por la parroquia católica para preguntarles dónde podría encontrar aquel libro que Janet me había recomendado. Nunca había visto una librería católica (o un sacerdote o una monja). Cuando llegué, las puertas estaban cerradas, pero noté que alguien movía cajas por los lados del edificio. Caminé para preguntarle si sabía dónde podía encontrar el libro. Ella dijo que no tenía una copia del libro, pero que tenía un CD de la conversión del mismo autor si me interesaba. (Yo había planeado leer el libro antes de decidir si se lo debía dar a mi mamá. Sabía qué tipo de tormenta de fuego podría seguir si le daba un libro católico, especialmente si ella pensaba que en realidad venía de mi papá). La señora de la parroquia estaba limpiando su oficina y me preguntó si me interesaría algún otro CD. Le dije que sí, y ella me dio más de 30 CDs y un Buscador del Catecismo. Le di las gracias y me fui a casa.

Unos días después salimos a nuestro viaje por carretera. En la primera noche, después de que los niños se durmieron, exploramos el CD de la conversión. Estábamos estupefactos. ¿Cómo pudimos perdernos todo esto? En cada parada de descanso revisábamos nuestras Biblias para confirmar que todos estos versículos estaban realmente allí. Leímos pasajes tales como Mateo 16:13-20, Juan 6, Isaías 22:22-23, Juan 20:23,1 Timoteo 3:15. Por supuesto que estaban allí, algunos los había memorizado en mis días de la AWANA, pero ahora todos se reunían y tenían un lugar. Eran como cilindros en una cerradura, no se presionaba nada para encajar, sino que se montaba la cerradura y se abría la puerta. Era como si me hubieran dado las respuestas a cada pregunta sobre la fe que nunca había pensado hacer y sin embargo sentí que debí haber pensado en hacerlas hace años.

La revelación más profunda para mí fue que, de acuerdo a las Escrituras, Cristo claramente fundó una Iglesia y ella tenía Su autoridad y protección (Mateo 16:13-20). Jesús le concedió a Pedro el poder de atar y desatar en la tierra y en el cielo. Como sabemos que nada impuro puede entrar en el cielo, sabemos que cualquier cosa que esta Iglesia -fundada sobre Pedro- ate en la tierra no sería y no podría ser contraria a Cristo. Entonces cuando Jesús dice que las puertas del infierno no prevalecerán contra esta Iglesia, Él da Su palabra de que esta Iglesia sería especialmente protegida. Si esto era cierto, entonces significaba que Cristo había fundado una Iglesia y ella todavía estaba presente hoy en día, no de una manera mística, sino real y visible. A través de mi propia experiencia, quedó muy claro que las denominaciones luchan con la unidad porque carecen de autoridad. Alguien que no está de acuerdo con las interpretaciones bíblicas del pastor puede simplemente separarse y comenzar otra iglesia, y a menudo lo hacen. Pero aquí la Iglesia Católica se sostiene con autoridad dada por Cristo, como lo ha hecho durante dos mil años, guiada y protegida por el Espíritu Santo. Si esta afirmación es cierta, era yo quien tenía que ponerme en sintonía con la Iglesia y no al revés. La evidencia bíblica, especialmente en los asuntos de la autoridad de la Iglesia, la presencia real de Cristo en la Eucaristía (Juan 6), y la necesidad de fe y obras en vez de sólo fe (Santiago 2:14-24) fue asombrosa. Al final de nuestro viaje por carretera habíamos escuchado más de 30 horas de enseñanza católica y pasamos incontables horas sumergidos en las Escrituras.

Cuando llegamos a casa, obtuvimos tantos libros católicos como pudimos, incluyendo varios sobre los primeros Padres de la Iglesia de quienes nunca habíamos oído, y empezamos a leer. Estudiamos la Biblia con nuevos ojos, habiendo quitado los lentes bautistas que no sabíamos que teníamos. Continuamos estudiando durante meses con una convicción creciente de que la Iglesia Católica era realmente lo que ella decía ser -una, santa, católica y apostólica- pero aún no habíamos asistido a misa. Después de algunas conversaciones decidimos una fecha para asistir a nuestra primera Misa, con la intención de seguir yendo a nuestra iglesia bautista. En los meses venideros paulatinamente podríamos ir asistiendo a otras misas, la intención era disminuir el impacto en la comunidad bautista de la que yo había sido parte por casi 18 años.

