31 de Octubre, 2016, 9:50: ALFRE306Ética

Observatorio de Bioética – Universidad Católica de Valencia

Embarazo - pixabay

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(ZENIT – Valencia).- Observatorio de Bioética – Universidad Católica de Valencia

El hermano de Yang Li necesitaba urgentemente un trasplante de médula para poder tratar su enfermedad. Yang Li, embarazada de 12 semanas era inmunológicamente compatible para la donación, pero los médicos le advirtieron que realizar el trasplante de médula  podría poner en peligro su embarazo, por lo que le plantearon una difícil elección: seguir adelante con su gestación y que no se realizara el trasplante de médula o abortar para llevarlo a cabo.

Según Daily Mail (18-10-2016), Li decidió abortar para así poder donar la médula a su hermano. Los médicos realizarán el trasplante en cuanto la joven de 24 años se recupere de su aborto.

Con motivo de este caso, se ha abierto un debate médico y ético en los medios de comunicación y en las redes sociales. Algunos ven a Yang Li como una heroína y otros opinan que no debería haber abortado.

La pregunta que nosotros planteamos y que hay que responder es, ¿ciertamente no se puede obtener médula ósea de una embarazada? Porque si se pudiera, no habría ninguna razón médica para tener que recurrir al aborto.

Para contestar esta pregunta, en el Observatorio de Bioética hemos recurrido a un especialista, Javier de la Rubia, Jefe Clínico del servicio de Hematología del Hospital La Fe de Valencia y Profesor de Hematología de la UCV para  que valore el caso. Su respuesta clínica ha sido:

La obtención de progenitores hematopoyéticos para trasplante alogénico se puede realizar de diferentes formas:

  1. Si se emplean de médula ósea, se extraen en quirófano bajo anestesia general mediante punciones-aspiraciones repetidas en ambas crestas ilíacas póstero-superiores en una intervención que suele durar unos 90 minutos. Por tanto, desde el punto de vista técnico, los riesgos para una mujer gestante no son distintos a los que sufre por el hecho de tener que ser anestesiada por algún otro motivo. Es verdad que por las características de la técnica que normalmente implica que el paciente esté en decúbito prono, puede ser más dificultoso la obtención de los progenitores si el abdomen es muy voluminosos y cuesta darle la vuelta a la paciente.
  2. Hoy en día, de todas formas, el trasplante alogénico se realiza, con más frecuencia, mediante la recolección de progenitores por vía periférica. Éste es un procedimiento ambulatorio que puede realizare en embarazadas sin especiales problemas. La principal limitación del uso de esta técnica para recoger progenitores es que necesita a la administración previa de factor estimulante de colonias granulocíticas (G-C SF) en el donante y la experiencia con G-CSF en gestante es limitada, especialmente si se utiliza durante el primer trimestre aunque hay algún caso publicado de su uso en gestantes sin complicaciones ni para la madre ni para el feto.
  1. Si el trasplante alogénico se considera un procedimiento fundamental para el paciente, otra alternativa igualmente válida es la obtención de progenitores (de sangre o médula) a partir de un donante idéntico no familiar. En este caso, los progenitores proceden de una persona sin parentesco, preferiblemente HLA-idéntica. En la actualidad, con el refinamiento de los estudios HLA pueden lograrse donantes con una identidad de 10 locus sobre 10 y el riesgo de complicaciones post trasplante no es superior al de un trasplante realizado a partir de un hermano HLA-idéntico. Además, es un procedimiento con el que hay mucha experiencia al ser cada vez más empleado en Europa, USA y Japón dado el gran número de familias que solo tienen un hijo y, por tanto, carecen de donantes familiares HLA-idénticos.
  2. Otras alternativas para efectuar el trasplante alogénico sin recurrir a la donante embarazada serían hacer el trasplante de progenitores procedentes de un banco de cordón umbilical, aunque este tipo de trasplantes puede asociarse a más complicaciones y debería realizarse en un centro con experiencia. Finalmente, el uso de donantes “haplo-idénticos”, es decir, con una composición genética entre donante y receptor igual en el 50% de los locus HLA también es una alternativa válida. Se trata de trasplantes donde normalmente se usan progenitores de sangre periférica eligiendo como donantes los padres o hermanos del paciente y, como el trasplante de cordón, es un procedimiento que ha aumentado su frecuencia por el problema ya comentado del limitado número de hermanos en la mayoría de las familias en el mundo occidental.

Como se ve, por lo comentado por el Dr. De la Rubia, había diversas alternativas para solventar el caso del hermano de Li. Entre ellas, la realización de un trasplante alogénico (utilizando la médula ósea de una persona distinta al paciente), que ofrece similares posibilidades de curación, por lo que no hubiera sido necesario recurrir a la gestante como donante de médula.

