31 de Octubre, 2017, 11:52: ALFRE306Bioética
Hoy en Catholic.net nos ha llegado este valioso testimonio sobre la situación actual de Colombia frente al aborto. Una realidad muy cruda

Testimonio: "Atacar la vida se ha convertido en prioridad en este país"


Por: Sandra Galvis | Fuente: Catholic.net



No entendemos como médicos que está pasando en las altas esferas políticas, pero la sensación que tengo es que atacar la vida se ha convertido en prioridad en este país.

Mi esposo como ginecólogo ha podido protegerse (hasta la fecha) ante la creciente demanda de interrupciones voluntarias del embarazo (IVE) y de muertes inducidas fetales (feticidio), con su objeción de conciencia, pero estamos muy preocupados porque nadie sabe lo que está sucediendo en los servicios de salud de nuestro país.

1. Han contrato empresas outsourcing para aumentar la captación de estos procedimientos por su "rentabilidad".

Es así, como médicos, además de estar en desacuerdo total con esto, vemos con preocupación como la IVE se ha convertido en un método de planificación, sustentados en la protección de la salud "mental" de la madre. Una base tan genérica y poco sustentable que cualquier persona puede usar sin discriminación para practicarse un aborto. ¿No es acaso el síndrome pos-aborto un cuadro mental más grave que aquella supuesta depresión que lleva a la mujer a abortar?

2. Ahora, recordando el concepto de aborto: "expulsión o extracción desde la madre de un feto o embrión con una edad gestacional inferior a 22 semanas o peso inferior a 500 gramos", preocupa ver a madres sanas física y mentalmente solicitando IVE en edades gestacionales superiores a las 22 semanas, cuando muchos países que también han optado por el aborto tienen una edad gestacional clara límite superior de 14 semanas y en Colombia, sencillamente no existe una edad gestacional límite para este acto.

3. Además de esto, los entes promotores de la IVE se soportan en todo aquello que como médicos nos parece irracional.

Un ejemplo: Sentencia T-301/16 "En cuanto a la edad gestacional, la Organización PARCES se pregunta sí “es el periodo de gestación una excusa legítima para que se niegue el procedimiento para una IVE” y sí “la falta de capacitación a funcionarios de las EPS podría configurar una justa causa para vulnerar derechos fundamentales”. En respuesta a los anteriores interrogantes, destacaron que de acuerdo con la Directiva 06 de la Fiscalía General de la Nación, “con independencia del mes gestacional en el que se encuentre la mujer, los funcionarios judiciales nunca podrán desconocer la legitimidad del aborto cuando se encuentre dentro de alguno de los supuestos constitucionalmente protegidos”. Entonces, si alguien decide “abortar” a un ser de 36 semanas, por ejemplo, le practican un feticidio (inducirle la muerte in-útero al ser) para luego favorecer el parto y lógicamente no tener que presenciar a un nacido vivo tomando bocaradas de aire para tratar de vivir fuera de su madre, sin posibilidad de recibir asistencia médica. ¿Desde cuándo la vida y la viabilidad de un ser, es considerado como una excusa?

 

4. ¿Sabes que es un FETICIDIO MÉDICO?

Los ginecólogos ingleses se quitan la careta, por Bruno Moreno Reproduzco un artículo de Bruno Moreno en InfoCatólica: http://www.votocatolico.co/2011/11/los-ginecologos-ingleses-se-quitan-la.html Durante décadas, la propaganda abortista buscó demostrar que el aborto no mataba a un niño, sino únicamente a un “grupo de células” que después, en algún momento que no quedaba claro, se convertiría en un niño. Parece ser, sin embargo, que los promotores del aborto consideran que ya no es necesaria la propaganda y se pueden decir las cosas como son. Hace unos días, se publicaron las Directrices sobre el cuidado de las mujeres que desean un aborto provocado, del Real Colegio de Tocólogos y Ginecólogos del Reino Unido. Es sabido que, dentro de Europa Occidental, Inglaterra fue la pionera en la legalización del aborto. Por ello, el aborto se ha convertido allí en algo adquirido y a lo que todo el mundo está acostumbrado, así que ya no hay que convencer a nadie de nada. En estas directrices de la asociación oficial de los tocólogos y ginecólogos británicos, se muestra claramente que los médicos saben que están matando a niños que en nada se diferencian de un bebé nacido… y no les importa en absoluto. No es que lo diga yo, lo dicen los médicos. Veamos los textos del propio documento: “RECOMENDACIÓN 6.21 Debería realizarse un feticidio antes del aborto médico que se produzca después de 21 semanas y 6 días de gestación, para asegurar que no haya ningún riesgo de que el feto nazca con vida”. Difícilmente podría decirse más claro. Si el feto es suficientemente mayor, hay que matarlo antes del aborto porque, de otro modo, podría perfectamente nacer vivo. Y ése es un riesgo que no se puede correr. ¿No se ponía antes tanto cuidado en decir “interrupción del embarazo” en lugar de aborto? Sin embargo, los ginecólogos británicos dejan claro que interrumpir el embarazo no es lo que se busca, porque en algunos casos podría interrumpirse el embarazo, pero con un niño nacido vivo, así que lo que hay que hacer es matar primero al niño. Eso es lo que se quiere y no otra cosa.

El documento sigue diciendo: “Provocar la muerte del feto antes del aborto médico puede tener consecuencias beneficiosas de tipo emocional, ético y legal”. Esta frase es de una desfachatez asombrosa. ¿Consecuencias emocionales beneficiosas? Claro, es comprensible. Si en lugar de matarlo y luego sacarlo de la madre lo hicieran al revés, a esa mujer podría resultarle emocionalmente perjudicial ver cómo liquidaban a su hijo ante sus ojos. Recoge también el documento, supongo que, sin ver la ironía del asunto, que “en un estudio, el 91% de las mujeres indicó que prefería que el feto estuviera muerto” al realizar la interrupción del embarazo. ¿Consecuencias legales beneficiosas? Pues sí, porque por la absurda contradicción de las leyes abortistas, si se realiza el aborto y el niño nace vivo, matarlo es un delito, mientras que matarlo primero y luego realizar el aborto está permitido.

Esquizofrenia jurídica de la peor especie. Quizá lo más cínico sea lo de las consecuencias beneficiosas de tipo ético, porque ¿quién puede ver una diferencia ética entre matar al niño dos minutos antes de sacarlo del seno de su madre o dos minutos después? Sólo alguien a quien la ética le trae sin cuidado. El ser humano se acostumbra a todo y hasta los actos más horribles engendran la indiferencia con el tiempo. Basta ver cómo se habla del asunto con una naturalidad espeluznante: “Cuando haya una decisión de abortar un embarazo después de 21 semanas y 6 días, debería ofrecerse de forma rutinaria el feticidio […] si no se realiza un feticidio, el feto podría nacer vivo y sobrevivir, lo cual contradiría la finalidad del aborto”.

Es llamativo que alguien pueda usar la palabra “feticidio” y “rutinariamente” en la misma frase. ¿No se nos decía que el aborto era una tragedia tristemente necesaria para salvaguardar la salud o la libertad de la mujer? Aquí, en cambio, se dicen las cosas como son: se ofrece rutinariamente matar al feto antes de interrumpir el embarazo. La tragedia se ha convertido en una rutina. En cualquier caso, ésta es la frase más clara, con la cual la careta cae definitivamente: “si no se realiza un feticidio, el feto podría nacer vivo y sobrevivir, lo cual contradiría la finalidad del aborto”. Reconocen que el niño podría nacer vivo en ese momento, así que hay que matarlo, porque “ésa es la finalidad del aborto”. La verdadera finalidad del aborto no es interrumpir el embarazo, ni salvaguardar la salud o la libertad de la madre ni ninguna otra cosa más que conseguir que muera el niño.

¿Cómo realizar el feticidio? Muy fácil: “El Real Colegio de Tocólogos y Ginecólogos del Reino Unido recomienda una inyección de cloruro potásico […] en un ventrículo cardiaco. Podría necesitarse una segunda inyección si no se ha producido una asistolia en 30-60 segundos”. Es decir, al feto le inyectan una sustancia tóxica en el corazón y, si no se le para el corazón, le ponen una segunda inyección para asegurarse. Según dicen en el mismo documento, también es posible ponerle al feto una inyección dentro del tórax de digoxina u otra inyección en el corazón de lidocaína. Eso sí, estas dos técnicas tienen el peligro de que “no siempre provocan el fallecimiento del feto”. En cualquier caso, nos aseguran que “el feto no puede experimentar dolor en ningún sentido” en este momento. En primer lugar, es una afirmación con muy dudosa validez científica. Basta ver en qué la basan: “quedó claro que las conexiones de la periferia a la corteza cerebral no están intactas antes de las 24 semanas de gestación y, según creen la mayoría de los neurólogos, la corteza cerebral es necesaria para la percepción del dolor, así que puede concluirse que el feto no puede experimentar dolor en ningún sentido antes de este momento de la gestación”.

