31 de Enero, 2018, 17:49: ALFRE306General
Como cristianos, es nuestro deber estar pendientes de nuestros hermanos migrantes.


Por: Maleni Grider | Fuente: www.somosrc.mx



Al forastero que viva con ustedes lo mirarán como a uno de ustedes y lo amarás como a ti mismo, pues ustedes también fueron forasteros en Egipto: ¡yo soy Yavé, tu Dios!

Levítico 19:34

 

El problema de la homofobia, la xenofobia, la misoginia, el antisemitismo, el racismo, y de toda clase de odio o discriminación, no es sólo la descalificación específica hacia una característica particular, sino el desprecio hacia la persona humana.

En las últimas semanas, el racismo y el rechazo contra los inmigrantes a los Estados Unidos se ha incrementado de manera dramática, de modo que hoy en día es una persecución abierta, sin precedentes. Como habitante de Florida puedo ser testigo y escuchar de cerca las historias aterradoras sobre padres de familia que ya han sido arrestados, de manera individual o durante una redada, y enviados de vuelta a su país de origen, en casi todos los casos a México.



Mujeres y niños deben enfrentar ahora la vida sin el proveedor del hogar. Dado que en la mayoría de los casos las familias no cuentan con documentos legales, todo se complica para ellos. Algunas instituciones hispanas, organizaciones y grupos sociales han empezado a extender la mano para protegerlos y otorgarles posibilidades de supervivencia en este país, pero el temor es grande en la comunidad.

Algunas madres solteras acuden a las iglesias (que en estos momentos tienen mucho trabajo por hacer) en busca de ayuda, refugio o defensores. En ocasiones es necesario darles asilo dentro de la iglesia para que la ley no pueda infiltrarse, llevárselas y deportarlas. Algunas otras personas se encontraban en el proceso de legalización, pero oficiales sin investidura migratoria simplemente las arrestaron y las pusieron fuera del país, sin posibilidad de defenderse.

Las deportaciones están siendo abundantes, y sin proceso judicial, lo cual es una violación a la ley. Asimismo, esta cacería de brujas, sin orden ni congruencia, ha atentado en innumerables ocasiones contra los derechos humanos, pues divide familias, deja en la orfandad a cientos de niños, y lastima el tejido social de la clase inmigrante.

El nacionalismo no puede estar por encima de los derechos humanos, pues corre el alto riesgo de convertirse en fascismo. El país está completamente dividido, la hermandad y la unidad ya no son lo que alguna vez fueran en esta gran nación. Por otra parte, en México, paradójicamente la unidad de los mexicanos se siente como hace mucho no se sentía. Hace dos semanas estuve en la ciudad de México y pude comprobarlo con gran satisfacción. ¡Me siento orgullosa de ser mexicana y de tener por origen una tierra tan leal, que siempre se une en los momentos de angustia y dolor!

Como cristianos, es nuestro deber estar pendientes de nuestros hermanos migrantes mexicanos, auxiliarlos en tiempo de angustia, tender la mano a sus familias si son víctimas de esta feroz persecución, protegerlos, apoyar su causa, levantar la voz por ellos, ver por sus hijos, darles de comer, orar con ellos, consolarlos y no abandonarlos.


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Levantemos nuestra oración fervientemente en esta hora de angustia para tantas personas cuyo destino está siendo amenazado, o ya definitivamente afectado, por esta grave situación política. No nos olvidemos de que la persecución puede venir sobre cualquiera de nosotros, en cualquier lugar y a cualquier hora, ya sea por razones sociales, raciales o incluso por el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

“Señor, tú que pones y quitas a los reyes de la tierra y gobiernas sobre todos ellos, te pedimos por la paz entre nuestro amado país, México, y la hermosa nación de los Estados Unidos, para que las relaciones de amistad y hermandad sean restablecidas. Sabemos que tú tienes un propósito para todo, y que en el momento preciso intervendrás con tu mano poderosa para poner orden, restaurar lo que se ha perdido, y aún confiamos en que harás justicia, de acuerdo a las acciones de cada uno. Danos en esta hora compasión y amor incondicional por aquellos que sufren. Ampáralos, Señor, ten misericordia de todos ellos. Ten misericordia de todos nosotros. Perdona nuestros pecados y enséñanos a ser luz en la oscuridad, sal de la tierra, mensajeros fieles de tu mensaje de amor eterno. Toca el corazón de aquellos que buscan destruir en vez de unir, y danos la gracia de permanecer unidos en la fe de tu Hijo Jesucristo. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.”

30 de Enero, 2018, 17:57: ALFRE306General
Si el aborto provoca la pérdida de la noción del bien y del mal, cualquier delito podrá ser excusable


Por: Redacción | Fuente: accionfamilia.org



Aceptado el aborto, ¿qué argumentos lógicos pueden alegarse para detener el infanticidio, la eutanasia y otras formas de asesinato?

La lógica a menudo no asiste a nuestros contemporáneos. Sin embargo, la lógica dice que además del asesinato llevado a cabo por la ley del aborto existen otras consecuencias. No sólo la madre es afectada para toda la vida, también lo es su familia.

Imaginemos una cena de Navidad…

El aborto crea las condiciones para relativizar los crímenes que le siguen. Hoy vemos que el crimen de infanticidio está aumentando. Incluso hay niños que matan a sus padres. Es claro que si el aborto provoca la pérdida de la noción del bien y del mal, cualquier delito podrá ser excusable para esa mentalidad. Quien acepta el aborto, ¿no pierde la noción de bien y de mal?

Consideremos la eutanasia. Es un crimen infame. Analizándolo bien, resulta de la misma mentalidad que produjo el aborto.



Santo Tomás de Aquino, el Doctor Angélico, dice que el principio de contradicción es el axioma de que la verdad y la falsedad nunca existen en una cosa simultáneamente y en el mismo sentido. Quien pierde la noción de la contradicción entre el bien y el mal es susceptible de aceptar cualquier mal. Esta es la consecuencia más devastadora del aborto, que es en sí un crimen que clama al Cielo y a Dios por venganza. Cuando los abortistas cometen este crimen, son responsables por el desarrollo de una mentalidad que lleva a muchos otros crímenes.

Si se acepta el aborto, que mata a un ser humano antes de nacer, ¿por qué no aceptar darle muerte al final de la vida? A menudo, una mala situación económica es la justificación que se alega para realizar un aborto. Si los padres ancianos son una carga económica para sus hijos, ¿por qué no eliminarlos también? Sería lógico hacerlo.