 

Observatorio de Bioética

Universidad Católica de Valencia

30 de Octubre, 2016, 10:01: ALFRE306Familia y Sociedad

¿Dar la vida por los hijos? Sí, pero no por sacrifico mortal, sino como vida diaria en familia, por ellos. Esto sí es “dar la vida” por los hijos

Matrimonio - Pixabay

El matrimonio para un creyente cristiano es más, mucho más que un contrato civil, es un compromiso adquirido voluntaria y conscientemente ante Dios para toda la vida. Si en otras religiones se puede hacer un divorcio religioso, no en el cristianismo, por eso aclaró Jesús ante la pregunta sobre el divorcio, que “que lo que Dios ha unido no lo separe el hombre” (Mc 10:9 y Mt 19:6). Y eso vale para los contrayentes que se casaron entre sí y para cualquier autoridad religiosa.

En el plano civil, el divorcio es un trámite que anula un contrato, pero en el plano de Jesús, es un compromiso irrenunciable. Por eso los cónyuges que tienen conflictos entre ellos deben buscar la superación, no la destrucción de su vida matrimonial.

La superación de conflictos matrimoniales es crítica, tanto para los cónyuges como para las familias de ambos, y de aquellas personas que de alguna forma son afectadas por ese matrimonio. Pero lo más importante son los hijos.

Los padres de familia suelen decir que darían hasta la vida por ellos, pero es rarísimo que tengan que tomar esa opción, como lo es el tener que dar la vida por Cristo. Pero lo que sí es asunto de vida diaria, es el VIVIR LA VIDA POR LOS HIJOS. No es el martirio lo que se nos exige, sino la vivencia familiar diaria.

Los hijos merecen un matrimonio vívido entre sus padres., no verlos a cada uno por su lado. Merecen vivir en la familia compuesta conforme al deseo manifestado por Dios, con un padre, una madre, los hijos y en su caso hasta los nietos.

Si se está pues dispuesto a dar la vida por los hijos, antes hay que estar dispuesto a VIVIR LA VIDA por ellos, día a día, en familia. Por ellos hay que superar conflictos matrimoniales; no podemos recurrir a la huida de esa responsabilidad, aun estando enojados o frustrados. Es cuestión de amor, de escoger entre al amor a sí mismo, que puede ser egoísta, y el amor debido a quienes se les ha dado la vida, y a quien se le ofreció amar hasta que la muerte los separe, al otro cónyuge.

El divorcio es un trámite de Derecho civil, pero para el cristiano no existe para acabar con un compromiso de vida ante Dios. En algunos casos la separación de cuerpos es una triste solución a fallas o problemas diversos, pero ello no rompe ni acaba con el compromiso adquirido de por vida. El matrimonio sigue vigente.

Por ese compromiso vital adquirido conscientemente ante Dios, y por un amor real y responsable hacia los hijos, el matrimonio debe conservarse, salvando, con ayuda pedida al Señor, las diferencias y conflictos interconyugales, perdonando ofensas y faltas cometidas, y con propósito de enmienda, claro.

El matrimonio cristiano es para siempre, y obedece al amor debido a Dios, al cónyuge y a los hijos, y hasta debido a la familia ampliada de ambos.

¿Dar la vida por los hijos? Sí, pero no por sacrifico mortal, sino como vida diaria en familia, por ellos. Esto sí es “dar la vida” por los hijos.

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29 de Octubre, 2016, 9:53: ALFRE306Familia y Sociedad

Observatorio de Bioética, Universidad Católica de Valencia.

Pregnant woman

Pixabay CC0


(ZENIT- Valencia).-  “La explotación de la mujer y la cosificación del niño en la maternidad subrogada, ambos son de tal entidad que invalidan por si mismos la licitud moral de cualquier tipo de subrogación.”

Como es sabido, la maternidad subrogada o maternidad por alquiler, consiste en iniciar una gestación en una mujer distinta a la madre contratante con la intención de que cuando nazca el niño  éste deba ser entregado a los padres contratantes. Ello suele tener lugar en parejas con problemas infértiles,  frecuentemente parejas homosexuales o personas solas.

Existe dos tipos de subrogación bien diferenciados: la altruista y la comercial. En esta última se paga a la mujer para que acepte el embarazo y en la primera la aceptación de la gestación es por cualquier otra razón, generalmente altruista.

Es sabido que la maternidad subrogada, comercial o altruista,  presenta multitud de problemas médicos, sociales y éticos (Ver AQUÍ), pero entre ellos no es menor el de saber qué hacer cuando en el feto gestado se detectan anomalías de cualquier tipo que presuponen que el niño nacido puede padecer problemas médicos objetivos, muchos de ellos casos graves. ¿Se debe seguir con el embarazo? ¿Se debe practicar un aborto?¿y, en este caso, a quien compete la responsabilidad, a la mujer que gesta al niño o a los padres biológicos?¿En caso de que se deba seguir con el embarazo, quien debe hacerse cargo del niño nacido con una discapacidad?