Entonces le dije a mi mamá que estábamos considerando volvernos católicos. Siempre habíamos estado cerca y por lo general hablábamos todos los días. Ella me acompañó en todas mis consultas médicas prenatales cuando Stan estaba desplegado en alguna misión e incluso íbamos juntas a comprar los víveres. Pero cuando le dije lo que estábamos considerando, se quedó sin palabras, silencio que pronto se convirtió en histeria. Después de esto, ya no podía hablarme sin llorar, lágrimas que a menudo eran acompañadas de gritos. Incluso fue a terapia psicológica por lo que ella veía como una traición absoluta.

Naves en llamas

El 1 de agosto de 2010 asistimos a nuestra primera Misa. Stan, sabiendo lo difícil que sería para nuestra familia una conversión, oró por orientación divina. En la Misa escuchamos oraciones, respuestas y lecturas todas sacadas de las Escrituras. El salmo responsorial sonó como si me hablara directamente:"Si hoy oyes su voz, no endurezcas tu corazón" En su homilía el sacerdote habló de Cortez y sus hombres llegando a América. Se encontraron con tantas dificultades que los hombres querían regresar a sus hogares donde estarían seguros y confortables. Sin embargo, Cortez quemó los barcos y los hombres tuvieron que avanzar para completar la misión para la que habían sido escogidos. Me incliné hacia Stan y le dije:"Creo que nuestros barcos están en llamas"; luego vino la consagración y vimos como personas de todas las edades, razas y estatus social recibían a Cristo. La habitación literalmente se llenó de Cristo. Me volví hacia Stan de nuevo y esta vez había lágrimas en su cara. Este comandante de la Marina no pudo hablar de ello durante varias semanas sin que se sintiera conmovido hasta las lágrimas. Todo lo que habíamos estado estudiando era ahora palpable y real. Nunca regresamos a la iglesia bautista. En cuestión de días, la vida y las amistades que teníamos antes se quedaron en un repentino silencio. En la soledad de aquellos días nos zambullimos profundamente en las Escrituras y en la enseñanza católica. Fui presentado a escritores católicos como Fulton Sheen, Karl Keating, Frank Sheed, el Papa Juan Pablo II, y especialmente G. K. Chesterton que se convertiría en uno de mis guías joviales y geniales en mi camino de conversión.

Un par de días después de nuestra primera Misa, un miembro de la parroquia nos habló de una conferencia católica en un pueblo cercano el fin de semana siguiente. Ese viernes por la tarde llegamos temprano a la conferencia y terminamos cenando con Tim Staples de Catholic Answers, quien fue uno de los oradores. Triplicamos el número de misas a las que habíamos asistido hasta la fecha, rezamos nuestro primer Rosario (muy incómodamente), y nos conectamos con una serie de recursos para nuestro peregrinar. También nos encontramos con un viejo amigo que, después de recuperarse de su conmoción al vernos en una conferencia católica, se ofreció a traernos más CDs y libros. A la semana siguiente, dejó docenas de CDs, así como el conjunto de tres volúmenes de los escritos de los primeros Padres y mucho más.

Lucha con la Autoridad

Las principales cuestiones teológicas con las que luché fueron que Cristo realmente fundó una Iglesia visible con Su autoridad y, de ser así, seguía existiendo en la actualidad. Siendo bautista, los versículos bíblicos que nunca había notado me impresionaron especialmente, particularmente Mateo 16:13-20 y 1 Timoteo 3:15. En mi estudio de las Escrituras a lo largo de los años había enfocado gran parte de mi estudio en las epístolas de Pablo más que en los Evangelios. Creo que esto se debe a que ocurrieron después de la Resurrección; por lo tanto, eran más relevantes para la vida cristiana. Al estudiar la fe católica, empezaba a ver lo poco que había considerado las palabras de Jesús en relación con la estructura de mi fe como bautista. Siempre había creído que la Iglesia era un Cuerpo Místico invisible de todos los creyentes que tenían una relación personal con Cristo, no una Iglesia visible con una jerarquía. Leyendo Mateo 16, parecía claro que Cristo le dio una autoridad particular a Pedro y a la Iglesia que él dirigiría. Si Jesús dijo:"todo lo que ates en la tierra será atado en el cielo", entonces todo lo que Pedro atara en esta Iglesia tendría que ser infalible o haría a Cristo un mentiroso.