Cuando el factor económico adquiere prioridad sobre el bien y el mal (tan frecuente en nuestros tiempos, donde el dinero es la regla suprema en las acciones de muchos), puede conducir a la delincuencia, directa o indirectamente.

Imaginemos una cena de Navidad, con los padres, hijos y abuelos disfrutando de una cena deliciosa. En un momento determinado la niña pregunta a su madre,

“Mamá, ¿por qué no vamos a pasar la Navidad en las montañas este año? Los Jones fueron, ¿por qué no vamos nosotros?”.


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Su padre responde: “Es muy simple. La abuela de los Jones murió el año pasado y sus gastos bajaron, por lo que tuvieron dinero para ir”.

¿La niña no podrá ser tentada a desear que muera su abuela? Cuando las consideraciones materiales son los factores determinantes del comportamiento, generan un proceso de endurecimiento del corazón que termina en la eutanasia y el aborto.

Los abortistas quieren hacernos creer que legalmente no podemos hacer nada. Ellos recurren a la guerra psicológica revolucionaria: destruya la voluntad de resistir de su enemigo y él será suyo. Ellos subestiman nuestra voluntad de resistir.

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Dos hombres que no cedieron al desánimo, salvaron a Europa y al mundo de un enemigo que parecía invencible

En la Segunda Guerra Mundial, dos hombres que no cedieron al desánimo, salvaron a Europa y al mundo de un enemigo que parecía invencible .

La Guerra Psicológica es un factor en cada batalla. El fuego de alma que resiste, espolea a otros innumerables. Sólo sabremos su número en el día del Juicio Final. Imaginemos que los británicos desprevenidos, tomados por sorpresa, se hubieran entregado al inicio de la guerra, cuando fueron blanco de bombardeos devastadores y siniestros. Cada ciudadano se convirtió en un factor en la lucha, alentando a los más próximos con su ejemplo y buenas acciones. Unidos, cambiaron el curso de la historia y ganaron la guerra.

Los anti abortistas debemos hacer lo mismo. Evitaremos las asechanzas del derrotismo que otros anti abortistas nos sugieren… y más. Ampliaremos nuestra lucha contra la mentalidad que ellos crean. Les mostraremos que hay mucho que hacer y que el número de chilenos con almas nobles es inmenso.

Agruparemos a nuestra gente recordándoles que tienen razón. Proporcionándoles buenos argumentos, los vamos estimular, afirmando su esperanza y restaurando su fe en la victoria.

En los días de la caballería, antes del adobamiento, el futuro caballero pasaba su vigilia de armas orando y reflexionando, preparándose para consagrar toda su vida a la defensa del bien. Fue en la oración y la reflexión que se preparó para luchar.

Estas reflexiones tienen el mismo propósito noble: prepararnos para luchar legítimamente. Esperamos puedan ayudar a enfrentar el gran desafío que se avecina.

29 de Enero, 2018, 16:55: ALFRE306General
Parte I. Estado legislativo comparado: Derecho internacional, privado, derechos civiles y derechos humanos


Por: Carlos Alvarez Cozzi | Fuente: Catholic.net



Con comentario-evaluación de la situación, del Prof. Carlos Alvarez Cozzi de Uruguay.

 

I)    Países que permiten la celebración del matrimonio entre personas del mismo sexo u ofrecen la posibilidad de acceso a uniones diferentes a la del matrimonio.

                                                                                                                

Para iniciar este punto, es necesario comentar el caso de Canadá. Fue el primer país fuera de las fronteras de la UE en aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo, en Julio del 2005. Fue una cuestión curiosa teniendo en cuenta que la iniciativa legislativa partió del poder judicial, el cual consideró que exigir una diversidad de sexos para el derecho a contraer matrimonio no entraba dentro del contenido de la Carta de Derechos canadiense, Charter of Rights. De esta manera, el propio Tribunal Constitucional de Canadá, sin entrar en la constitucionalidad de una ley que permitiera el matrimonio entre personas del mismo sexo, avaló el contenido de la normativa sin entrar en debates constitucionales. Algo similar ocurrió en Sudáfrica, cuando desde el poder judicial, en 2004, se interpretó ampliamente el Common Law y, en la sentencia Fourie v. Minister of Home Affairs, el órgano superior en el ámbito civil declaró que en la definición de matrimonio no había nada que impidiera incluir a las parejas del mismo sexo.



Este contenido fue confirmado después por el Tribunal Constitucional, en 2005, y se instó al Parlamento sudafricano a modificar la regulación, que lo hizo a través de la reformada Civil Union Act en el año 2006. Noruega, que fue uno de los primeros países en regular uniones civiles para parejas del mismo sexo, pasó a aprobar el matrimonio igualitario en 2009, incluso permitiendo la celebración por medio de la Iglesia Luterana estatal, que no iba a estar obligada por la reforma normativa, sino que dejaba en manos de cada órgano de nombramiento. Islandia y Argentina fueron los dos países que aprobaron el matrimonio en 2010: en el primer caso, se permitió en una votación unánime y la reforma derogaba la normativa sobre uniones civiles de 1996, y su Iglesia Luterana estatal, como en el caso anterior, puede decidir si celebrarlos o no; en el segundo caso, hablamos de un país cuya capital – Buenos Aires- ya regulaba el matrimonio entre personas del mismo sexo con anterioridad, y pasa después a ser de ámbito nacional la regulación que otorga derechos equivalentes a parejas homosexuales y heterosexuales.

Merece la pena profundizar algo más en el caso argentino, el cual se presentó como amicus curiae (más concretamente se comentan sus antecedentes con informes de la Federación Argentina LGBT y el Centro de Estudios Legales y Sociales, así como su Ley 26.618 de Matrimonio Civil) ante la Corte de Estados Unidos para conseguir allí la aprobación (país que se comenta a continuación), y además fue el primero en Latinoamérica en aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Este país modificó su Código Civil consiguiendo un artículo redactado para el matrimonio de la siguiente forma: “Ninguna norma puede ser interpretada ni aplicada en el sentido de limitar, restringir, excluir o suprimir la igualdad de derechos y obligaciones de los integrantes del matrimonio, y los efectos que éste produce, sea constituido por dos personas de distinto o igual sexo”. Así, esta redacción se convertía en un referente para todos los países sudamericanos y lo sería también para Estados Unidos. Igual que sucedió con Canadá y Sudáfrica, la iniciativa judicial fue la encargada de conseguir la aprobación del matrimonio para parejas homosexuales en Brasil en mayo de 2013. Asimismo, Uruguay reconocía desde 2007 ciertos efectos a las uniones que hayan tenido una duración superior a cinco años.