Problemas todos ellos objetivos y graves sobre los que parece muy necesario reflexionar, e incluso si fuera posible establecer unas pautas objetivas de acción.

En relación con este tema se ha publicado en Bioethics (29; 529-535, 2015) un interesante artículo.

En él se hace referencia a que si se diagnostica una anormalidad fetal se plantea a los padres contratantes y a la mujer que gesta el niño un importante dilema moral sobre ¿Qué hacer con ese niño? o ¿a quién corresponde tomar decisiones?

Parece que en principio corresponde a la mujer que lo gesta, ¿pero hasta qué punto los padres contratantes no tienen derecho también a decidir sobre qué hacer? En este sentido, los autores establecen una distinción entre subrogación comercial y altruista.

En la subrogación comercial defienden que en el contrato de subrogación deberá quedar bien determinado a quien corresponde tomar legalmente esa decisión, que posiblemente deberá recaer sobre los padres que contratan la subrogación, los padres biológicos. En cambio, en la subrogación altruista, la mujer gestante tiene el derecho legal a tomar la decisión sobre qué hacer con el niño; pero que los padres contratantes tienen el derecho a decidir en caso de que la mujer gestante haya decidido seguir con el embarazo, si lo quieren adoptar o no.

Opinión de los autores del trabajo que citamos

En opinión de los autores del trabajo, ambas estrategias son moralmente inaceptables, lo que añade a la maternidad subrogada problemas adicionales a los que la propia práctica en si misma tiene, propugnando  lo que ellos denominan un “modelo profesional”,  que debe reconocer los derechos y responsabilidades de ambas partes, a la vez que debe establecer un soporte legal e institucional que permita tomar la decisión adecuada.

En esencia, el “modelo profesional” defiende el derecho de la madre gestante a decidir si quiere o no someterse a un aborto y en caso de que decida lo contrario la obligación de los padres a aceptar la custodia del niño.

Nuestra valoración Ética

En nuestra  opinión es esta una solución de compromiso, que sin duda deja por resolver muchos interrogantes. El primero de ellos, y posiblemente el más importante, es que la maternidad subrogada se practica en gran parte de los casos en países en vías de desarrollo en los que es difícil que los derechos de la madre gestante prevalezcan, por la posible incultura de estas mujeres, que difícilmente habrán previsto por anticipado cuáles son sus derechos legales, y en segundo, por la falta de normas jurídicas en estos países  para regular legalmente el largo proceso de la subrogación. Por ello, no es difícil pensar que difícilmente respeten la opinión de la madre subrogante si esta no es acorde con la de los padres que hayan contratado la subrogación. No hay que olvidar el caso reciente, en el que en un proceso de subrogación, en uno de los países en vías de desarrollo, se produjo un embarazo gemelar con la fatal circunstancia de que uno de los fetos tenía anormalidades médicas. En ese caso los padres contratantes decidieron que el embarazo se llevara a término y que ellos se quedarían con el niño sano y la madre subrogada con el discapacitado. Sobran los comentarios. En caso de que la subrogación se lleve a cabo en un país desarrollado es más probable que esta regulación legal pueda establecerse, lo cual no es óbice para que los problemas morales se sigan igualmente presentando.

Indudablemente la maternidad subrogada comercial presenta objetivos problemas éticos, no siendo los menores la explotación de la mujer y la cosificación del niño, ambos de tal entidad que invalidan por si mismos la licitud moral de cualquier tipo de subrogación; pero en el caso de que se detecte un feto anormal, la simple propuesta de abortarlo, añade a los problemas éticos de la maternidad subrogada los que el aborto plantea.

Es indudable que en un informe como éste no es posible abordar todos los problemas médicos, sociales y éticos que la maternidad subrogada comercial plantea, por lo que únicamente nos hemos referido a los que se pueden dar cuando se detectan anomalías  en el feto.

 

 

Justo Aznar

Observatorio de Bioética

Universidad Católica de Valencia

 

 

28 de Octubre, 2016, 10:28: ALFRE306General

Observatorio de bioética de la Universidad católica de Valencia

Embarazo - pixabay

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(ZENIT – Valencia).- Un reciente artículo publicado en la revista Current Biology,1 muestra nuevos datos sobre el mecanismo por el cual el espermatozoide y el óvulo son capaces de reconocerse mutuamente en el proceso de la fecundación, permitiendo la adhesión y penetración del espermatozoide a través de la membrana del óvulo, como paso previo para el sobrecruzamiento cromosómico de ambos gametos y la generación de un nuevo ser humano.