Basta un conocimiento básico de lógica para entender que “no están intactas” no es equivalente a “no existen”, que la creencia de la mayoría de los neurólogos no es un dato científico y que, desde luego, de las dos premisas anteriores no se puede sacar ninguna conclusión categórica con derecho a llevar el nombre de científica. En segundo lugar, otro mero ejercicio de lógica básica muestra que el asunto del dolor es moralmente irrelevante en este caso, porque matar a alguien no es sustancialmente malo o bueno dependiendo del dolor que se inflija, lo grave es matarle. ¿O alguien piensa que el asesinato de un adulto ya no es delito si se hace mientras duerme para que no sufra? Creo que este documento muestra algo muy claro.

Hemos llegado a un punto en que los promotores del aborto, al menos en algunos países, creen que pueden quitarse la careta sin peligro. No se avergüenzan de mostrar que todo lo que se nos dijo para ir introduciendo poco a poco el aborto en nuestros países era falso. Ya no les importa. Son como el timador que te roba el dinero y luego, además, se ríe en tu cara por lo tonto que has sido. El mundo occidental ha sido objeto de un tremendo timo, con consecuencias terribles. ¿Sabremos reaccionar aunque sea después de tanto tiempo? ¿Nos queda aún algo de hombría para reconocer que nos hemos dejado engañar y para volvernos contra los que nos mintieron o preferiremos fingir que no ha pasado nada? Hemos pasado mucho tiempo esperando que alguien lidere una defensa por los no nacidos, de forma legal.

 

Sandra Galvis.

Colombia

30 de Octubre, 2017, 11:49: ALFRE306General
¿Qué características tiene el novio ideal? Miremos el asunto con una perspectiva más espiritual.


Por: Sebastian Campos | Fuente: catholic-link



 

Ni azul ni de ningún color, de hecho los príncipes son parte de la realeza y solo en contadas excepciones se juntan con gente de fuera, por lo tanto, a no ser que aspires a ser como “Lady Diana de Gales” y casarte con un príncipe, quizás sea momento de aceptar que los ideales son eso y en cosas del amor funciona la misma regla. Tampoco se trata de resignación y buscar el mal menor o conformarse con lo que venga sin aspirar a nada más. Pero déjame decirte: el hombre perfecto no existe, por lo tanto, ya deja de esperarlo.

 

Este post (aunque es para todos) en especial lo hemos preparado pensando en las mujeres que han discernido que su vocación es a la vida matrimonial, por lo que, habiendo descubierto este llamado personal de Dios, se abren a la posibilidad de establecer una relación de pareja con un hombre con miras al matrimonio, por lo tanto se han tomado en serio este tema y están trabajando para hacerlo realidad.

En lo personal veo cierta ansiedad, una ansiedad que pisa los límites de la frustración, pues estadísticamente dentro de la Iglesia son más mujeres que hombres y cuando hablamos de católicos comprometidos, de los que hacen algún apostolado y viven su fe a fondo,  la cosa es aún más desproporcionada.  El fenómeno causa varias cosas. Por un lado, las chicas al ser muchas y todas ellas apóstoles comprometidas, conocen de su fe y no se conforman con cualquier persona, por lo que buscan a alguien acorde a sus aspiraciones y que viva la fe como ellas. Por otra parte, la búsqueda queda restringida solo a los grupos “intra Ecclesia”, por lo que el número de candidatos es sumamente reducido y generalmente (esto lo he escuchado de mujeres): los buenos ya tienen novia. Para los varones es un poco más sencillo. Los que vivimos la fe somos siempre menos en número comparado con las mujeres y los que, siendo jóvenes han discernido su vocación y están en plan de “buscar novia”, siempre tienen muchas candidatas.

No se trata de cosificar las relaciones y mirarnos como objetos, pero es que parece que el asunto se reduce a:  «Estoy soltero(a), busco novio(a) y la condición número uno es que sea alguien de Iglesia y que viva su fe como yo». Eso, en el mejor de los casos, porque además nos ponemos a preguntar ¿qué características tiene tu hombre ideal? entonces el asunto se complica aún más, pues no solo debe ser creyente y practicante, sino que amar a los niños, ser preocupado del hogar, detallista, romántico, saber bailar, ser buen cocinero, con vida espiritual, guapo, fuerte, servicial y así, una lista enorme que estoy seguro que ni el mismo san José podría lograr.

Chicas, no quiero nivelar para abajo y defender a mis amigos solteros. Pero si quiero invitarte a que, si estás esperando a que aparezca el príncipe azul y por eso nadie está a tu altura como para ser tu pareja, te replantees la situación y juntos miremos el asunto con una perspectiva más espiritual.


1. Relaciones construidas en pareja, es decir ambas partes aportan, no solo él

Ya usar el concepto “pareja” lo explica todo. Al hablar de pareja hablamos de “iguales”. Iguales en dignidad, iguales en valor, iguales en importancia. Es por eso que me genera cierta incomodidad eso de que algunas chicas envían a sus amigos a la “Friend zone”, como si ellas tuvieran el control de todo y el que una relación exista solo dependiera del “sí” de la chica. Si vas a tratar a tus pretendientes como aspirantes que deben pasar una prueba, es poco probable que puedas construir una “relación de pareja”, más bien será siempre una relación dispareja en donde tu tienes el control y decides los “sí y los no”. Créeme, nadie se sentirá cómodo con una relación así.


2. Estar dispuesta a dar aquello que exiges

Si dices que lo que necesitas es un detallista, romántico, que siempre tenga olor a rico perfume, preocupado de servirte día y noche, disponible las 24 horas del día, chistoso, amable con tus amigas, de entretenida conversación con tus padres y hermanos, de profunda vida espiritual, inteligente y que te ayude en tus labores; entonces estás en serios problemas porque seguro que si tienes la bendición de encontrar a alguien que reúna en sí mismo todas esas características de forma simultánea, lo mínimo que va a esperar es que tu estés a esa altura y hagas más o menos lo mismo por él.

Tampoco es que digas: bueno, soy mala persona así que no me quejaré si el que se enamora de mi es malo también. El asunto es que, mirando tus propias fragilidades, aceptes que quien se enamore de ti y te enamore, también será frágil y seguro, la mayoría del tiempo, no se comportará como el galán musculoso de la comedia romántica que te hace suspirar.


3. Enfocarse en dar

Y si en vez de poner una lista enorme de los requisitos que te gustaría que cumpliera el príncipe azul hicieras el ejercicio al revés y pusieras el foco en aquello que ofreces, aquello a lo que estás dispuesta a renunciar, aquello a lo que morirías por amor. Te cuento un secreto: las relaciones de pareja son, en la mayoría de las veces un ejercicio de darse más que de recibir. Por lo tanto prepárate para eso, para que si te enamoras estés dispuesta a hacer sacrificios, a bajar la vara y exigir conforme a las fragilidades que tiene tu pareja, a aceptar  y perdonar los errores tal como esperas que acepten y perdonen los tuyos. Hay mucho de espiritual en una relación de pareja, sobre todo en este aspecto. No se trata que tu novio sea un medio de purificación y penitencia el cual tengas que cargar abnegadamente, pero sí que en medio de una relación de pareja, vivas la renuncia a ti mismo, la entrega, el amor incondicional y el perdón sincero. ¿Habrá algo más cristiano que amar así?


4. Aceptar la posibilidad de que sea de otro ambiente

Lo sé, salir con una persona que no tiene fe es un desafío en sí mismo, más allá de las compatibilidades personales y de tu lista de requisitos de admisión, es probable que en tu grupo te hayan predicado del riesgo de unirte a un “yugo desigual” (cf 2Cor 6, 14) o las consecuencias de unirte con un pagano como Sansón con la filistea Dalila. Todo eso no deja de ser cierto. Pero también es cierto que desde que Jesús se hizo hombre, no hay esclavo u hombre libre, judío o pagano; todos somos uno en Cristo (cf Gal 3,28), por lo tanto ábrete a la posibilidad de que Dios actúe en tu vida y en la vida del chico de tus sueños que aparentemente no tiene fe.

Está fuera de discusión si se trata de alguien que proviene de otro ambiente social, político, económico, étnico. Esas cosas no pueden ser barreras para un amor sincero, aunque sí debes cuidar que no te haga renunciar a quién eres y en lo que crees.


5. Deja las escenas ideales para las películas

No te frustres si al cabo de unos meses de relación aún no ven una puesta de sol en una playa de arenas blancas mientras van vestidos de lino. Tampoco sientas que todo está perdido si sus mensajes y cartas no son tan románticos como esas frases que ves a diario en Instagram. Las películas son ficción y tu vives en el mundo real. Por lo tanto tienes que estar dispuesta a que tus momentos románticos sean más cotidianos y que él no tenga recursos económicos ilimitados para llevarte a una playa paradisíaca o un fino restaurante. Quizás con suerte le va a alcanzar para unas papas fritas y una gaseosa. Que los momentos que construyan tu relación sean valiosos por lo que juntos construyen más que por los lugares que visitan, las cosas que comen o la ropa que visten, y si tu relación no queda publicada en redes sociales, no pasa nada


6. Las parejas reales y consolidadas tienen poco de ideal

La gente despierta despeinada y con mal aliento, en la noche al sacarse los zapatos es poco probable que sus pies tengan aroma a flores, la comida no siempre es digna de ser fotografiada para Instagram, las discusiones no siempre terminan en un abrazo en el que el te levanta y giran románticamente mientras todo a tu alrededor se mueve en cámara lenta. Las parejas reales y consolidadas saben de vivir con lo justo y llegar a fin de mes con dificultad, de repetir la ropa más de una vez a la semana porque no hay más, de pasar varias semanas (e incluso meses) sin poder tener una cena romántica; saben de discusiones en serio, de fondo, de esas que duelen, pero salen de ellas luego de luchar, renunciar y perseverar aún cuando no se sientan mariposas en el estómago.