En su normativa, se define el concepto de unión como “la situación de hecho derivada de la comunidad de vida de dos personas- cualquiera sea su sexo, identidad, orientación u opción sexual- que mantienen una relación afectiva de índole sexual, de carácter exclusiva, singular, estable y permanente, sin estar unidas por matrimonio entre sí y que no resulta alcanzada por los impedimentos dirimentes establecidos en los numerales 1º, 2º, 4º y 5º del art. 9.1 del código civil”, estos impedimentos referidos a la edad, el consentimiento y parentesco.

En Mayo de 2013, bajo la presidencia de José Mújica, la institución matrimonial se abría en este país también a parejas del mismo sexo, reformando su normativa y señalando que el matrimonio “implicará la unión de dos contrayentes, cualquiera sea la identidad de género u orientación sexual de éstos, en los mismos términos, con iguales efectos y formas de disolución que establece hasta el presente el Código Civil”. Mención especial merece Estados Unidos por su repercusión internacional a la hora de tomar decisiones que afectan a los derechos de las personas, de tal modo que se debe profundizar en los pasos que ha seguido hasta llegar a establecerse para todos los estados federales, en el verano del 2015, tras muchos años de controversia al respecto entre las distintas normativas federales. El Estado de Massachussetts lo aprobó en 2003, y desde entonces lo hicieron varios Estados siguiendo su ejemplo, pero había otros que no sólo se negaban a celebrar matrimonios entre personas del mismo sexo, sino que tampoco querían reconocer los que válidamente se habían instruido en otros Estados federales. Hasta el año 2014, todavía había muchos de ellos (14 estados) donde no estaba permitido el matrimonio Si se acude al contenido de la propia resolución que lo autoriza en todo el país, se puede ver que cada Estado está obligado a expedir la licencia matrimonial a una pareja del mismo sexo por el contenido de la decimocuarta enmienda de su Constitución (relativa a la igualdad), lo cual se sostiene a través de su argumento “The fundamental liberties protected by the Fourteenth Amendment’s Due Process Clause extend to certain personal choices central to individual dignity and autonomy, including intimate choices defining personal identity and beliefs”. Por eso, la Corte Suprema falló a favor del matrimonio igualitario con 5 votos a favor frente a 4 en contra. A propósito de esta sentencia, el magistrado Anthony Kennedy, quien la redactó, afirmó que “el deseo de estas parejas no es que les condenen a vivir excluidos de una de las instituciones más antiguas de la civilización. Exigen la igualdad de derechos ante la ley. Y la Constitución les concede ese derecho", declarándolo constitucional, y con respecto a sus hijos que “muchas parejas homosexuales han proporcionado el cariño y la protección de un hogar a sus hijos, ya sean biológicos o adoptados. Sin el reconocimiento y la estabilidad que ofrece el matrimonio, esos niños sufren el estigma de saber que sus familias son de alguna manera inferiores.

Las leyes vigentes a este respecto dañan y humillan a los niños de parejas del mismo sexo" El último país hasta el momento en aprobarlo ha sido Colombia que, en abril de 2016, ha sacado adelante la regulación con el voto favorable de seis magistrados frente a tres en contra, y donde la adopción ha sido un tema controvertido. México D.F., a partir de 2010, estableció en el artículo 146 de su Código Civil que “el matrimonio es la unión libre de dos personas para realizar la comunidad de vida, en donde ambos se procuran respeto, igualdad y ayuda mutua. Debe celebrarse ante el Juez del Registro Civil y con las formalidades que estipule el presente código”. Algún otro distrito ha seguido sus pasos y lo contempla, y algún otro regula las parejas de hecho. En el resto del país se deben reconocer los matrimonios celebrados en los estados que lo permiten y buena parte del poder judicial se posiciona a favor de la regulación, ya que la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió, en Agosto de 2010, que la reforma realizada por la capital mexicana no era inconstitucional y, por ello, debían reconocerse en las demás entidades federativas todos los actos del estado civil.


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En Suiza, la Loi sur le partenant, vigente desde 2007, añadió a su DIPr un precepto en el artículo 45 de la Ley Federal que disponía que los matrimonios entre personas del mismo sexo que se estableciesen en territorio extranjero serían reconocidos en Suiza como “partenariat enregistré”. Así, la pareja registrada se configura como la única institución accesible para parejas del mismo sexo, bien formen parte de una pareja registrada –constituida dentro o fuera de Suiza-, bien hayan celebrado en el extranjero un matrimonio. Ecuador, aun reservando el matrimonio a la unión de hombre y mujer, contempla la figura de uniones estables para que accedan parejas del mismo sexo, con los mismos efectos que el matrimonio excepto el derecho de adopción. Chile también se une a los países latinoamericanos con uniones civiles en el año 2015, pese a contar con normativa que establece el reconocimiento de matrimonios entre hombre y mujer celebrados en el extranjero, pero no entre personas del mismo sexo, vigente desde 2004. Mérida, de Venezuela, también regula las parejas de hecho; y Costa Rica desde 2015, pese a que no contemple el matrimonio entre personas del mismo sexo, ya que, según afirmó su Tribunal Constitucional en 2006, la diversidad de sexos es un requisito que no vulnera el principio de igualdad ante la ley ni el de autonomía de la voluntad. En Australia, la mitad oeste del país reconoce las parejas “de facto” no registrables, y la otra mitad reconoce la unión registrada. En Asia, destaca Taiwán, que permite el registro civil a parejas del mismo sexo en algunas zonas del país y que, a marzo de 2016, está avanzando para que haya un cambio de normativa que también permita el matrimonio en todo el Estado.

Por último, un caso curioso es el de Israel. Pese a no permitir en su normativa el matrimonio entre personas del mismo sexo en su territorio, no fue suficiente para impedir el acceso a su Registro Civil a varios matrimonios entre varones que los habían celebrado en Canadá, algo que se admitió desde su Tribunal Supremo y les otorgaban, así, tanto ciertos derechos sucesorios como el de adoptar a los hijos del otro cónyuge.


II)    Práctica no regulada o restringida en aquellos países en los que no hay regulación jurídica para las relaciones entre personas del mismo sexo, podemos encontrarnos con dos situaciones: bien que el Estado proteja los derechos del individuo proclamando que no cabe la discriminación por razón de orientación sexual, pero no abriendo instituciones jurídicas a estas parejas; o bien que el Estado no se haya pronunciado al respecto, y no favorezca ni limite estos vínculos.