Entonces empecé a leer algunos de los primeros Padres de quienes nunca antes había oído hablar, comencé a estudiar mi estudio de la Iglesia, y empecé a estudiar cómo creía, pensaba y enseñaba la Iglesia en los primeros siglos. No tenía ni idea de que existían escritos de los discípulos de los Apóstoles. Fue igualmente chocante leer lo que tenían que decir sobre la autoridad y la estructura de la Iglesia. San Ignacio de Antioquía, discípulo del Apóstol Juan, dijo en el año 107 d. de J. C.:"Todos vosotros debéis seguir al obispo como Jesucristo sigue el Padre. Sigan también al presbiterio como a los apóstoles. En cuanto a los diáconos, reverenciadlos como al mandamiento de Dios. Que nadie sin el obispo haga nada de lo que atañe a la Iglesia. Sólo aquella eucaristía ha de ser tenida por válida que se hace por el obispo o por quien tiene autorización de él. Por doquier aparezca el obispo, ahí esté el pueblo; lo mismo que donde quiera que Jesucristo está también está la Iglesia Católica". Me convencí de que la Biblia y los primeros relatos del cristianismo en el mundo eran profundamente católicos, no bautistas, en su estructura.

  1. a quien conocí en la excursión, y su esposo se convirtieron en nuestros patrocinadores a través del proceso del Rito de Iniciación Cristiana para Adultos (RCIA por sus siglas en inglés). Fue maravilloso estar unidos en la fe en la Iglesia Católica con mi padre. Es difícil expresar con palabras la emocionante y aterradora aventura de la conversión. Chesterton lo describe así: "Es imposible ser justo con la Iglesia católica. Basta con dejar de hacer fuerza contra ella para sentir el tirón, basta con dejar de gritarle que se calle para comenzar a oír lo que dice con placer. Y basta con empezar a ser justo para encariñarse con ella. Pero cuando ese sentimiento ha superado un cierto punto, comienza a adoptar la trágica y amenazadora grandeza de un gran romance". Nuestra familia entró a la Iglesia Católica en la Misa de la Vigilia Pascual en abril de 2011. Todos recibimos el Sacramento del Bautismo, la Confirmada y nuestra primera Eucaristía esa noche.

Alegrías y Penas

Los años que han seguido han sido de un gran y creciente amor con Cristo y Su Iglesia. Han incluido los momentos más dolorosos y alegres de mi vida. Apenas ocho meses después de que fuimos recibidos en la Iglesia, mi papá cayó gravemente enfermo y necesitaría un trasplante para sobrevivir. Diez días después de eso, mi mamá estaba conduciendo y sus manos soltaron el volante. Unas semanas después se sometió a una cirugía cerebral por un tumor cerebral terminal. Mis dos padres se mudaron a nuestra casa donde los cuidamos. El Señor me proporcionó un tiempo poderoso de sanación y reconciliación con mi mamá durante esos meses. Una vez -después de una de nuestras largas charlas- mi mamá dijo:"Sé que estás experimentando a Cristo en la Iglesia Católica... No sé por qué Dios haría eso". El camino hacia la meta fue largo para mi mamá, y ambas nos divertimos de su fase final. En septiembre de 2012, perdí a mis dos padres con sólo tres semanas de diferencia. Mientras veía a mis padres recibir los últimos ritos mientras morían, vi que los sacramentos de la Iglesia derramaban la gracia de Dios sobre ellos. Mi madre había sido bautizada y confirmada católica, pero había estado asistiendo a las iglesias bautistas desde que tenía 18 años. El día antes de su muerte, un párroco vino y la ungió. No había palabras para expresar el pesar en mi corazón mientras la Iglesia militante y triunfante oraba junto con nosotros. Fue un momento en que el velo entre la tierra y el cielo era tan delgado que casi se podía ver a través de él. Al año siguiente, mi abuelo de 84 años fue bautizado y entró en la Iglesia Católica.

La Navidad después de la muerte de mis padres asistimos a la Misa de medianoche, seguida por la fiesta de San Esteban Mártir el 26 de diciembre. Me sorprendió de nuevo que incluso el calendario de la Iglesia abarque la experiencia humana de la fe. Experimentamos la cima del gozo en el nacimiento de Cristo, inmediatamente seguido de las profundidades del dolor por la muerte del primer mártir. Nuestras vidas son un compendio de fiestas y ayunos, pero ninguno de los dos son en vano. Ambos se mantienen vigilantes en nuestras vidas. Dios obra en ambos según el bien para los que están en Cristo Jesús. Él dirige nuestros caminos a través de la alegría y el dolor con Su palabra y Su persona en los sacramentos para sostenernos. En su gran misericordia, Cristo dirigió nuestro camino a Roma.