No es una invitación a asumir resignadamente que las relaciones de pareja son odiosas y poco recomendadas, sino que a amar la idea de que la realidad es difícil, más aún el camino de un cristiano; pero en medio de eso, uno encuentra la felicidad, la paz y el amor de la pareja y del Señor. Por lo tanto no te desanimes si tu historia de amor no se parece a la novela romántica que todos leen o a la película con el galán de ensueño.


7. Libérate de estereotipos y prejuicios

Permítete conocer a las personas, no solo a quienes miras con otros ojos, antes de formarte una opinión de ellos. Que los prejuicios y los estereotipos no formen parte de tu lenguaje ni de tus sentimientos. Me da risa y pena cuando escucho cosas como que “todos los hombres son iguales”. ¿En serio habrá gente que considere que Hitler y San Juan Pablo II son iguales? ¿Ambos son hombres no?

La apariencia física tiene mucho que ver con la imagen falsa que nos hacemos de las personas. Su forma de vestir, de peinar o caminar pueden hacerte una falsa idea de quién tienes al frente. Lo mismo si es fanático de algún club deportivo, escucha un tipo de música u otra característica que no forma parte de lo que tu consideras como “compatible contigo”. Libérate de esos prejuicios y déjate sorprender.


8. Esperar al príncipe es cosa de princesas. Tú eres una mujer real

Finalmente me gustaría dejar algunas inquietudes para la reflexión. Ya el solo hecho de hablar de “esperar” a que llegue alguien es extraño. Es como que dejas todo al azar, como si el destino tuviera que traer a la puerta de tu casa a alguien especial, único, el elegido. Eso no ocurre, Dios tiene propósitos, pero no destino, pues somos libres y aunque Dios quiera un camino para nosotros, son nuestras decisiones las que van a ir forjando nuestro camino. Por lo tanto, por más que esperes, si no buscas, si no te abres a la posibilidad de la sorpresa, es complicado encontrar algo.

Lo segundo se trata de cambiar esa perspectiva de mérito que deben cumplir los varones. Sin duda un hombre, sobre todo uno cristiano, debe cuidar a las mujeres y con particular atención a la que le ha robado el corazón. Sin duda todos esperan que ese enamorado sea fiel, tierno, delicado, amoroso y muy respetuoso; pero al mismo tiempo se espera reciprocidad. Tu no eres una princesa, eres una mujer real, con fragilidades, por lo que, más que un súper galán, con buen gusto para los regalos y excelente bailarín, deberías acercarte a aquel que ame esas fragilidades.

Finalmente, si llevas tiempo de espera y la ansiedad está mermando tu ánimo y las esperanzas de encontrar el indicado, ofrece esta etapa de tu vida a Dios. Que este tiempo de espera y búsqueda no sea un tiempo muerto, una etapa de la vida estancada, sino que sea un tiempo en donde creces como mujer, descubres tu llamado vocacional más profundo y preparas tu corazón para cuando llegue el indicado.

29 de Octubre, 2017, 11:21: ALFRE306Bioética
Rechazar cualquier técnica que consista en utilizar al ser humano como material, incluso en la fase embrionaria


Por: Europa Press | Fuente: catholic.net




Estrasburgo 11 de abril de 2003

El Parlamento Europeo aboga por las células del cordón o adultas

El Parlamento Europeo se declaró ayer contrario a la clonación de embriones y a la obtención de células madre, incluso si se realiza simplemente con fines de investigación, práctica que es partidario de prohibir.

Además, la Eurocámara subrayó que la creación de células reproductivas que impliquen la destrucción del embrión del que proceden resulta "controvertida e ilegal, tanto científica como éticamente" en varios Estados miembros. Por
esta razón, abogó por que se adopten soluciones alternativas, como el "procesamiento de células reproductivas adultas o procedentes del cordón
umbilical".

El rechazo del Parlamento a estas investigaciones fue introducida a través de una las enmiendas que se presentaron a un proyecto de Directiva para
fijar las normas de calidad y seguridad en trasplantes de células y tejidos humanos.

El Parlamento afirmó que los Estados miembros de la UE "deben prohibir" la "investigación" sobre clonación humana cuando su objetivo sea "la
reproducción" y cuando esté "destinada a la creación de embriones humanos exclusivamente con fines de investigación" o "al suministro de células madre, incluida la transferencia de núcleos de células somáticas".

Esta enmienda, al igual que el resto del informe, fue redactada por el eurodiputado alemán Peter Liese (del Partido Popular Europeo), que ya fue
objeto de fuerte controversia en la comisión de Medio Ambiente donde se aprobó por 31 votos a favor y 17 en contra.

El Pleno de ayer respaldó el informe por 321 votos a favor, 89 en contra y 56 abstenciones. Liese subrayó a Europa Press que la prohibición de la clonación "con fines de investigación" engloba "la clonación terapéutica".

Amplia exclusión

El Parlamento exigió en el transplante de células y tejidos "excluir como fuente los embriones humanos clonados, los embriones híbridos
humano-animales producidos por clonación, agregación u otro procedimiento, así como las células y los tejidos derivados de ellos".

Liese justificó tales prohibiciones "por razones éticas" que, a su juicio,deben llevar a la UE a "enmarcar y concentrar sus esfuerzos de investigación en aquellas técnicas que no cuestionan el respeto por la vida y la dignidad
humana", así como "rechazar cualquier técnica que consista en utilizar al ser humano como material, incluso en la fase embrionaria".

Según informó DM, la Unión Europea estudia la financiación del uso en la investigación de células madre embrionarias, cuestión que debatirán la Comisión, el Parlamento y el Consejo de Ministros el próximo 24 de abril.

Previamente a este debate, la Comisión ha elaborado un informe sobre el estado científico, el debate ético y el panorama legal de la cuestión en la UE.La UE estudia si financia el uso de células madre embrionarias

 

 

28 de Octubre, 2017, 12:05: ALFRE306General
¿ Noviazgo o violencia?


Por: Ing. Gilberto Sánchez | Fuente: Esperanza para la familia



Introducción

 “A veces tengo miedo de contradecir a mi novio porque no sé qué me pueda hacer, qué me vaya a responder o cómo vaya a reaccionar. Tengo miedo de hablarle porque puede reaccionar con un golpe, pero sigo con él porque él está en mi corazón, a pesar de muchas cosas lo quiero.”

Victoria tiene 19 años y cuenta su historia mientras mantiene el rostro agachado y las manos en los bolsillos. Le hemos cambiado el nombre por cuestiones de seguridad y respeto, su historia refleja el caso de muchas jóvenes en México.

Muchas jóvenes tienen noviazgos en los cuales buscan compañía, intimidad, amistad o conocer a alguien del sexo opuesto. Pero durante esa relación lo que encuentran es violencia, es decir, actitudes ásperas, groseras e incluso golpes.

Obviamente esto es algo que las personas no buscan al iniciar un noviazgo, pero tal parece que se está convirtiendo en algo normal y cotidiano. Lo más alarmante es que las personas cada vez lo ven de una manera más común y normal, o sea, que un noviazgo no puede existir si no hay golpes, insultos, malos tratos o humillaciones.

Algunas estadísticas en México

En el Distrito Federal, 9 de cada 10 jóvenes mujeres han vivido alguna situación de violencia en uno o más de sus noviazgos. Un 90% de los noviazgos tienen algún tipo de violencia. Esto lo informó el titular del Instituto de la Mujer, Malu Nicher.

Con base en una encuesta que realizó el gobierno capitalino en noviembre del 2006 se sabe que el 30% de las jóvenes entre 12 y 29 años de edad, han sufrido violencia en el noviazgo. Lo más lamentable es que muchas se quedan en silencio por temor al enojo de su compañero.

En la misma encuesta se informa que el 16% ha afirmado que cuando hay conflicto en la pareja se presentan gritos, insultos o golpes, ya sea contra objetos o contra ellas mismas.

En cuanto a la violencia hacia los hombres, la titular del Instituto de la Mujer dijo que la cifra es menor y sólo representa el 10% de los encuestados. Es decir, que por cada 9 mujeres que sufren violencia en pareja, sólo hay un hombre.

En la misma encuesta se encontró que 10 de cada 100 casos de violencia en las mujeres, éstas declararon ser víctimas de una pareja bajo los efectos del alcohol y 2 de cada 10, bajo los efectos de las drogas.