Existe una tercera postura, en la que no se criminaliza directamente las relaciones homosexuales pero se limita su práctica y difusión. No existe ninguna regulación de figuras jurídicas a las que puedan acceder parejas homosexuales en Europa en: Bosnia, Macedonia, Albania, Bielorrusia, Azerbaiyán; además, Ucrania, Serbia, Montenegro y Moldavia prohíben constitucionalmente el matrimonio igualitario. La ausencia de regulación también se da en países que no se han pronunciado al respecto, como Armenia, Georgia, Turquía, Mongolia, China, India, Japón, Timor Oriental, Filipinas, Camboya, Vietnam, Tailandia, Laos, algunas zonas de Singapur, Taiwán, Kirguistán y Tayikistán, Corea del Norte y Corea del Sur, en Asia; República Dominicana, Bolivia, Paraguay, Perú, Surinam, Venezuela y Cuba, en América; Benín, Costa de Marfil, República centroafricana, República del Congo, Mali, Santo Tomé y Príncipe, Yibuti, Burkina Faso, Chad, Guinea ecuatorial, Gabón, Madagascar y Níger, en África; Indonesia (excepto Aceh y Sumatra meridional, donde hay represión policial), en Oceanía. No hay que olvidar que en la mayoría de países asiáticos y africanos citados anteriormente, aunque no penalicen jurídicamente las relaciones homosexuales, no cuentan con una aceptación social de las mismas. Nicaragua y Panamá tampoco contemplan normativamente figuras legales, pero desde 2008, al menos, las relaciones homosexuales fueron despenalizadas en sus ordenamientos jurídicos. Por su parte Honduras, desde 2005, añadió a su DIPr disposiciones que establecían el no reconocimiento de matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en el extranjero166 . Mozambique, que tampoco contempla. Nepal, que tampoco ofrece ninguna regulación en este momento, también parece avanzar y su poder legislativo ha planteado la cuestión de aprobar o no el matrimonio para personas del mismo sexo. También existen otros países que, sin regular jurídicamente las relaciones entre personas del mismo sexo y aunque no impongan una pena específica por esta condición, sí que muestran una postura contraria a que ésta se desarrolle con naturalidad en el seno de la sociedad que habita en su territorio.

Muy sonado, para Europa, el caso de Rusia. En el año 2013 decidió instaurar una ley llamada “antipropaganda homosexual” en la que se prohibía hacer declaraciones en público de la pluralidad sexual en el país. Algo parecido se ha desarrollado en Kazajistán, donde a principios de 2015 se elaboró una Ley de Protección de Infancia, en la cual se prohíbe hacer propaganda de “la orientación sexual no tradicional” –tal y como aparece en la Leyy los medios de comunicación que quieran emitir información sobre la homosexualidad, deben registrarse ante las autoridades estatales. Murat Akhmadiyev, diputado de Kazajistán, afirmó al respecto que “idealmente, no debería siquiera haber cualquier discusión al respecto, ya que la homosexualidad es un comportamiento claramente inaceptable. Siempre hemos dicho que nuestro país es diferente, no como en Europa”. Guatemala, por ejemplo, que despenalizó la homosexualidad en 1871, es un país donde el colectivo LGTB sigue sufriendo violencia. Por otro lado, en la República Democrática del Congo, donde no existe una regulación expresa sobre criminalización de relaciones.

28 de Enero, 2018, 15:25: ALFRE306General
¿Es esto real?


Por: Redacción | Fuente: Red Familia



Siempre hemos escuchado al final de los cuentos o las películas románticas la frase: “Y fueron felices para siempre”… Pero, ¿es esto real?

Podría pensarse que bajo las circunstancias que estamos viviendo en nuestra sociedad, en donde los jóvenes ya no leen los cuentos y por eso no conocen este final feliz, es casi imposible que esta frase pueda aplicarse, pero no es así.

El Dr. Jesús Amaya, especialista en Kinesiología y Disfunción Cerebral del Centro de Investigaciones Biopedagógicas de la Ciudad de México, menciona en su libro “¿Qué hago si mi media naranja es toronja?” que comprender, tolerar y amar a nuestra pareja para toda la vida sí es posible si usamos el cerebro.

Él menciona que estudios recientes arrojan información de que las diferencias cerebrales entre ambos sexos tienden a manifestar comportamientos distintos entre hombres y mujeres, que en muchas ocasiones no son entendidos por nuestra pareja y esto nos lleva a tener dificultades que pueden deteriorar la relación. Comenta que si hombres y mujeres nos interesáramos en conocer a la persona que tenemos al lado, las relaciones de pareja serían más exitosas.

Tendemos a idealizar a nuestra pareja cuando nos casamos, pero cuando aquello que imaginamos no se cumple nos frustramos y nos sentimos desilusionados, lo que nos lleva a sentirnos insatisfechos dentro del matrimonio. Lo que no vemos es que el problema no es la otra persona, sino nosotros mismos que creamos una falsa expectativa del otro. Por esta razón es muy importante que todo aquello que nosotros esperamos de nuestra pareja lo hablemos y en común acuerdo esclarezcamos  la situación real de la relación.



Así, si lo que buscas es permanecer unido a la persona que amas “hasta que la muerte los separe”, no olvides que la armonía en la pareja depende de:

    El entendimiento y comprensión de sus conductas y reacciones.
    Tener presente que las mujeres y los hombres somos diferentes pero complementarios.
    Evitar crearnos falsas expectativas del otro.
    No esperes que tu pareja cambie algún día, busca amarla tal cual es.

Ten presente que la comunicación, la demostración de afecto y la convivencia son básicas para la permanencia del matrimonio. ¡Porque en la familia, está la solución!

 

27 de Enero, 2018, 16:22: ALFRE306General
6 reflexiones para amar mejor


Por: Andrés D' Angelo | Fuente: Catholic-link.com



El romanticismo mata al amor. Las películas románticas nos presentan al amor como una especie de llave mágica que abre las puertas de todos los corazones humanos y resuelve todos los problemas. Al principio de casi todas las historias de amor puede parecer así, porque estamos en un estado que conocemos como “enamoramiento”.

¿Qué es el enamoramiento? Una poeta americana lo definió como “una estafa neuroquímica”. Durante este vivimos en un estado “ideal” aparente: la mujer se siente constantemente halagada por las cortesías de su enamorado. Él se siente el hombre más afortunado del mundo porque la mujer más bella del universo le prestó atención, y todo parece un cuento de hadas. Pero claro, en todo cuento de hadas hay una bruja y un ogro, que mientras se gesta el cuento de hadas, están durmiendo, pero que luego van a querer despertar indefectiblemente una vez que se hayan casado.