El mencionado trabajo, realizado por investigadores del Instituto Karolinska (Estocolmo, Suecia) aporta datos sobre la estructura química tridimensional de un receptor de membrana del óvulo denominado Juno, lo cual permite avanzar en la comprensión de cómo este receptor interactúa con la correspondiente proteína de membrana del espermatozoide, al modo de una llave con una cerradura.

El descubrimiento de ambas proteínas “señaladoras” de óvulo y espermatozoide fue publicado hace dos años en la revista Nature,2 en un trabajo que establecía la relación entre dos proteínas, denominadas “Izumo1” en el espermatozoide y “Juno” en el óvulo. Los investigadores observaron que, tras la entrada del espermatozoide en el óvulo, que sería posible solo tras la interacción de las mencionadas proteínas Juno e Izumo1, el receptor Juno se desprendía de la membrana del óvulo en una rápida reacción orientada a impedir la entrada de ningún otro aspirante a fecundarlo.

Previamente, en un trabajo publicado en 2007,3 se afirmaba que, en el proceso de la fecundación, el incremento en la concentración del ion calcio en la membrana del óvulo desarrollaría un papel crucial para que en éste se produjera la primera y sucesivas divisiones celulares, que conducirían hacia el desarrollo embrionario.

Según los investigadores del Instituto Karolinska, los resultados sugieren que las modificaciones de un ancestral receptor de la vitamina B9 (ácido fólico) se produjeron hace mucho tiempo en el proceso evolutivo de las especies, lo que dio lugar a una interacción clave, esencial para la reproducción de los mamíferos: la unión de las membranas de óvulos y esperma que conducen a la fusión de los gametos.

Cara y cruz del nuevo descubrimiento

El nuevo hallazgo abre la puerta a la investigación de determinados casos de esterilidad, en los cuales pudiera existir un mal funcionamiento del proceso interactivo de ambas proteínas, Juno en el óvulo e Izumo1 en el espermatozoide. El conocimiento de su estructura química tridimensional puede permitir en un futuro diseñar procesos que la modifiquen, con el fin de restablecer su funcionalidad en el caso estar alteradas, circunstancia que impediría la fecundación.

Pero, de igual modo, ser capaces de realizar cambios estructurales en ambas proteínas podría conducir al fenómeno contrario: introducir modificaciones estructurales tales que las volvieran inactivas, incapaces de realizar su vital función de permitir el proceso de fecundación del óvulo por el espermatozoide.

Parece que sería ésta la aplicación en la que andan pensando los autores de este descubrimiento, esto es, el diseño de un nuevo método anticonceptivo en el que no sería necesario utilizar tratamientos hormonales que alterasen el ciclo menstrual de la mujer ni el proceso ovulatorio, porque ya no sería necesario impedir el encuentro entre el espermatozoide y el óvulo, dado que lo que se conseguiría es que, producido dicho encuentro, ambos serían incapaces de sincronizar los procesos que conducen a la fecundación, por un problema en el acoplamiento de ambas proteínas señaladoras, alguna de las cuales habría sido previamente alterada.

Aunque se trata a día de hoy solo de una conjetura, el conocimiento de las estructuras químicas que rigen los procesos asociados a la fertilidad, más específicamente al fenómeno de la fecundación, abre nuevas posibilidades de intervención, de consecuencias todavía no conocidas, que suponen una esperanza en el caso de la corrección de determinados problemas de esterilidad, pero que plantean serias dudas en el plano bioético cuando puedan ser orientadas hacia modificaciones que conduzcan a la esterilidad con fines anticonceptivos, con incógnitas acerca de la reversibilidad del proceso y de la aparición de otros efectos indeseables que puedan asociarse a estas intervenciones.

REFERENCIAS

1 HAN L, NISHIMURA K, AL HOSSEINI HS, BIANCHI E, WRIGHT GJ, JOVINE L. DIVERGENT EVOLUTION OF VITAMIN B9 BINDING UNDERLIES JUNO-MEDIATED ADHESION OF MAMMALIAN GAMETES. CURRENT BIOLOGY, ONLINE 8 FEBRUARY 2016

2 BIANCHI E, DOE B, GOULDING D, WRIGHT GJ. JUNO IS THE EGG IZUMO RECEPTOR AND IS ESSENTIAL FOR MAMMALIAN FERTILIZATION. NATURE 2014;508(7497),483-7.

3 JESSUS C, HACCARD O. FERTILIZATION: CALCIUM’S DOUBLE PUNCH. NATURE 2007;449:297-8  DOI:10.1038/449297A; PUBLISHED ONLINE 19 SEPTEMBER 2007

 

Julio Tudela

Observatorio de Bioética

Universidad Católica de Valencia