Hay un altísimo nivel de personas que sufren violencia aún cuando las personas están en un estado de sobriedad, es decir, cuando no están bajo los efectos del alcohol sino en sus cinco sentidos. Con todo eso, las personas siguen teniendo violencia en el noviazgo.

Este es un problema que se está generalizando mucho, ya que las estadísticas lo demuestran. Ese concepto de que “si en verdad siento que me amas, me tienes que golpear” o “te tengo que golpear”, es un concepto muy distorsionado de lo que es realmente el amor.

Los golpes e insultos no son la única clase de violencia, ésta se puede manifestar de muchas maneras; puede ser de una manera psicológica, emocional, física, sexual o verbal. Lo que en estos momentos está ocurriendo en la sociedad es que no se están dando cuenta de la violencia que hay en muchos noviazgos.

Hay jóvenes que se les ha preguntado si han visto algún tipo de violencia entre sus compañeros para detectar si realmente tienen conciencia de lo que es la violencia en el noviazgo, y la gran mayoría dicen que no han visto parejas que se golpeen o que se agredan a puñetazos, pero pasan por alto las humillaciones, los desprecios, la presión a tener relaciones sexuales, etc.

La fuerza física, un medio para tener el control

Actualmente hay un desconocimiento real de lo que es la violencia en el noviazgo, por eso es importante que veamos este tema, para que tú, como padre de familia, cuides a tus hijos, o como joven, te des cuenta si estás sufriendo algún tipo de violencia o si eres tú quien la estás provocando hacia tu pareja.

La violencia en el noviazgo es un problema social que afecta a un gran número de personas, además atraviesa todo tipo de fronteras, ya sean raciales, de edad, religiosas, educativas, económicas, etc. La violencia es un fenómeno denigrante que lesiona nuestros derechos humanos y muestra claramente las diferencias de género.

Físicamente el hombre es más fuerte que la mujer y eso le da cierta superioridad, que en un momento dado puede utilizarla para agredir e intimidar a su pareja, a aquella persona que “supuestamente” ama y quiere.

Ese abuso e intimidación hacia la mujer hace que ella vea coartados sus derechos y se vea limitada por aquella pareja que le pidió que fueran novios porque se querían, pero vemos que en los hechos realmente no hay tal amor ni tal cariño.

Dentro de la relación de pareja, el uso de la fuerza física o psicológica para controlar a una persona es una manera de imponer forma y manera de convivencia. La violencia en el noviazgo lo que busca es que el hombre domine a la mujer para controlar su vida, es presionar a la mujer para que ella quede a disposición del hombre, ya sea mediante amenazas y golpes, o mediante una actitud verbal que lleva a humillarla y a bajar su autoestima.

Entonces la mujer se siente muy menospreciada pero, como en el caso de Victoria, a pesar de todo ella lo quiere porque está en su corazón. ¡Qué difíciles son esas relaciones! La jovencita está siendo agredida y, con todo, no pone un alto; no quiero decir que ella sea la responsable, sí tiene cierto nivel de responsabilidad, pero es el hombre quien tiene la mayor responsabilidad cuando se comporta de esa manera.

Violencia física y verbal

 En los noviazgos donde hay violencia, hay expresiones como: “¡cállate!” o “¡tú no sabes nada!” Son expresiones de personas insensibles, que catalogan a la mujer como si fuera alguien ignorante, como si no tuviera alguna preparación, como si ni tuviera voz ni voto.

Hay otras expresiones como: “¡Si te grito es porque te amo!”. O expresiones en las que ellos no quieren hacerse responsables de sus actos: “Te pido algo y no me lo das, me haces enojar y por eso te pego.” Hay personas que se les pregunta por qué golpearon a su pareja dan respuestas como esa y agregan: “Se lo merece, si ella me trata mal pues yo también la trato mal.”

Obviamente estamos entendiendo que esto no es amor, usemos nuestro sentido común y nuestra razón; si bien es cierto que la manera de manifestar el amor es a través de los sentimientos, también el amor busca hacer el bien. El amor no hace nada indebido, sino que se traduce en hechos que buscan el mayor bienestar de los demás. Así que si alguna persona te golpea, es porque no te ama; el que en verdad te ama, te cuida, te protege, vela por ti, respeta tu dignidad y te respeta como persona.

“¿Con quién estabas?” “¿En donde estabas?” “¿Qué estabas haciendo?” “¡A ver tu celular, déjame verlo!” Estas preguntas tipo ‘inquisición’ presionan a la persona a revelar aspectos a veces muy íntimos de su vida, no se le demuestra que se le tenga confianza sino que se está tratando de controlar su vida.

Esto llega al punto en que la pareja le pide que evite cierto tipo de amistades y no sólo eso, sino que a veces llegan al extremo de evitar que se relacionen aún con sus mismas familias. Ese tipo de presión busca que la novia o el novio solamente pertenezcan a la pareja con la cual están comprometidos mediante el noviazgo.

Este control total y absoluto es también un tipo de violencia, ya que todos los seres humanos somos sociales y tenemos derecho a relacionarnos con quien queramos, tenemos derecho a establecer relaciones sociales amistosas o familiares que podemos disfrutar. Cuando alguien nos limita para que no tengamos ese tipo de relaciones está impidiéndonos tener libre elección de con quien nos relacionamos, muchas veces esto es por inseguridad, celos, caprichos o deseos de tener el control absoluto.

"Si me dejas, me mato”

Esta es una frase bastante irresponsable porque pone una carga de conciencia muy fuerte, pero finalmente todos y cada uno de los seres humanos tenemos la capacidad de decidir lo que vamos a hacer con nuestras vidas, y todos y cada uno de nosotros  somos responsables de lo que hacemos. Si yo hago este tipo de amenaza es mi responsabilidad si me mato.

El querer cargar una cuestión de conciencia tan fuerte en una persona para que acceda a tus caprichos es una actitud que está muy lejos de ser amor, está muy lejos de ver por el mayor bienestar de esa persona que dices amar y querer. Nadie tiene ese tipo de actitudes cuando en verdad ama.

Cuando alguien en verdad ama busca quitar ese tipo de problemas, busca no chantajear ni controlar la vida de las personas a través de ese tipo de expresiones. Cada quien somos responsables de lo que hacemos y hablar de esta manera connota una responsabilidad muy grande al no darse cuenta de lo que puede provocar en las personas a su alrededor.

Puede haber personas que realmente sí están en una depresión y que necesitan ser atendidos; en una plática con un especialista ellos pueden externar su deseo o su gran problemática de sentirse solos, vacíos, de estar pensando en el suicidio. Por lo tanto, hay que atenderlos con mucha seriedad, amor y paciencia.

Si tú empiezas con este tipo de actitudes se desvalora lo que dices, porque la gente puede tener confusión de si estás hablando en serio o no y puedes quitarle el peso a ese tipo de frases. Entonces, cuando una persona de veras lo dice en serio porque tiene un problema, la gente no le va a creer ni lo va a escuchar.

Así pues, debemos tener mucho cuidado con lo que decimos y con lo que hacemos; si a ti te han dicho eso lo que yo te diría es que no tengas miedo, si tú has decidido tener un noviazgo, estás en tu derecho de retirarte amablemente. Debes platicar tu situación con alguna persona que te pueda asesorar y que pueda ayudar al joven que está haciendo ese tipo de afirmaciones.

La “prueba de amor”

¿Cuántas veces hemos escuchado este tipo de frases? “¡Necesito que me pruebes tu amor!”, “Si en verdad me quieres dame la prueba de amor”.

Definitivamente, lo que se pide es una relación sexual y no hay nada más egoísta que esto; el muchacho está buscando sus intereses y su placer, es una manera de presionar a la persona que a lo mejor sólo está tratando de conocerse a ver si compaginan o no.

¿Qué va a pasar si le das la prueba de amor y después el muchacho no queda contento? “Pues no, no me llenaste, realmente me di cuenta que no te amo” -después que la mujer realmente ya se entregó. Esto no es más que un engaño y es algo que en verdad avergüenza y duele.

¡Imagínese usted que fuera su hija! ¡Imagínate que fueras tú! Tal vez con mucha ilusión te podrás entregar pero resulta que después fuiste despreciada. No existe tal prueba de amor, el que ama no anda buscando lo suyo y no anda pidiendo cosas a cambio.

El que verdaderamente ama se da por los demás, no es una persona egoísta que sólo está pensando en como obtener provecho o ganancia sino que ve que las demás personas estén en paz consigo mismas, las respeta, respeta su dignidad, no les anda pidiendo cosas que van en contra de sus conciencias, principios y valores morales. Al contrario, el que ama es muy respetuoso de los derechos de los demás.

Así que la próxima vez que alguien te pida eso tú con tranquilidad, con mucha razón y con sentido común te puedes dar cuenta que a esa persona realmente no le interesas. Él realmente está buscando lo suyo y muchas veces, una vez que se les da la prueba de amor, detestan a la mujer, la abandonan y la aborrecen. Obtuvieron lo que quisieron y se van a buscar a otra persona que caiga en su engaño.