Para resumir mi experiencia hasta la fecha, una última frase de Chesterton:"Sé que el catolicismo es demasiado grande para mí, y aún no he explorado sus hermosas y tremendas verdades. Pero sé que [el protestantismo] es demasiado pequeño para mí; yo no podía volver a meterme en esa aburrida seguridad luego de que he echar un vistazo a la vertiginosa visión de la libertad".

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Noel Culbertson forma parte de la parroquia católica de Santa Cecilia, donde es voluntaria en el programa RCIA y en varios ministerios parroquiales. Ella y su esposo, Stan, viven en la isla de Camano, en el estado de Washington, donde están educando a sus dos hijas adolescentes.

Artículo publicado originalmente en CHNetwork.org
Traducido para Catholic.net por: Xavier R. Villalta Andrade

 

16 de Noviembre, 2017, 8:44: ALFRE306General
Qué hacer cuando el mensaje incluye condiciones a cumplir para "que Dios nos oiga"?


Por: n/a | Fuente: Catholic.net



Desde hace algunos años es común recibir a través de Whatsapp las conocidas “cadenas de oración”, que exhortan a reenviar un mensaje a todos los contactos en un cierto periodo de tiempo con el fin de recibir una bendición de Dios y evitar “un castigo”.

Ante este tipo de oraciones que circulan por Internet, ¿qué es lo que debe hacer un católico?

El sacerdote mexicano, P. Sergio Román, explicó cómo responder a estas cadenas en un artículo publicado en el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México (SIAME).

¿Qué hacer?

“En primer lugar, lo que debemos hacer es recordar que Dios no puso condiciones a la hora de invitar a sus discípulos a orar, por lo que lo recomendable es borrar el texto, aunque quien nos lo haya enviado sea nuestro mejor amigo. ¿Y no pasa nada? ¡Absolutamente nada! No se preocupen”, indicó.

En segundo lugar, el presbítero sostuvo que se puede “aprovechar este tipo de cadenas como un recordatorio para orar por las muchas necesidades del mundo”, sin embargo, no se puede “dejar de señalar que intrínsecamente son malas, y no deben hacerse ni seguirse, porque presentan una imagen equivocada y supersticiosa de Dios”.

En tercer lugar, tener una legítima la devoción a Jesús, a la Virgen y a los santos, porque “de esa manera estarían haciendo una propaganda buena que serviría para instruir a otras personas y para animarlas a compartir su devoción”.

Razones por las cuales las cadenas NO son recomendables     

1. Causan molestias

Si bien que estas cadenas son hechas por “personas de buena fe que piensan que de ese modo ayudarán a fomentar la devoción a algún santo”, el P. Román asegura que “lo único que hacen es causar molestias a sus contactos, sobre todo a aquellos que, por ignorancia, se dejan esclavizar por las cadenas”.



2. Fomentan supersticiones

Fomentan la superstición al hacer creer que las gracias divinas dependen de la repetición sin sentido de una acción que no tiene ninguna importancia, sostiene el presbítero.

3. Se asemejan a la magia o brujería

“Las cadenas rayan en la magia o en la brujería, que atribuye a las cosas el poder que solo Dios tiene y que considera que hay fórmulas infalibles para obligar a Dios a hacer nuestros caprichos”, concluyó el P. Román.

Nota de Catholic.net: Los mismos criterios se aplican a cadenas de oración difundidas por medio de otras redes sociales.

Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos: ACIprensa.com

 

15 de Noviembre, 2017, 14:54: ALFRE306Bioética
La “maternidad subrogada” apunta contra la dignidad e interés superior del menor.

Un testimonio que expone, una vez más, la maternidad subrogada como un acto de cosificación de la persona


Por: Carolina Chmielak | Fuente: www.centrodebioetica.org



El 28 de octubre de 2017 se publicó en el diario Washington Post – sección “Be yor Health” -  un artículo titulado “She signed up to be a surrogate mother and unwittingly gave her own child away” ("Se inscribió para ser madre sustituta e involuntariamente entregó a su propio hijo") en el que se relata una noticia de gran impacto, en particular, para la comunidad científica.-

