Mujer ante trabajo y familia, un dilema difícil de superar.


Fuente: ZENIT Roma




Mujer ante trabajo y familia, un dilema difícil de superar. Especialistas piden en Roma adaptar las estructuras laborales a las madres

Armonizar trabajo y familia se ha convertido para muchas mujeres en un desgarre interior. ¿Cómo es posible lograr la armonía? Esta es la pregunta a la que han respondido expertos en un congreso internacional celebrado en Roma.

Una pauta para la respuesta la ofreció el padre Paolo Scarafoni, rector del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, quien citando a Juan Pablo II consideró que el desafío está en humanizar las estructuras laborales.

«La verdadera promoción de la mujer exige que el trabajo se estructure de manera que no tenga que pagar su promoción con el abandono de lo que le es más propio, acarreando daños a la familia, en la que como madre tiene un papel insustituible», afirmó Scarafoni.

«La mujer entre familia y trabajo» ha sido el tercer congreso internacional que esta institución universitaria de Roma dedicó a la reflexión sobre el «nuevo feminismo».

Este «nuevo feminismo», según explicó el rector, «quiere dar un paso adelante en la consideración de la mujer en su dignidad y en esos valores que constituyen su genio».

El profesor Fernando Pinto, neurólogo infantil y presidente de la Sociedad Chilena de Pediatría, constató con estudios científicos la intensa relación que se da entre la madre y el niño por nacer durante el embarazo.

Después, aclaró, la capacidad de aprendizaje de los niños depende mucho de la relación de amor con su madre, en especial en los primeros años de vida.

Con ejemplos clínicos, el neurólogo chileno demostró las implicaciones de esta relación no sólo para el desarrollo cerebral, sino incluso para la salud en general del niño.

La falta de atención y de tiempo crean problemas para el niño y la madre, constató Pinto. Por este motivo, el presidente de los pediatras chilenos reveló que su Asociación ha pedido al gobierno al menos seis meses de baja laboral para las madres que dan a luz.

Valentina Aprea, subsecretaria del Ministerio de Educación de Italia, reivindicó el derecho de las mujeres a «poder estar junto a los propios niños, cuando son pequeños, sin que esto les obligue a perder oportunidades en su puesto de trabajo».

La subsecretaria narró su experiencia precedente como directora de una escuela en un barrio acomodado de las afueras de Milán, en donde las casas y los parques eran modernos y confortables, pero donde los niños sólo veían a sus padres al final del día, para las «buenas noches».

«Es verdad que se trata de una situación muy común en el mundo de hoy --afirmó Aprea-- pero que tiene un costo social muy alto, pues penaliza el crecimiento armónico de las nuevas generaciones».

«El siglo XX --concluyó la subsecretaria italiana-- fue testigo de una gran avance social de las mujeres. Ahora tenemos un nuevo desafío: el de poder dar suficiente tiempo y atención a los hijos sin ser penalizados en el trabajo y en la esfera social».

No es sólo un desafío de las madres, sino también para los padres. Sergio Belardinelli, profesor de Sociología de la Familia en la Universidad de Bolonia, constató que, según las estadísticas, los padres en Italia pasan con los hijos una media de entre 15 y 16 minutos al día.

«De individuos en los que se daba una clara pertenencia a una comunidad, se ha pasado a la individualización --añadió--. Un proceso de separación que ha afectado a la familia, y en particular a la relación entre padres e hijos».