Esta es una situación cada vez más frecuente y que cada vez se ve más normal. Tal vez hay algunas raíces de tipo cultural, educacional o conceptos erróneos de interpretar esa manera de vivir en donde el hombre machista es el que manda, el que determina las cosas, el que abusa de los derechos de la mujer y no le da su lugar ni la respeta.

Ese rol ha influido mucho en la sociedad para que la mujer sea menospreciada y tenga ese rol sumiso en donde no tiene derecho a hablar, a opinar, a crecer o a desarrollarse; entonces, el hombre se aprovecha y toma ventaja de su posición.

Cuando no se le hace justicia a la mujer, ésta es menospreciada y a veces carga con pensamientos como “bueno, yo estoy llamada a sufrir, estoy llamada a padecer, a nunca poder ser feliz”. La mujer tanto como el hombre tiene derecho a ser feliz, a desarrollarse de manera integral. Pero cuando hay ese tipo de estigma existe un aprovechamiento, un rol en donde el hombre usa la violencia y la mujer cree que tiene que callarse y soportar ese tipo de abusos e insultos.

Manifestaciones de la violencia

En el noviazgo la violencia aparece con sutileza y se expresa en formas leves como pellizcos, ligeros empujones, pequeñas prohibiciones, descalificaciones veladas o presiones para tener relaciones sexuales. Así es como empieza la violencia en el noviazgo, pues éste no es un compromiso del todo formal.

Para muchos jóvenes el noviazgo no es más que un momento para conocerse, convivir y ver si la pareja les conviene para casarse; esto es lo que la Encuesta Nacional de la Juventud encontró. Los jóvenes dijeron: “es una etapa en donde yo puedo conocer a mi pareja para ver si me conviene, si nos entendemos, si tenemos armonía y nos casamos.”

Sin embargo, en esa etapa se dan situaciones que van más allá de lo que está permitido, por ejemplo un pellizco, ¿por qué el pellizco si tenemos derecho a ser respetados? Así puede ser un empujón, una actitud incorrecta, un alzar la voz o un silencio grosero ante una pregunta.

Estas actitudes pueden empezar a surgir dentro del noviazgo y se puede pensar que son cosas mínimas, que no tienen mucha importancia; sin embargo, tienen mucho que decir porque nos dicen cómo es la otra persona. Hay que estar atento a este tipo de detalles para que identifiques el problema y sepas qué hacer para exigir tus derechos y hacerte respetar.

Hay diferentes maneras de expresar la violencia en el noviazgo: existe la violencia verbal, que se traduce en gritos, insultos, lenguaje grosero, palabras altisonantes o adjetivos calificativos que menosprecian a la mujer, aún cuando la mujer no sea así; ese tipo de agresión verbal lo único que hace es humillar a la otra persona.

Otra forma es la violencia psico-emocional, aquella que está relacionada con conductas de desvalorización, menosprecio y humillación. Es decir, un ataque de tipo emocional donde se puede amenazar con irse, con abandonar a la pareja; hay insultos y humillaciones que llevan a una baja autoestima. También se pueden hacer comparaciones con otras personas en donde se acentúan sus defectos.

Existe también la violencia física, que tiene que ver con golpes, jalones, pellizcos, apretones, etc. Es todo aquello que conlleve un contacto físico y que cause alguna incomodidad, molestia o el simple hecho de sentirse abusado en el espacio íntimo, en donde el varón oprime en un contacto físico y causa algún dolor.

Existe además la forma de violencia sexual, que es cuando hay tocamientos sin consentimiento de la persona (en este caso de la mujer), cuando se le da un beso cuando ella no quería, cuando se le acorrala para tener tocamientos; incluso las formas de presionar para tener relaciones sexuales, tales como la prueba de amor.

Si la mujer no consiente puede haber una agresión, una reacción violenta, tal vez un golpe, el abandono e incluso el suicidio como chantaje emocional. Este tipo de argumentos lo único que buscan es presionar a la persona a una situación emocional en donde se le fuerza para que cumpla los caprichos del hombre.

Poniendo los pies en la tierra

Estas formas de violencia son descritas por el Instituto de la Mujer, en el Distrito Federal. Esta institución encontró que la forma de violencia que más se aplica a las mujeres es la psicológica, es decir, el chantaje que puede asustarla, intimidarla u obligarla a llevar a cabo algo que sea de beneficio para el hombre.

Además de las humillaciones, el menosprecio y las amenazas, el manejo de información puede ser una forma de violencia, tal como: “Le voy a decir a tu familia, van a saber que esto pasó”.

Cuando hay este tipo de actitudes en un noviazgo no hay amor, como no hay un compromiso la persona puede estar libre en cualquier momento. Las mujeres deben entender que no están siendo amadas y que la persona que las está tratando así, lejos de amarlas está siendo un egoísta que sólo busca lo suyo.

Las mujeres que son muy emotivas se dejan guiar mucho por sus sentimientos; éstas deben hacer uso de la razón y poner los pies en la tierra. Quizás tú puedas estar muy enamorada de ese hombre, pero si él tiene estas actitudes tienes que razonar, meditar y entender que no es conveniente ese hombre.

Tiene que tomar la decisión de buscar otra pareja porque ese es su derecho, porque ya se dio cuenta que el hombre no la está respetando ni le da su lugar. Mejor busca alguien que sea más responsable, más respetuoso y comprometido contigo.

¿Qué tan frecuente hay violencia en el noviazgo? Ciertamente no hay un perfil claro, pero la violencia puede presentarse desde la primera cita hasta en los noviazgos de larga relación.

Efectos de la violencia en el noviazgo

Depresión

La mujer puede ser afectada por una depresión que después la puede llevar a intentos de suicidio. ¿Por qué? Porque está viviendo una situación muy estresante; tal vez está siendo presionada por el novio para tener relaciones sexuales, tal vez está sufriendo porque el muchacho es grosero, la tiene intimidada o controla su vida. Sufre un estrés muy grande que la puede llevar a una depresión y, al sentir que ya no puede salir de esa jaula en la cual ha caído, puede intentar suicidarse.

Baja autoestima

Cuando hay violencia en el noviazgo la mujer recibe una señal de “no importo, no valgo”. Es increíble como muchas de ellas quieren seguir en la relación; al recibir ese tipo de mensajes lo que deben asumir es “si a él no le intereso, yo tengo una dignidad y no tengo porqué dejarme pisotear, aquí terminó todo y con permiso.”

Pero a veces puede ser la mujer sea muy soberbia y diga: “pues me lo voy a ganar a como dé lugar” y ahí están tratando de ganar al hombre, recibiendo un trato terrible y a veces hasta perdiendo toda dignidad. Por otro lado, puede estar intimidada, desanimada, sin fuerzas, sin apoyo ni ayuda para salir de esa situación, y sintiéndose encadenada. Al perder la autoestima ya no se valora, no se respeta y se deja hacer lo que sea.

Bajo rendimiento escolar

Es cuando el noviazgo se da en la edad de secundaria o preparatoria. Como hay muchos cambios de tipo hormonal la joven no se puede concentrar en sus estudios, está pensando en los problemas con el novio, en que ya tuvo una relación sexual y está muy preocupada porque a lo mejor tiene un embarazo o una enfermedad.

Reproducción de la violencia

La violencia se aprende. Hay estudios que muestran que la violencia se aprende debido a las conductas que se están dando alrededor de las personas. Por lo tanto, una mujer que está sufriendo algún tipo de violencia tiene que tomar ciertas decisiones para evitar eso o simplemente dejar la situación como está y seguir sufriendo la violencia.

El hombre se acostumbra a estar bajo ese tipo de actitud y a lo mejor ya no quiere estar con esa mujer y va a busca otra y con la otra sigue con la misma violencia. Es un cuadro que se repite entre los jóvenes, una forma de comportamiento que se va imitando y generalizando entre las parejas.

En alguna ocasión, una joven llegó a decir: “mi noviazgo es normal, a veces peleamos, nos golpeamos, él me pega y yo le doy una cachetada o él me da una patada, pero todo está bien.” Nada de eso es normal, lo que debería prevalecer es el respeto, el buen trato.

“Yo sé que él va a cambiar”

Existen actitudes que toman las mujeres, como decir: “con mi amor yo lo voy a ganar; con mi amor lo voy a convencer y lo voy a cambiar.” Mire, no hay mentira más grande que esa; si algunos han logrado eso son muy escasos, sumamente escasos.

Es muy difícil que una persona pueda ser cambiada por otra, Victoria comenta que cuando su novio la golpeó por primera vez, su familia intentó obligarla a denunciarlo, pero ella se negó justificando esa conducta con los problemas familiares que el tenía. “Él es así porque tiene problemas en su casa y si lo quiero, debo entenderlo.”

¿Cuántas personas piensan de esta manera? Muchas mujeres dicen cosas como “hay que entenderlo”, “es que yo lo amo”, “pobrecito, tiene muchos problemas, hay que ayudarlo”. Yo no estoy en contra de que hay que ayudar a las personas, definitivamente es cierto, pero otra cosa es ayudarlos a costa de tu dignidad y de tu propia integridad física, no es por ahí la forma de resolver las cosas.