Jessica Allen, norteamericana y madre de dos hijos, decidió alistarse en la Agencia “Omega Family Global” a los fines de convertirse en “madre sustituta” o “madre gestante” a cambio de una abultada suma de dinero, esto es, 30.000 dólares. Dicha Agencia, situada en California y dedicada a “auxiliar” parejas que requieren de la subrogación para ser padres, la contactó con un matrimonio chino que deseaba tener un hijo.-

En abril del año 2016, la mujer se sometió a una Fertilización In Vitro -en adelante FIV- quedó embarazada y semanas más tarde, luego de hacerse los controles médicos pertinentes, descubrió que se encontraba esperando gemelos.-

La pareja subrogante identificada a lo largo del artículo con el seudónimo “Lius”, estaba encantada con la idea de tener dos bebes, es más a raíz de ello, se incrementó  alrededor de un 12 %  la compensación económica que percibiría  la “madre portadora”.-

Finalmente, en diciembre del mismo año Jessica Allen da a luz a ambos bebés con los cuales no tiene contacto alguno – de acuerdo a lo estipulado en el contrato  celebrado con la Agencia- y tan solo pudo ver una foto de los recién nacidos.-

Meses más tarde recibió otras fotos de los bebes y para su sorpresa logró advertir que los mismos nada tenían de parecido, es decir, no eran gemelos.-

Y no estaba para nada desacertada, ya que con la realización de los exámenes genéticos correspondientes, se descubrió que uno de los bebés era hijo biológico de ella y su esposo.-En pocas palabras, la mujer concibió a su propio hijo luego de someterse al tratamiento FIV y concebir al hijo de la pareja que había recurrido a la subrogación.- Esto se conoce como superfetación y rara vez ocurre en seres humanos – han habido 10 casos a lo largo de la historia de la medicina.- Es un proceso diferente al de la gestación múltiple – de mellizos / gemelos – pues se concibe un nuevo feto durante un embarazo ya en curso.-

En consecuencia, los padres biológicos del niño comenzaron una dura batalla legal para recuperarlo.

La pareja que alquiló el vientre y cuya voluntad procreacional se había priorizado, pretendía deshacerse del menor y pedir un resarcimiento monetario de 22.000 dólares a causa de lo ocurrido. Por otro lado un asistente social recomendó que se diese en adopción al menor para absorber los gastos y el dinero que se reclamaba pues ellos en definitiva eran “sus padres legales”.- A su vez otro asistente social había solicitado se le pagara la suma de 7.000 dólares por los gastos en los que había incurrido para cuidar al niño.-

Lo cierto es que tras varias idas y vueltas esta pesadilla terminó en febrero de 2017.- La pareja recuperó a su hijo y no le pagó suma de dinero alguna a la pareja “Lius”.-

La maternidad subrogada es un Técnica de Reproducción Humana Asistida de Alta Complejidad que se encuentra permitida en algunos de los Estados de Norteamérica.- De acuerdo con lo dispuesto por la CDC o Center for Disease Control and Prevention de Estados Unidos, alrededor de 1.6 millones de niños son concebidos por medio de técnicas procreativas diversas, cifra que se ha duplicado en la última década.-

El  caso de que se trata es llamativo desde el punto de vista médico – científico. Desde la perspectiva  jurídica, este es otro lamentable ejemplo de la “lógica productiva” propia de estas técnicas: el hijo – en realidad los hijos, no podemos dejar a un lado a aquel que fue dado a la pareja subrogante- es concebido como “producto” o  “mercancía” y no como ser humano.- Reiteramos y sobre todo remarcamos que el niño por nacer o ya nacido no es, ni puede ser, objeto de contrato. ES SUJETO.-  De allí que cualquier acuerdo o contrato que lo considere como tal sea a nuestro criterio nulo  - el objeto es prohibido.-

De alguna u otra forma esto mismo lo explica la madre biológica del menor quien expresamente reconoce que su hijo biológico fue tratado como una cosa siendo al mismo tiempo  objeto constante de negociaciones.-

Cuando la sociedad logre despojarse de su mirada adultocétrica y deje a un lado la lógica mencionada precedentemente, comprenderá que la realidad biotecnológica de la “maternidad subrogada” apunta contra la dignidad e interés superior del menor.

14 de Noviembre, 2017, 11:10: ALFRE306Bioética
La cuestión de la salud reproductiva


Fuente: www.centrodebioetica.org



 

¿Qué lugar está llamada a ocupar la familia en las políticas públicas para un desarrollo integral de la Argentina? ¿La “salud reproductiva” promueve y defiende la familia? ¿Puede el Estado intervenir en materias que hacen a la intimidad de la familia, como lo es la “procreación responsable”?