Durante el enamoramiento estamos en un estado de excepción. Dicen que el cerebro funciona toda la vida hasta que nos enamoramos. Y tiene bastante razón. El cerebro enamorado es parecido al cerebro de un adicto a la cocaína, de acuerdo a un estudio realizado por Helen Fischer. El sistema de recompensas de una persona enamorada funciona en modo similar al de un adicto: cuanto más tiene, más quiere. Esta “anomalía cerebral” es la que provoca que cuando alguien nos advierte sobre los defectos de nuestro posible futuro cónyuge, reaccionemos casi siempre violentamente. ¿Cómo va a ser imperfecto, si es el hombre más caballeroso del mundo? ¿Cómo va a ser imperfecta si es la mujer más hermosa del mundo? Nos negamos a ver la realidad porque la fantasía es mucho más atractiva. Pero este estado no dura para siempre, y cuando pasa, “las escamas caen de nuestros ojos” y nos encontramos con la “estafa neuroquímica”, parece que hemos caído en una trampa mortal para “cazarnos” más que “casarnos”.

¿Cómo podemos hacer para evitar estas “sorpresas” que suceden cuando pasa el encanto del enamoramiento? Pues preparándonos nosotros mismos para no “dar” esas sorpresas, y rezando por nuestro futuro cónyuge para que también pueda prepararse. Me explico: todos queremos un amor incondicional, que esté en las buenas y en las malas, que esté siempre de buen humor y que nos soporte en salud y en enfermedad, en prosperidad y en adversidad hasta que la muerte nos separe. Cuando pensamos en nuestro futuro, estamos segurísimos de que eso es lo que merecemos. Pero sucede un problema: para poder recibir ese amor, tenemos que estar dispuestos a dar un amor incondicional, que esté en las buenas y en las malas, que esté siempre de buen humor y que soporte al otro en salud y en enfermedad, en prosperidad y en adversidad hasta que la muerte nos separe. Queremos a un futuro cónyuge ideal, pero no estamos muy dispuestos a ser ese cónyuge ideal.

Es claro entonces que antes de pensar en lo que vamos a recibir en nuestra relación, nos enfoquemos en lo que vamos a dar. «Amar es dar sin pensar en recibir» dice el dicho popular, probablemente basado en lo que decía Jesús y que san Lucas cita en Hechos 20, 35: «Hay más alegría en dar que en recibir”»



¿Y cómo nos preparamos para tener una buena relación? ¿Cómo hacemos para ser ese futuro esposo o esposa ideal? ¡Hay muchísimas recetas!, pero hoy quiero enfocarme en algunos aspectos que luego de casados generan la mayor parte de los conflictos. Estos aspectos de la vida de relación pueden parecer irrelevantes, pero requieren de mucho autodominio y mucha oración, así que, si ves que tienes alguno de ellos algo descuidados, el momento de comenzar a trabajarlos es ¡ahora!

1. ¡Deja ya de quejarte!

¿Por qué te quejas? ¿Qué logras quejándote? Lo único que logras es que todos los otros se pongan a la defensiva y que estés siempre buscando un culpable para todas tus desgracias, tanto las reales como las imaginarias. En las relaciones de pareja, la queja constante dificulta completamente la relación, en especial, cuando ya están casadas, la convivencia. Especialmente las críticas que se expresan descalificando, en segunda persona o que incluyen adverbios como “siempre” y “nunca”. Las personas quejosas tienen una característica principal: no se hacen cargo de sus dificultades y tienden a achacárselas a otros. Este tipo de personas no solo no son felices, sino que hacen infelices a todos los que se les acercan.

2. ¡No guardes rencor!

Atado a la anterior característica, las personas rencorosas no dejan pasar ninguna ofensa. La persona rencorosa es aquella persona que todos los días toma veneno y espera que los demás se mueran. Guardar rencor es mantener la ofensa alejada del perdón y valorar más el orgullo propio que a la otra persona y a la relación. Muchas veces nos ofenden realmente, especialmente las personas más cercanas y queridas, y cuanto más cercanas y queridas tanto más duele, y muchas veces no nos piden perdón, aun sabiendo que faltaron contra nosotros. ¿Qué podemos hacer? ¿Seguir ofendidos para toda la vida? Si no eres capaz de perdonar, no una sino setenta veces siete, es muy probable que todavía no estés “maduro” para amar para toda la vida. Un buen matrimonio es la unión de dos buenos perdonadores.

3. ¡No te quedes lo mejor para ti!

El egoísmo es una característica que hay que tener revisada desde mucho antes de pensar en acercarse al sacramento del matrimonio. Porque el sacramento nos puede dar la gracia de estado, pero no hace magia. Una persona que piensa en sí misma antes que en el otro está llamada a ser sumamente infeliz en el matrimonio. Puede parecer contradictorio. Supongamos que Pablo, alguien que piensa primero en sí mismo se casa con Marta, alguien que piensa primero en Pablo que en sí misma: ¡son dos personas pensando en Pablo! ¡La felicidad perfecta para Pablo! Y sin embargo no es así. Puede ser que esa fantasía de felicidad dure unos meses, pero el egoísmo termina convirtiendo a una relación que debería ser entre iguales en una relación “amo – servidor”, y el paso del tiempo hará que esa relación comience a resentirse. Como dije al principio: cuanto más pensemos en nuestra propia felicidad, más seguro es el camino al fracaso.

4. ¡Deja ya de justificarte y comienza a escuchar!

Tu punto de vista puede parecerte sumamente interesante porque conoces todos los vericuetos de tu mente, y es seguro que tienes una explicación razonable para todas las tonterías que haces. Pero cuando te casas, las tonterías que haces ya no te afectan solo a ti, afectan también a tu cónyuge. Y puede ser que en tu cabeza la explicación de (por ejemplo) por qué gastaste la mitad del presupuesto de la familia en comprar algo completamente innecesario pueda parecerte algo totalmente justificable. Pero hay un detalle: tu dinero ya no es tu dinero, es de ambos. Y tu cónyuge puede tener otra lista de prioridades que la que tú tienes, tal vez mucho más razonable que la tuya. Así que, antes de hacer cualquier cosa ¡comienza por consultar, escuchar y aprende a dialogar! Dios nos dio el doble de oídos que de boca, así que escucha el doble de lo que hables, y estarás por buen camino.