Una persona que durante el noviazgo se haya acostumbrado a decir groserías, a dar malos tratos o a ser muy celoso, durante el matrimonio es altamente probable que sea peor. ¿Por qué? Por lo que explicábamos anteriormente: en el noviazgo no hay un compromiso formal.

Una vez que se formaliza y que existe un pacto en donde se firma ante un registro civil y se confirma con una boda, la pareja entiende que hay ciertos derechos y que ya hay un sentido de pertenencia. Ese sentido de pertenencia puede hacer que la persona que es sumamente celosa, se vuelva más celosa porque ya tiene argumentos: “eres mía y nada más”. Entonces se pueden recrudecer ese tipo de actitudes; si durante el noviazgo había golpes jugando, puede suceder que se repita, es muy probable, pero ya en serio dentro del matrimonio.

Existen esos roles entre varón y mujer en una sociedad en donde el varón domina a la mujer; a parte agréguele ese concepto de amor platónico que todo lo puede y todo lo vence. Las mujeres quedan enredadas con un marido muy violento y agresivo, pero “yo lo amo, lo voy a servir”.

No es despreciable esa clase de amor, pero hay que entender las cosas: la realidad es que la gran mayoría de los hombres no cambian así. No es la manera correcta de amar porque usted se está denigrando al dejarse golpear.

El verdadero amor

El denunciar a una persona por sus actos de violencia es sumamente correcto, con eso la persona aprenderá que no puede andar por la vida haciendo lo que le viene en gana y que no puede pisotear los derechos de los demás.

Muchas personas confunden lo que es el verdadero amor, realmente el verdadero amor es este: ponerle un freno haciendo justicia, enseñándole que debe respetar a los demás. Si la persona entiende esto, el día de mañana en sus relaciones será más cuidadoso y tendrá más respeto.

El verdadero amor no busca lo suyo, no hace nada indebido, sino al contrario, busca que realmente se hagan las cosas como debe de ser. El que ama practica la justicia y rechaza la injusticia. ¿Por qué? Porque sabe que están entre dichos los derechos de las demás personas cuando alguien abusa y el que verdaderamente ama quiere que todos sean felices y que todos sean respetados.

¡Qué importante es que usted no se deje llevar por ese tipo de sentimientos y emociones! Si su novio es muy celoso, esos celos denotan más bien un problema personal interno, denotan tal vez inseguridad, desconfianza, malicia; es algo que él tiene que resolver.

Toda relación de noviazgo se basa en el respeto y la confianza, si no se dan estas mínimas reglas, no puede haber relación. Si la otra persona está constantemente desconfiando y dudando de la fidelidad de la otra persona, no puede haber relación.

Pero ese es un problema del muchacho que duda y que está lleno de celos, usted realmente no lo va a poder cambiar. Si el muchacho tiene muchos problemas, se entiende; pero nunca se justificará que golpee a otras personas, porque al golpear a terceros que no tienen nada que ver con su situación no resuelve los problemas, al contrario, simplemente descarga su ira en otros y los humilla, y lo peor, está humillando a aquellos que se supone que ama.

Si tienes una falsa esperanza de que en el matrimonio lo va a cambiar, la realidad no es así; realmente el que te ama, te respeta desde el principio. Aprenda a defenderse, a defender sus principios, usted tiene derecho a ser respetada. Puede ir ante la autoridad o las instancias judiciales para exigir que la otra persona la respete.

Y si es el caso de un noviazgo, pues simplemente puede decir. “aquí se acabó la relación, no congeniamos, no nos entendemos, mejor haz tu vida y yo la mía.” Y si hay amenazas como “si me dejas, me mato” usted retírese con toda libre conciencia. Todos tenemos derecho a escoger nuestro camino mientras no dañemos a los demás.

Claves para reconocer la violencia

Si la pareja ha expresado celos por amistades o compañeros de trabajo, ¡ten mucho cuidado! Si hay ese tipo de celos puede haber un tipo de violencia.

Si ha insistido mucho en saber con quien estás; ese tipo de preguntas tan insistentes denotan que quieren tener un control sobre tu vida.

Si te ha hecho ‘escenitas’ en donde hay malas actitudes delante de la gente o incluso la famosa ‘ley del hielo’, que no te habla y tú por más de que quieres entablar una comunicación él no te lo permite.

Si se ha quedado en silencio por enojo, es también un tipo de ‘ley del hielo’.

Si te ha presionado para hacer dietas o ejercicio, no tienes por qué hacerlo. El que te ama, te ama como eres y no anda queriendo moldear tu vida ni tu cuerpo.

Si te ha amenazado con suicidarse, ¡ten mucho cuidado!

Si te ha hecho sentir miedo en sus reacciones como queriendo intimidarte.

Si te ha agredido físicamente, empujado, cacheteado, rasguñado, golpeado, etc.

Si ha esculcado tus pertenencias, tu diario o tu correo electrónico en una aparente investigación por descubrir la “verdad”. Muchas veces las personas son muy maliciosas y traen en su mente ideas que no son ciertas.

Si te ha amenazado con dejarte, ¡ten cuidado!

Si te ha tocado, besado o acariciado sin tu consentimiento.

Si te ha presionado para tener relaciones sexuales.

Todas estas claves son importantes que las tenga presentes; cuando alguien tenga este tipo de comportamientos, ¡cuidado! Usted puede estar delante de una persona violenta o que está buscando tener algún tipo de violencia en el noviazgo.

Quiero terminar leyendo un texto de las Sagradas Escrituras que se encuentra en Hebreos 12: 14 y que dice: “Seguid la paz con todos”. Dios te manda a seguir la paz, esta expresión significa que respetes los derechos de los demás, que estés en armonía con todos, que respetes la dignidad, la vida y la personalidad de los demás.

Si usted es una persona que tiende a este tipo de actitudes, no está en una buena actitud ni está amando; confíe en la medida que se debe de confiar en una persona para poder tener una buena relación de noviazgo. Medite bien en sus caminos, resuelva sus problemas; para eso hay consejerías, médicos y especialistas que le puedan ayudar.

Y si usted es una víctima y está sufriendo este tipo de situaciones, la Biblia también le dice que siga la paz con todos. Tiene que darse a respetar para que pueda ejercer sus derechos y terminar con el noviazgo; siga la paz, no albergue esperanzas de cambiar a un hombre, más bien aprenda a tomar decisiones con la razón. No se deje mangonear ni se deje amenazar.

27 de Octubre, 2017, 15:57: ALFRE306General
La niña, víctima de la tortura, tras ser cortada. Foto: Reuters/Siegfried Modola
26 de Octubre, 2017, 16:22: ALFRE306General
Nunca dejes a tu pareja… especialmente en un incendio


Por: Francisco Peralta Dávalos | Fuente: Catholic.net



“Nunca dejes a tu pareja… especialmente en un incendio”, se menciona en la película “A prueba de fuego” (Fireproof). En efecto, a lo largo de la relación de pareja se pueden ir presentando “incendios” los cuales, si se trabaja en conjunto y de manera adecuada, además de resistirlos y superarlos, nos pueden dejar una gran lección y enseñanza.


Pretender que nuestra vida de pareja será siempre pura felicidad y alegría, que nunca habrá problemas, dificultades e incluso en algunos casos fuertes crisis, resulta un pensamiento ingenuo, más bien tenemos que tener presente que los cambios, dificultades y crisis son parte de la vida y en ocasiones se presentan con más frecuencia de la que nos gustaría.


Las relaciones personales están sujetas a que existan problemas en ellas y en la relación de pareja mucho más al tratarse de una relación tan íntima y donde debería existir una alta y sana convivencia, pero si esta convivencia se torna deficiente, indiferente o incluso hostil, se deteriora y es aquí donde surge la crisis; resulta comprensible al ser dos personas distintas, “tal cual sal y pimienta, la pareja está compuesta por dos personas diferentes que hacen su vida juntas” se dice en otro momento de la película “A prueba de fuego”. Los problemas pueden darse de manera tan variada como las parejas mismas, desde los planes para el fin de semana, las visitas a familiares, hasta cuestiones como la infertilidad o la infidelidad.


Además de las crisis que pueden ser resultado de nuestras acciones, también hay algunas en las que no depende directamente de nosotros su surgimiento. Independientemente de esto, lo que sí está a nuestro alcance y en nuestra “jurisdicción” es la actitud con la que tomamos y afrontamos las crisis, se dice que un problema no lo es en sí mismo, sino en la medida en la que la persona lo percibe de esa manera. En nosotros estará el quedarnos lamentándonos de la situación e incluso complicando las cosas al punto de llegar a fracturar por completo la relación o el echar manos a la obra y trabajar directamente en la reparación de la misma. Comprendamos que las crisis son para crecer, no para romper.