El 22 de noviembre de 2002 se publicó en el Boletín Oficial la ley 25.673 que crea el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable. Esta ley, que ha despertado un intenso debate social, merece múltiples análisis y consideraciones. En este trabajo intentaremos efectuar aportes desde la reflexión jurídica sobre los interrogantes antes planteados.

Antecedentes y Alcances

La llamada “salud reproductiva” irrumpe en ámbitos parlamentarios desde hace algunos años. Lo ha hecho con diversos nombres: “planificación familiar”, “procreación responsable”, “derechos reproductivos”, “salud sexual”. Generalmente, toma la forma de “programas de gobierno” que se implementan con similares denominaciones, objetivos, acciones, destinatarios. En la mayoría de los casos, se procura su financiación con créditos externos. En algunos lugares, se ha resuelto su implementación por ley; en otros, por decreto del Poder Ejecutivo local. Algunas municipalidades han llegado a dictar sus propias ordenanzas de “salud reproductiva”.

La ley 25.673 dispone la creación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable que comprende fundamentalmente las siguientes acciones:

La promoción y distribución de métodos anticonceptivos y los controles médicos previos y posteriores a la utilización de los métodos (art. 6º).

La formación de “educadores, trabajadores sociales y demás operadores comunitarios” para que sean agentes aptos para: “mejorar la satisfacción de la demanda por parte de los efectores y agentes de salud”; “contribuir a la capacitación, perfeccionamiento y actualización de conocimientos básicos, vinculados a la salud sexual y la procreación responsable en la comunidad educativa”, “promover en la comunidad espacios de reflexión y acción para la aprehensión de conocimientos básicos vinculados a este programa” y “detectar adecuadamente las conductas de riesgo y brindar contención” (art. 5 incs. a, b, c y d).

Confusas motivaciones

Ahora bien, si está claro el objeto de las políticas de salud reproductiva, no siempre es fácil distinguir las motivaciones que llevan a implementar estos programas. En efecto, una de las características de los debates legislativos en esta materia ha sido la confusión.

Algunos fundamentan estos programas en razones demográficas; otros pretenden la sanción de estas leyes como una forma de combatir la pobreza y de dar a los “excluidos” igualdad de oportunidades; otros afirman que es una conquista que libera a las mujeres de la “opresión” que sufren en sus “derechos reproductivos”; otros señalan que se trata de una política que aborda graves problemas de “salud”; no podemos ignorar el contexto de relativismo moral que propone la anticoncepción como un bien, exaltando visiones ideologizadas de la persona y la sexualidad; finalmente, hay quienes sostienen que la distribución de anticonceptivos es una función del Estado en pos de una procreación responsable.

Esta sintética exposición de las razones argumentadas para implementar las políticas revela la confusión que existe en esta materia. En verdad, estas políticas se limitan a promover la “distribución de anticonceptivos”, con una mentalidad contraria a la vida y a través de disposiciones que resultan moralmente inaceptables. En este sentido, existe una profunda conexión entre los distintos enfoques, que resultan funcionales a los programas internacionales que promueven la reducción de las tasas de fecundidad.

Sin perjuicio de todas las valoraciones que cabe hacer sobre la situación de nuestro país en materia demográfica y sobre la aguda crisis que atravesamos, cabe plantear la cuestión de la intervención del Estado en una materia tan delicada como es la procreación responsable y cuáles son los límites de tal intervención.

Desde una óptica jurídica, parece oportuno reafirmar que es cuestionable que el poder público se inmiscuya en una materia que hace a la intimidad de los esposos, “teniendo en cuenta que esas decisiones pertenecen a la esfera de la interioridad y constituyen las “acciones privadas de los hombres reservadas a la Dios y exentas de la autoridad de los magistrados”, según el sabio precepto incluido por la Constitución Nacional en su artículo 19”.

Algunas cuestiones especialmente conflictivas

Personas menores de edad: Uno de los puntos críticos en los debates legislativos sobre “salud reproductiva” ha sido la inclusión o no de las personas menores de edad. Se trata de una cuestión de la máxima importancia, pues está en juego el rol de la familia en la sociedad y su misión de educadora, que debe ser ejercida con una libertad y responsabilidad garantizada por el Estado.