5. ¡Deja ya la pornografía!

Y cuando digo la pornografía, hablo de toda la basura que amigos “graciosos” nos mandan “solo por embromar”. Una broma divertidísima, que puede costarnos la felicidad conyugal. Porque la pornografía es denigrante, y denigra el amor humano. ¿Que la pornografía es un “crimen sin víctimas”? Las actrices y actores pornográficos tienen una tasa de mortalidad altísima, por las enfermedades de transmisión sexual pero también por la altísima exposición a las drogas duras. Pero además, exponiéndote a esa “bromita”, más temprano que tarde te acostumbrarás, y pretenderás que eso que se ve en la pornografía es la “sexualidad normal” y el día que te cases, tendrás una visión tan distorsionada de la sexualidad, que la sexualidad conyugal que está llamada a ser la máxima expresión del amor para tiy tu cónyuge, te parecerá aburrida y anodina.

Claro que todas estas cosas, ¡no son fáciles! Te tengo un secreto: el matrimonio no es fácil. Parece mentira que yo, que escribí un libro que se llama: “Matrimonio fácil para tiempos difíciles” diga esto, pero no soy yo solo quien lo dice, san Francisco de Sales decía que: «El matrimonio ofrece las máximas oportunidades de mortificación». O, como decía Chesterton: «El matrimonio es una aventura, como ir a la guerra». Claro que no queremos ir a la guerra, porque el enemigo más poderoso a vencer no es nuestro cónyuge, sino nosotros mismos. Y cuando nos vencemos, y nos donamos por entero al otro en la relación (porque para donarse hay que poseerse, y para poseerse hay que vencerse) entonces el matrimonio sí puede convertirse en fácil, no importa lo difíciles que se pongan los tiempos.

Tal vez dirás: ¡Pero yo no puedo hacer todo eso solo! Y, ¡claro que no! San Pablo lo dice: «Todo lo puedo en aquél que me conforta». (Fil 4,13) Como decía san Agustín, tenemos que «hacer lo que podemos y pedir lo que no podemos», o, como decía san Ignacio, «actúa como si todo dependiera de ti, confía como si todo dependiera de Dios».

Si todavía no tienes a tu pareja ideal, tal vez no sea el momento de salir a buscarla. Para ser el “esposo ideal”, y probablemente para encontrar a tu “pareja ideal”, lo mejor es que revises estos cinco puntos, y veas cómo calificas. Y si todavía no calificas, ¡antes de buscarte un candidato o candidata, búscate un director espiritual! Y si ya tienes pareja y se están preparando para casarse, revisen también esta lista, tal vez todavía haya algunos ajustes de última hora que pueden hacer para tener un buen matrimonio. Y si ya están casados, y tienen alguna de estas “piedras en el zapato”, ¡Es buen momento para detenerse, quitarse los zapatos y trabajar para que la gracia del Sacramento pueda actuar!

Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos: Catholic-link.com

 

26 de Enero, 2018, 18:03: ALFRE306General
¿Quieres usar películas en grupos de formación o evangelización? CinemaNet saca una guía práctica


Fuente: Religión en Libertad



Los colegios, parroquias, asociaciones y familias pueden usar esta Guía para un buen Cinefórum

Desde 1996, la asociación CinemaNet (www.cinemanet.info) usa el cine como herramienta para transmitir valores humanos y familiares (a menudo en ambientes que pueden ser poco o nada cristianos) y fruto de todos estos años de experiencia CinemaNet presenta una guía que ayudará a familias, asociaciones o parroquias.

Se trata de La Guía para perfeccionar el arte del Cinefórum: está pensada como un manual muy práctico para profesores, padres, monitores y personas comprometidas con la educación.

La presentación en Barcelona tiene lugar en la librería TROA-Garbí el próximo miércoles 31 de enero, a las 19:30h.

Acudirán el presidente de CinemaNet -el periodista y profesor Daniel Arasa Favà- y buena parte de los autores que han aportado textos en la confección de la guía.



El libro, ya a la venta en Amazon tanto en formato e-book como en formato impreso, consta de dos partes: una en la que se repasa la teoría y la práctica del Cinefórum como actividad y otra segunda en la que se afronta el principal escollo a la hora de plantear una actividad de este tipo: ¿qué película escoger? Cada semana se estrenan decenas de películas nuevas, que se añaden a una inmensidad de cine realizado.

CinemaNet propone una clasificación de películas por áreas temáticas, de cara a la preparación de Cinefórums para tratar alguno de estos temas.

"De cada uno de estos –amistad, racismo, educación, infidelidad, familia o perdón, por decir algunos- presentamos en el libro tres películas seleccionadas con su correspondiente comentario. El contenido del libro resume el resultado del trabajo de muchos colaboradores de CinemaNet en la web de la asociación a lo largo de los años".

Valores desde el cine y el humanismo cristiano

CinemaNet es una asociación sin ánimo de lucro dedicada a la acción social y educativa a través del cine. "Perseguimos la mejora de las personas por medio de la promoción de los valores humanos, familiares, cívicos, sociales y educativos en el cine, todo ello desde la óptica del humanismo cristiano. Entendemos que el cine es, desde luego, entretenimiento, pero no creemos que deba limitarse a mera diversión vacía", declaran en la asociación.


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En la asociación tienen claro que "la cultura hoy en día se transmite en buena parte a través de las pantallas. A menudo las personas encuentran en el cine o en la televisión modelos de vida y de conducta, por lo que actuar en este campo no es en vano. Por ello, entre los objetivos de CinemaNet están los de promover películas que aporten valores a la sociedad, suscitar vocaciones de jóvenes dirigidas a dedicarse profesionalmente a todos los ámbitos cinematográficos y desarrollar el sentido crítico entre los espectadores".

 

 

 

Premios que impulsan el buen cine

CinemaNet promueve los Premios Familia, Personaje y ¡Qué bello es vivir! para fomentar la producción y la difusión de cintas con buenos valores. La asociación organiza Jornadas y Congresos de Cine y Educación y cinefórums, conferencias y debates.

 

Entre los valores que promueven en el cine están la educación de la juventud, la mejora de la vida familiar, la solidaridad intergeneracional, la convivencia social y la tolerancia o la defensa de los derechos humanos.

25 de Enero, 2018, 16:05: ALFRE306General
Soy pediatra. Esto es lo que hice cuando uno de mis pacientes, un niño, me dijo que era una niña


Por: Dra. Michelle Cretella | Fuente: The Dayly Signal



“¡Felicidades, es un niño” o “¡Felicidades, es una niña!”.