Hay (entre otros) dos factores muy poderosos para tomar en cuenta para superar las crisis:


•    No se está solo. A menudo se suele querer salir de la crisis con el esfuerzo particular; la pareja no es de uno, es de dos y con el otro es con el que tenemos que realizar el esfuerzo y las acciones para superar las adversidades.


•    Apoyo de un profesional. Hay especialistas en tema de pareja y matrimonio que pueden ayudar bastante a la hora que se presenta un conflicto o crisis en la relación.
Existen testimonios impresionantes de parejas donde parecía que el amor había más que muerto y la reconciliación era impensable y a pesar de todo esto, después de lo más profundo de la crisis, la relación resurge y más allá de eso, pareciera haber desarrollado más fortaleza, como un árbol que crece y se robustece, que sus raíces se cimientan mejor dando más soporte, de tal manera que ya no cualquier viento lo derriba. “Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol” decía Martin Luther King, nosotros no perdamos la esperanza y a la vez trabajemos plantando un árbol todos los días en el bosque de nuestra relación.

 

25 de Octubre, 2017, 16:17: ALFRE306General
Hemos de superar los residuos de machismo que nos quedan, así como los feminismos extremistas.

La esperanza en América Latina pasa a través del corazón, la mente y los brazos de los laicos.


Por: Mons. Felipe Arizmendi Esquivel, Obispo de San Cristóbal de Las Casas. | Fuente: Catholic.net



VER

 

Dedicamos a este tema el curso anual que tenemos en la diócesis para la formación permanente de religiosas, sacerdotes y laicas comprometidas a tiempo completo en la pastoral. No fue sobre ideología de género, como si hubiera tantos géneros cuantas tendencias sexuales, sino sobre la relación, el trato, la comunicación, la interacción entre varones y mujeres, para que en la vida y en la pastoral cada quien ocupe su lugar conforme al plan de Dios. Recordamos que a ambos géneros Dios nos hizo a su imagen y semejanza, con la misma dignidad; no idénticos, sino diferenciados, y no sólo biológicamente, sino en todos los demás aspectos de la persona. Es hermoso y fecundo contar, en la diócesis, con equipos pastorales integrados por ellas y ellos, pues ni los presbíteros podemos aportar lo que es muy femenino y que enriquece mucho a la Iglesia, ni las mujeres han de prescindir de la jerarquía eclesial, sólo por ser varones. Nos complementamos y nos necesitamos. Persisten, sin embargo, desconfianzas y rechazos que no corresponden al estilo de Jesús, y nuestro curso nos ayudó a avanzar en esta interrelación madura y fecunda.

En la sociedad, aún hay subculturas que no dan a la mujer la dignidad que le corresponde. Hay también mujeres que intentan perder su femineidad y equipararse en todo a los varones, como si con ello valieran más. En algunos pueblos originarios, permanece el criterio de que las mujeres no pueden tener los mismos derechos que los varones para poseer tierras. No les permiten casarse con personas de otras culturas. No les dan iguales oportunidades para estudiar. Son discriminadas a la hora de repartir herencias. No las toman en cuenta para vender una gallina o un cerdo, siendo que ellas son las que cuidan los animales de casa. Persiste la violencia intrafamiliar. Antes, el varón escogía a la mujer que quería como esposa, sin ser novios, ni conocerse siquiera, y los papás hacían los tratos matrimoniales sin consultar a la mujer. Esto ha cambiado mucho, porque ahora las adolescentes y jóvenes salen a estudiar y a trabajar, exponiéndose a múltiples peligros. Se han liberado de unas esclavitudes familiares, pero pueden caer en otras esclavitudes morales y sociales.

PENSAR
El Papa Francisco nos dijo, en Bogotá, a los obispos miembros del CELAM: “La esperanza en América Latina tiene un rostro femenino No es necesario que me alargue para hablar del rol de la mujer en nuestro continente y en nuestra Iglesia. De sus labios hemos aprendido la fe; casi con la leche de sus senos hemos adquirido los rasgos de nuestra alma mestiza y la inmunidad frente a cualquier desesperación. Pienso en las madres indígenas o morenas, pienso en las mujeres de la ciudad con su triple turno de trabajo, pienso en las abuelas catequistas, pienso en las consagradas y en las tan discretas artesanas del bien. Sin las mujeres la Iglesia del continente perdería la fuerza de renacer continuamente. Son las mujeres que, con meticulosa paciencia, encienden y reencienden la llama de la fe. Es un serio deber comprender, respetar, valorizar, promover la fuerza eclesial y social de cuanto realizan.



Acompañaron a Jesús misionero; no se retiraron del pie de la cruz; en soledad esperaron que la noche de la muerte devolviese al Señor de la vida; inundaron el mundo con su presencia resucitada. Si queremos una nueva y vivaz etapa de la fe en este continente, no la obtendremos sin las mujeres.

Por favor, no pueden ser reducidas a siervas de nuestro recalcitrante clericalismo; ellas son, en cambio, protagonistas en la Iglesia latinoamericana; en su salir con Jesús; en su perseverar, aun en el sufrimiento de su Pueblo; en su aferrarse a la esperanza que vence a la muerte; en su alegre modo de anunciar al mundo que Cristo está vivo, y ha resucitado.
 
La esperanza en América Latina pasa a través del corazón, la mente y los brazos de los laicos. Quisiera reiterar: Es un imperativo superar el clericalismo que infantiliza a los fieles laicos y empobrece la identidad de los ministros ordenados” (7-IX-2017).


ACTUAR
Hemos de superar los residuos de machismo que nos quedan, así como los feminismos extremistas, y no excluirnos ni rechazarnos entre nosotros mismos por luchas mundanas de poder. Apreciemos el aporte específico de hombres y mujeres, sin perder nuestra identidad, para que seamos la sociedad y la Iglesia que Dios quier

 

24 de Octubre, 2017, 12:07: ALFRE306Bioética
La civilización ahora prefiere mirar hacia otra parte, es más cómodo


Por: P. Mario Arroyo. | Fuente: yoinfluyo.com | Vox Fides



La verdad es la verdad, independientemente de quien la diga. No importa que todo el mundo afirme que el error es verdad; si no es verdad, no lo es, aunque todos estén de acuerdo en lo contrario. “¿Tu verdad? No, ¡la verdad!, y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela” dijo bien Machado. En efecto, si cerramos los ojos a la realidad los únicos perjudicados seremos nosotros, pues el error no salva, destruye, y la mentira tiene “patas cortas”, tarde o temprano revela su auténtico rostro, muchas veces cuando el daño ya es demasiado grave.

Los experimentos humanos en donde queda patente cómo, a pesar de realizar ímprobos esfuerzos, todos ellos se muestran estériles cuando nos empeñamos en construir el mundo de espaldas a la verdad o a establecerla por decreto, ya van siendo bastantes. Dicen, sin embargo, que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. El nazismo, el comunismo, el liberalismo salvaje han prometido ser la panacea, la verdad, el cenit de la civilización, y no han conducido sino a la barbarie. Si los genocidios de los primeros 70 años del siglo XX fueron de carácter político; a partir de los años 70 hasta la actualidad, el genocida se viste de bata blanca, lo realiza de manera aséptica y cobra pingües ingresos por asesinar, haciéndolo siempre, claro está, dentro de una supuesta “legalidad”. Me refiero, obviamente, a la barbarie del aborto.

Así como ahora nosotros contemplamos, en una mezcla de horror y perplejidad, a los genocidas del siglo XX, presumiblemente en un futuro no muy lejano, nuestros congéneres del mañana nos mirarán peor que nosotros a los caníbales, observando cómo teniendo plenas evidencias empíricas de que la vida humana comienza en la concepción, hemos seguido practicando inmisericordemente el aborto.

Una luz de esperanza para la vida, sin embargo, se ha encendido recientemente. Comenzaba estas letras diciendo que la verdad es verdad independientemente de quien lo afirme o reconozca, pero para que esa verdad sea acogida, escuchada y, principalmente, implementada con todas sus consecuencias, por arduas que puedan ser, sí importa mucho quien lo afirme. Muchos, millones, muy probablemente la mayoría de las personas considerábamos, pese a la feroz campaña para normalizar lo abominable, que era así. Los datos que aporta la genética, avalados por algunos de sus más altos cultivadores, como Jérôme Lejeune, así lo sentenciaban. El ADN, como carné de identidad del ser humano, distinto del de ambos padres, que será el mismo desde la concepción hasta la muerte, y contiene toda la información biológica del individuo en cuestión así lo mostraba. Pero esta sorda evidencia no es tomada en cuenta; la civilización prefiere mirar hacia otra parte, es más cómodo. Los poderosos preferían ignorarlo, como antaño hicieron con la esclavitud: era patente su injusticia, pero también su utilidad, era mejor dejar así las cosas, hasta que la evidencia se impuso y el holocausto concluyó.