En este sentido, si bien el art. 2do. inc. d) de la ley señala como objetivo del programa “promover la salud sexual de los adolescentes”, el art. 4 aclara que la ley “se inscribe en el marco del ejercicio de los derechos y obligaciones que hacen a la patria potestad”. Una armónica interpretación de esta norma lleva a sostener que la intervención de los padres en esta materia resulta insoslayable para el médico. Cualquier otra postura resultaría contraria a las disposiciones de la ley 23.849, ratificatoria de la Convención sobre los Derechos del Niño y que goza de jerarquía constitucional, que dispone: “las cuestiones vinculadas con la planificación familiar atañen a los padres de manera indelegable de acuerdo a principios éticos y morales”.

Métodos abortivos: La inclusión de métodos anticonceptivos que de efectos abortivos es otro de los temas cruciales en los debates parlamentarios. En efecto, las objeciones que merece la inclusión de métodos anticonceptivos, se agravan si se violenta el primero de los derechos, el derecho a la vida, en este caso del niño concebido.

En tal sentido, el art. 6to. inc. b) de la ley indica que los métodos incluidos en el programa deberán ser de carácter “reversible, no abortivo y transitorio”. Sin embargo, subsiste la referencia al organismo estatal encargado de dar aprobación a los medicamentos y por tanto, las posibilidades de burlar ese inciso a través de la utilización de métodos de riesgo abortivo o abortivos.

Capacitación de educadores y trabajadores sociales: Como hemos señalado, el Ministerio de Salud, en coordinación con los Ministerios de Educación y Desarrollo Social y Medio Ambiente, tendrá a su cargo capacitar educadores, trabajadores sociales y demás operadores comunitarios para que realicen tareas de formación, creación de espacios de reflexión y detección de conductas de riesgo en temas vinculados con la salud sexual y la procreación responsable.

La realización de acciones educativas en esta materia, tan sensible, debería estar sujeta a numerosos recaudos en relación con los objetivos, los contenidos de la capacitación, las personas que la llevarán a cabo, las metas, etc. De otro modo, se corre el riesgo de asistir a la imposición por parte del Estado de visiones reduccionistas y empobrecedoras sobre el hombre y su sexualidad, con graves consecuencias en todos los niveles.

Inclusión obligatoria de las prestaciones: En medio de la crisis inédita que vive el país y que afecta muy especialmente al sector de la salud, el artículo 7º dispone: “Las prestaciones mencionadas en el artículo anterior serán incluidas en el Programa Médico Obligatorio (P.M.O.), en el nomenclador nacional de prácticas médicas y en el nomenclador farmacológico. Los servicios de salud del sistema público, de la seguridad social de salud y de los sistemas privados las incorporarán a sus coberturas, en igualdad de condiciones con sus otras prestaciones”.

Desconocemos cuáles han sido los motivos para esta inclusión obligatoria y si se han hecho las estimaciones económicas del impacto de esta medida y de las fuentes de financiación.

Objeción de conciencia “institucional”: “Las instituciones educativas públicas, de gestión privada, confesionales o no, darán cumplimiento a la presente norma en el marco de sus convicciones” y  “Las instituciones privadas de carácter confesional que brindan por sí o por terceros servicios de salud podrán, con fundamento en sus convicciones, exceptuarse del cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 6°, inciso b), de la presente ley”, según lo disponen los arts. 9º y 10º.

Se trata de una importante novedad que tiende a limitar los efectos negativos de la ley, al receptar la llamada “objeción de conciencia institucional”. Entendemos que es una de las primeras normas que incluye un artículo de este tenor que respeta la libertad en un marco democrático.

Objeción de conciencia para profesionales: La ley no ha contemplado expresamente la objeción de conciencia para los profesionales y demás efectores, a pesar de que es un hecho público y notorio que estas leyes generan conflictos de conciencia a muchas personas. Si bien se trata de un derecho constitucional que por supuesto puede ser ejercido por los profesionales sin necesidad de una ley, su inclusión en el texto legal disipa dudas y allana el camino, ya suficientemente arduo, de aquellos profesionales que con valentía y siguiendo los dictados de sus más íntimas convicciones, se nieguen a prestar su colaboración a una norma moralmente objetable.

Cabe recordar que, con ocasión del debate y aprobación de la iniciativa en la Cámara de Diputados, se había aprobado un proyecto de ley para incorporar este derecho en la ley 17.132 de ejercicio de la medicina. Tal iniciativa fue luego modificada por el Senado, que amplió el alcance de la ley, pero pretendía poner un límite de tiempo para el ejercicio del derecho. Al finalizar las sesiones ordinarias del año 2002, este proyecto de objeción de conciencia tramitaba ante la Cámara de Diputados.