Como pediatra desde hace casi veinte años, así es como empiezan muchas de mis relaciones con mis pacientes. Nuestros cuerpos declaran nuestro sexo.

El sexo biológico no se asigna. El sexo está determinado en la concepción a través de nuestro ADN y está grabado en cada célula de nuestro cuerpo. La sexualidad humana es binaria. O tienes un cromosoma Y, por lo que entonces serás un varón, o no lo tienes, y serás una mujer. Hay por lo menos 6.500 diferencias genéticas entre el hombre y la mujer, y esto es algo que las hormonas y la cirugía no pueden cambiar.

Una identidad no es biológica, es psicológica. Tiene que ver con los pensamientos y los sentimientos, que no son biológicamente innatos, puesto que pueden ser objetivamente justos, u objetivamente equivocados.

La información sesgada en los medios de comunicación dominantes sigue aumentando. Antes de que acabe 2017, hay algo que puedes hacer para combatir esta situación.



Si hoy entro en el despacho de mi médico y digo: “Hola, soy Margaret Thatcher”, mi médico me dirá que estoy delirando y me dará un anti-psicótico. Si en cambio entro y digo: “Soy un hombre”, me dirá: “Felicidades, eres un transgénero”.

Si yo dijera: “Estoy al borde del suicidio porque soy un amputado atrapado en un cuerpo normal, por favor, córteme la pierna”, me diagnosticaría un trastorno de la integridad de la identidad corporal. Pero si entrara diciéndole: “Soy hombre, quiero una doble mastectomía”, mi médico me la haría. En resumen: si quieres que te amputen una pierna o un brazo eres un enfermo mental; pero si quieres amputarte los pechos o el pene, eres un transgénero.

Nadie nace transgénero. Si la identidad de género estuviera de manera innata en el cerebro antes del nacimiento, los gemelos idénticos tendrían la misma identidad de género al 100%. Pero no es así.

Tenía un paciente llamado Andy. Entre los 3 y los 5 años jugaba cada vez más con niñas y con “juguetes de niñas”. Decía que era una niña. Remití a los padres y a Andy a un terapeuta. A veces el trastorno mental de un progenitor o el abuso son factores desencadenantes, pero la mayoría de las veces el niño percibe de manera errónea la dinámica familiar e interioriza una falsa creencia.

En medio de una sesión, Andy dejó el camión de juguete, agarró una Barbie y dijo: “Mamá y papá, cuando soy niño no me queréis”. Cuando Andy tenía tres años, nació su hermana, que necesitó cuidados especiales y requirió, por consiguiente, mayor atención por parte de sus padres.  Andy interpretó esto como: “A mamá y papá les gustan las niñas. Si quiero que me amen, tengo que ser una niña”. Con la terapia familiar, Andy mejoró.


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Hoy, a los padres de Andy se les diría: “Esto es lo que Andy realmente es. Debéis aseguraros que todos lo tratan como una niña, porque si no podría suicidarse”.

Y a medida que Andy se acercara a la pubertad, los especialistas le harían tomar bloqueadores hormonales para que pudiera seguir siendo niña.

No importa si no hemos hecho pruebas con los bloqueadores hormonales de la pubertad en niños biológicamente normales. No importa si dichos bloqueadores, cuando son utilizados en hombres para tratar el cáncer de próstata, o en mujeres con problemas ginecológicos, causan trastornos de la memoria. No necesitamos hacer pruebas con ellos. Tenemos sólo que detener el desarrollo físico del niño ahora, o se suicidará.

Pero esto no es verdad. Cuando a estos niños con confusión de género se les apoya en su sexo biológico a través de una pubertad natural, la gran mayoría mejora. Sin embargo, castramos químicamente a niños con confusión de género utilizando bloqueadores hormonales de la pubertad. Luego, los esterilizamos permanentemente añadiendo terapias de sustitución hormonal, que también los ponen en riesgo de sufrir infartos, ictus, diabetes, cáncer e incluso los problemas emocionales reales que los expertos en género dicen que están tratando.

P.S. Si una niña que insiste en decir que es niño ha recibido testosterona diaria durante un año, podrá ser sometida a una mastectomía bilateral a los 16 años. Eso sí, la Academia Americana de Pediatría publicó recientemente un informe en el que urgía a los pediatras a prevenir a los adolescentes sobre los tatuajes aduciendo que, fundamentalmente, son permanentes y pueden dejar cicatriz. Pero esta misma Academia está 110 por ciento a favor de que adolescentes de 16 años que quieren una doble mastectomía se la hagan, incluso sin el permiso parental, siempre que la adolescente insista en que es un chico y que haya tomado testosterona diariamente durante un año.

Adoctrinar a todos los niños desde el jardín de infancia con la mentira que pueden estar atrapados en el cuerpo equivocado altera el verdadero fundamento de la experiencia que el niño tiene de la realidad. Si no pueden confiar en la realidad de sus cuerpos físicos, ¿en quién o en qué pueden confiar? La ideología transgénero en los colegios es un abuso psicológico que a menudo lleva a la castración química, la esterilización y la mutilación quirúrgica.


(Publicado originalmente por The Daily Signal. Traducción de Helena Faccia Serrano)



24 de Enero, 2018, 16:38: ALFRE306General
La muerte no tiene que ser vista como algo desagradable. ¡Es el encuentro definitivo con Dios!


Por: Mario Santana Bueno | Fuente: diocesisdecanarias.es



 

¿Cómo entendemos los católicos la muerte?
De lo único que tenemos certeza es que algún día moriremos. La realidad de la muerte está presente en nuestra vida cada día, cada momento.

 

1.- ¿Cómo entiende la sociedad la muerte?
La muerte en la sociedad es para muchas personas un tabú. La gente no quiere siquiera que se nombre la palabra "muerte", piensan que así se ignora esa realidad.
Por otro lado, estamos siempre viendo la muerte como espectáculo, en la televisión, en los accidentes. Vemos que la muchas personas disfrutan viendo una y otra vez las imágenes donde hay personas que mueren...

  •  ¿Tienes miedo a la muerte?
  •  ¿Por qué?
  •  ¿Qué experiencias tienes de la muerte de otras personas?

2.- La muerte para los católicos
Para los católicos, la muerte forma parte de la vida; no es una ruptura especialmente importante. Nosotros nos fiamos de Jesús que dio su vida por nosotros para que nosotros tengamos vida eterna.
Creemos que Jesús resucitó y también nosotros resucitaremos con Él.
* ¿Te fías tú de Jesús y de lo que Jesús dijo sobre la muerte, de su propia muerte y de la nuestra?