Algo semejante está sucediendo con el aborto. El HHS (U.S. Department of Health and Human Services) en su plan estratégico 2018-2002 hizo un pequeño cambio en la redacción, pero pocas letras dicen mucho: Antes decía: “HHS cumple su misión a través de programas e iniciativas que cubren un amplio espectro de actividades, sirviendo a los estadounidenses en todas las etapas de la vida”. Ahora, en cambio: “HHS cumple su misión a través de programas e iniciativas que cubren un amplio espectro de actividades, sirviendo y protegiendo a los estadounidenses en todas las etapas de la vida, desde la concepción”. ¡Desde la concepción!, ¡los servicios de salud estadounidenses planean reconocer cabalmente que la vida humana comienza desde la concepción! Era obvio que era vida (no era material inerte, tampoco un tumor) y evidente que era humana (no era un mandril ni un cocodrilo), pero no se atrevían a decirlo. Ya lo han hecho, y con ello, la evidencia científica, a pesar de las manipulaciones ideológicas, comenzará a abrirse paso. En un lapso, Dios quiera que sea breve, a las concepciones filosóficas (la noción de persona), las legislaciones políticas y a las convicciones morales socialmente aceptadas no les quedará otro camino que doblegarse a la evidencia contundente.


23 de Octubre, 2017, 11:30: ALFRE306General
Nunca será más mujer que cuando respete el plan de Dios


Por: n/a | Fuente: TeologoResponde.org



Pregunta:

Estimados señores: Yo opino que existen muchas leyes que no son aplicables a la vida de hoy y que deben ser actualizadas por los jerarcas de la Iglesia. Me inquieta muchísimo lo referente a la anticoncepción. En mi condición de mujer casada, creo que tengo el derecho de decidir mi vida; no creo que ataque a ninguna ley evitar un embarazo, ¿debería entonces embarazarme cada año, hasta que mi cuerpo no aguante, y me muera en un parto, o tener todas las complicaciones que un embarazo tiene, tener niños que no pueda criar? ¿no poder estudiar?, ¿llevar una vida dedicada a criar niños y no poder ejercer ningún cargo?, ¿ser discriminada por la sociedad y no ser empleada por mi estado? Yo tengo un concepto muy alto de la mujer y no me gusta escuchar que la mujer es una especie de objeto de pecado, una mancha, una cosa o un objeto malo. Me gustaría recibir de ustedes una respuesta a mis dudas o una opinión de lo que expresé. Por su atención muchas gracias.

Respuesta: 

Estimada Señora:

La Iglesia tiene la más alta estima por la mujer, como podría Usted comprobar leyendo los documentos pontificios que hablan sobre ello (como, por ejemplo, la Carta Mulieris dignitatem, sobre la dignidad de la mujer, del Papa Juan Pablo II). Es más, tiene un concepto de la mujer (y del hombre) más alto que el que tienen muchos que piden libertades para la mujer que en el fondo no la liberan sino que la esclavizan.

Es parte esencial de la dignidad de la mujer el saber respetarse y hacerse respetar. Respetarse es conocer su propia verdad, saber qué es ella en el plan divino y respetar el plan de Dios sobre ella. Ese plan está admirablemente grabado en sus íntimas estructuras, en su psicología, en su espiritualidad y en su biología. Respetando el plan de Dios sobre la mujer, ésta se respeta a sí misma y puede llevarse a la más alta dignidad.

La anticoncepción disgrega dos elementos que Dios ha querido juntos en el ejercicio de la sexualidad humana: la unión de los cónyuges (siempre actual) y la paternidad/maternidad (no siempre actual sino que muchas veces no es más que potencial, según lo prevé la misma naturaleza). Separando ambas dimensiones se desvirtúa la sexualidad. Así como es una aberración querer la maternidad sin amor (como ocurre en el acto sexual ejercido con violencia, o con desprecio, o por fines de lucro o de placer, pero sin amor), igualmente es una aberración querer el ejercicio de la sexualidad sin la donación total a la otra persona (donación que es total cuando incluye también la potencialidad procreadora, tal como la naturaleza la prevea para el momento en que ejercen la sexualidad).

Éste es el motivo por el que la Iglesia, por respeto a la ley natural y por tanto, por respeto al hombre y a la mujer, condena la anticoncepción.

Además, la anticoncepción se inserta en una lógica antivida; de hecho ella es madre del aborto y del rechazo a la vida. Y hacer de una persona una mentalidad antivida es el peor abajamiento al que puede sometérsela.

Esto no implica esclavizar a la mujer a una maternidad constante, quedando embarazada una vez tras otra. El conocimiento de sus ritmos biológicos (y por tanto, de los sabios planes de Dios) le permite reconocer e identificar los momentos en que ella es fértil y los momentos en que no lo es; ya sea para decidir ejercer la sexualidad conyugal en los momentos de fertilidad (buscando ser madre) como para restringirse por motivos serios a los momentos de infertilidad distanciando los embarazos. Tal es el núcleo de los métodos naturales.

Tenga por cierto que nunca será más mujer que cuando respete el plan de Dios que fue quien hizo a la Mujer.

22 de Octubre, 2017, 12:00: ALFRE306General
Estas acciones pueden crear en el matrimonio un patrón de pensamiento en el cual la probabilidad de adulterio aumenta


Por: Philip Kosloski | Fuente: PhilipKosloski.com // PildorasdeFe.net



Recientemente me senté en mi oficina con un joven esposo y comenzó a contarme una historia acerca de cómo su esposa lo había descubierto teniendo un inapropiado intercambio de mensajes de textos con contenido sexual con una compañera de trabajo. Su esposa había sospechado que algo estaba mal, que podía haber una infidelidad, porque inconscientemente él se había alejado de ella de forma emocional y física, mientras le daba más y más espacio en sus pensamientos a esta otra mujer.

Hasta ese momento, no habían cruzado la línea del contacto físico o sexual, únicamente la parte emocional, y aun así, le hizo mucho daño a su matrimonio. Como muchas parejas, se encontraron en una posición en la que jamás se imaginaron y ahora estaban tratando de comenzar a reconstruir la confianza y restaurar su relación.

Mi conversación con él me llevo a pensar en aquellos pequeños errores que frecuentemente cometemos y nos pueden llevar a caer en el adulterio. Así que a continuación voy a listar cinco señales que he visto frecuentemente.

Estas no están específicamente relacionadas a una relación inapropiada con alguien que pueda llevar al adulterio, PERO estas acciones pueden crear en el matrimonio un modo de pensamiento donde el adulterio tiene mayor probabilidad de ocurrir.

Comparto entonces los 5 malos hábitos que nos pueden llevar a la infidelidad (sin un orden en particular):

1.- Criticar a tu cónyuge en público, en privado o en línea.

El criticar, quejarse o constantemente corregir a su cónyuge puede hacer que ambos sean más vulnerables a una aventura. Cuando tú miras a tu esposo(a) con un ojo crítico, estás más propenso(a) a poner tus ojos en alguien más y tu cónyuge está más propenso a ser atraído por alguien que le dé un cumplido en lugar de una crítica. Si hay un clima de crítica en tu matrimonio, toma acción inmediata para cambiar esta situación.

2.- Falta de afecto físico

Si tú y tu pareja no se están abrazando, besando, agarrando de la mano, etc. esta es una señal mayúscula. La intimidad sexual frecuente es obviamente importante también, pero estos pequeños actos de contacto físico diario son importantes para la conexión física y emocional que mantiene juntos a marido y mujer. Si en tu matrimonio está faltando esto, comienza ya a tener estos contactos físicos. Si tu cónyuge no recibe con calidez tus acercamientos, deben conversar sobre las razones por las que hay una falta de conexión.

3.- Rodearte de amigos que no conozcan (o no les guste) tu cónyuge.

Estoy convencido de que uno de los grandes factores que llevan a las personas a tener una aventura son los amigos de los que se rodean. Esto te puede sonar sorprendente, pero lo he visto pasar muchas veces. En la mayoría de los casos (no todos) de adulterio, el cónyuge que ha tenido una aventura también ha estado pasando tiempo con amigos y compañeros de trabajo que no contribuyen a la fidelidad matrimonial. Rodéate de amigos que fortalezcan tu carácter y aléjate de aquellos que pueden comprometer tus principios.

4.- Creer que tú tienes la razón todo el tiempo.

Cuando empiezas a faltarle el respeto a tu cónyuge al no considerar sus puntos de vista, estás abriendo la puerta a la infidelidad. Muestren respeto mutuo todo el tiempo. El respeto y la consideración no solo son excelentes herramientas para prevenir el adulterio, son vitales para sanar cada parte de tu matrimonio.

5.- Tener secretos para con tu cónyuge.

El sigilo es el enemigo de la intimidad. ¡El momento en el que empiezas a borrar tus mensajes de texto, esconder cosas o hacer cualquier cosa que esperas que tu cónyuge no se dé cuenta, realmente estas cruzando una línea de respeto! Si quieres que tu matrimonio no esté en riesgo y este protegido del adulterio, asegúrate de que esté “Libre de Secretos”. Nunca guardes secretos y nunca mientas a tu cónyuge. La transparencia y honestidad total son la única forma en la que un matrimonio puede funcionar.


 

Artículo publicado originalmente en: PhilipKosloski.com,
Adaptado y traducido al español por Manuel Rivas, para PildorasdeFe.net

 

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