Difusión del programa – Financiación: La difusión periódica del programa está prescripta en el art. 8°, sin que se posea una estimación de los consiguientes gastos. Tampoco se conocen los criterios y contenidos de las campañas publicitarias que pueden encararse, sabiendo que muchas veces los mensajes resultan desedificantes contra la niñez y la familia.

Nada dice la ley sobre la fuentes de financiación de estas promesas de distribución gratuita de anticonceptivos. En realidad, se recurre al endeudamiento externo que agrava aún más la situación del país, como ha ocurrido con programas vigentes en la jurisdicción del Ministerio de Salud, según consta en el proyecto de Presupuesto Nacional para el ejercicio 2003.

Conclusión

Bajo el rótulo “Salud Sexual y Procreación Responsable” se presenta un programa que, siguiendo los lineamientos trazados desde foros y organismos internacionales, tiene por finalidad casi exclusiva promover la utilización de métodos anticonceptivos contrarios a la verdad del hombre y la familia. Así, el Estado, en lugar de cumplir su misión de servidor de la vida y el bien común, evade enfrentar las grandes cuestiones de la familia, la mujer y los niños, y se limita a difundir el control de la población.

Resulta, además, realmente empobrecedora la visión sobre el hombre y la sexualidad subyacente, especialmente en cuanto propuesta dirigida a los jóvenes que no hace referencia al valor del amor, la castidad y el respeto al cuerpo del otro en su dimensión personal. Estudios publicados en el British Medical Journal dan cuenta de la recomendación médica a vivir la abstinencia y señalan que el 80% de los llamados “embarazos no-deseados” son consecuencia de un fallo de la contracepción (BMJ 311;807;1995).

No es la “salud reproductiva” el camino para salir de la crisis, sino un síntoma más de una profunda crisis moral que afecta al país. Crisis que debe ser enfrentada colocando a la familia en el centro de las políticas públicas, en la convicción que es “escuela de una humanidad mejor” y lugar donde se forjan hombres concientes de su vocación a la comunión a través de la entrega sincera de sí mismo a los demás.

13 de Noviembre, 2017, 11:38: ALFRE306Bioética
En la eutanasia, un ser humano da muerte –consciente y deliberadamente– a otro ser humano inocente


Por: Alfonso Aguiló | Fuente: Fluvium.org // interrogantes.net



Con la legalización hace unos años en Holanda de la eutanasia activa bajo ciertas circunstancias, el viejo "derecho a pedir una muerte digna" ha pasado ya a ser el "derecho a dar una muerte digna" (el salto del pedir al dar no es de poca importancia).

Ese salto –que ha sido ya imitado en otros lugares– ha contribuido a reavivar el viejo debate de la eutanasia, aunque esta vez de forma bastante más inquietante.

Un debate que a todos nos interesa, porque, cuando se habla de la vida y de la muerte, todos tenemos cosas que decir.

Pero parece que querer morir dignamente es una aspiración legítima, sensata y coherente.

La dignidad y la dulzura son dos cualidades que hacen al hombre más humano, y es natural que todos estemos un poco seducidos por la idea de que ambas estén presentes en nuestra propia muerte. El problema viene a la hora de pensar en cómo se muere uno dignamente.

Porque, ¿qué es más digno, esperar pacientemente la llegada de la muerte, luchando en lo posible por mitigar el dolor, o morir sin dolor a manos de otro hombre?

Porque en este punto se da no pocas veces una cierta manipulación de las palabras, presentando la eutanasia como algo más inocuo de lo que es. Se dice muerte dulce, o muerte digna para propiciar su aceptación social, como si no existiera, o

Como si fuera secundario el hecho central de que, en la eutanasia, un ser humano da muerte –consciente y deliberadamente– a otro ser humano inocente.

El respeto a la dignidad de la vida humana es un fundamento esencial de la sociedad. Por eso la eutanasia debe considerarse siempre como un acto de intolerancia inaceptable, por muy presuntamente nobles o altruistas que aparezcan las motivaciones que animen a ejecutar tal acción, y por suaves y dulces que sean los medios que se utilicen para realizarla.

Quien aplica la eutanasia no permite continuar una vida que él considera inútil o sin sentido. Pero...


¿Quién es él para decidir que una vida está de más, es inútil, no tiene sentido, o no tiene derecho a vivir?