3.- ¿Por qué existe la muerte? ¿Por qué tenemos que morir?
La respuesta nos la da la Biblia:
"Así pues, por medio de un solo hombre entró el pecado en el mundo, y con el pecado la muerte, y la muerte pasó a todos porque todos pecaron." (Romanos 5, 12).
"El pago que da el pecado es la muerte; pero el don que da Dios es vida eterna en unión con Cristo Jesús, nuestro Señor."
La muerte existe en el mundo como consecuencia del pecado. Como nosotros también somos pecadores, un día moriremos. Desde la fe vemos que en la muerte unidos a Cristo también resucitaremos con Él.



  •  ¿Crees que el pecado produce "muerte" en distintos aspectos de la vida?
  •  ¿Produce el pecado muerte física? ¿En qué casos? ¿Por qué?


4.- ¿Cómo afrontamos los católicos la muerte?
Con serenidad, con confianza. Para nosotros la muerte no es "nada del otro mundo". Nos fijamos en Jesús cuando vio que su muerte se aproximaba y tratamos de tener sus mismas actitudes y su confianza en el Padre Dios:
"Adelantándose unos pasos, se inclinó hasta el suelo, y oró diciendo: Padre mío, si es posible, líbrame de esta copa de amargura; pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú." (Mateo 26, 39)
Hay que aprender a aceptar la muerte como algo que forma parte de la vida. Esto se logra poco a poco, fiándonos de Dios, poniendo en Él nuestra confianza. Los cristianos sabemos que todo no acaba con la muerte. Sabemos que el amor es más fuerte que la muerte.
Cuando muere una persona que queremos, nuestro amor hacia ella permanece intacto y, aunque pasen los años, el amor no muere nunca. Si hemos amado a Jesús con toda nuestra vida y con todo nuestro corazón, podemos decir con el apóstol san Pablo:
"Porque para mí la vida es Cristo, y la muerte ganancia. Pero si viviendo en este cuerpo puedo seguir trabajando para bien de la causa del Señor, entonces no sé qué escoger. Me es difícil decidirme por una de las dos cosas: por un lado, quisiera morir para ir a estar con Cristo, pues eso sería mucho mejor para mí; pero por otro lado, es más necesario por causa de ustedes que siga viviendo." (Filipenses 1, 21-24).

  •  ¿Te fías de verdad de lo que dice la Palabra de Dios? ¿Por qué?


5.- Los Católicos ¿Creemos en la reencarnación?
No. Los cristianos en general no creemos en la reencarnación. La Palabra de Dios nos dice:
"Y así como todos han de morir una sola vez y después vendrá el juicio." (Hebreos 9, 27)
No hay reencarnación después de la muerte. Tenemos la seguridad tal y como nos dice la palabra de Dios:
"Esto es muy cierto: Si morimos con Él, también viviremos con Él; si sufrimos, tendremos parte en su reino." (2 Timoteo 2, 11).

  •  ¿Por qué crees tú que hay personas que piensan que la reencarnación es posible?
  •  ¿Piensas que las personas tenemos con una sola vida la posibilidad de llegar a ser felices con Dios?

6.- ¿Qué hay después de la muerte?
Ya hemos dicho que para los cristianos la muerte es sólo el final de la vida terrena, pero no el final de la vida. Lo que creemos los católicos es lo siguiente:
Creemos que tenemos un alma inmortal creada por Dios que no muere con la muerte sino que pervive en una vida eterna.
No es que seamos dos cosas distintas. El ser humano es una unidad. Yo soy alma y cuerpo a la vez. Mi cuerpo muere, pero mi "yo" pervive eternamente.

  • ¿Qué es para ti el "alma"?
  • ¿Puede ir alma y cuerpo por separado?
  • ¿Crees que el ser humano está formado por dos partes distintas o más bien es una unidad?

7.- ¿Qué es eso de la "Vida Eterna"?
La vida eterna no es igual a esta vida.
Cada persona que muere vivirá en la vida eterna lo que ha elegido previamente en esta vida. Jesús nos da la salvación (la vida eterna), pero no nos obliga a aceptarla. Eres tú quien tiene que aceptarlo en tu vida de una manera voluntaria, amorosa.
En la vida eterna, una vez muertos, los católicos creemos que hay tres posibilidades para el ser humano. Tu "yo personal", lo que llamamos "el alma", pasará a una de estas tres opciones:
1. El cielo, contemplando a Dios.
2. El purgatorio, purificándose para poder entrar en comunión con Dios.
3. El infierno, quedará definitivamente separada de Dios.

  •  ¿Cómo te imaginas lo que es la "vida eterna"?
  •  ¿Disfrutamos en esta vida ya de algo de la "vida eterna"?
  •  ¿Cómo puede entrar una persona en la "vida eterna"?

8.- ¿Qué es el Juicio Final después de la Muerte?
Los católicos creemos que una persona cuando muere queda sometido a un juicio inmediato del Señor, que decidirá definitivamente su suerte. En el Nuevo Testamento hay varios ejemplos donde se nos habla de que la persona nada más morir, recibirá su retribución según hayan sido sus obras en la tierra:


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  • Lc 16, 19-22: parábola de Epulón y Lázaro.
  •  Lc 23,43: Jesús al buen ladrón.

Cada persona, al morir, recibe en su alma inmortal la "herencia" según en su vida haya aceptado a Jesús como su salvador y su vida haya sido coherente con el mensaje de su salvador.

  •  ¿Cómo te imaginas el juicio final?
  •  Si Dios es tan bueno ¿Cómo nos va a hacer un "juicio"?
  •  ¿Qué nos salva: sólo la fe o sólo las obras?

9.- ¿Qué es "el Cielo"?
Para los cristianos, el cielo es la vida definitiva junto a Dios, para siempre, para toda la eternidad. Mientras estamos en esta vida caemos y nos alejamos de Dios con frecuencia. El cielo es el estar con Dios para toda la eternidad. En el cielo seremos totalmente felices y de una manera definitiva, una felicidad absoluta. San Pablo nos dice:
"Ni ojo vio, ni oído oyó, ni el hombre pudo pensar lo que Dios ha preparado para los que le aman." (1 Cor 2,9).
Al cielo llega inmediatamente una persona que acaba de morir en gracia y amistad con Dios.
"Cuando vaya y les prepare sitio, vendré de nuevo y les acogeré conmigo; así, donde estoy yo estarán también ustedes. Y para ir adonde yo voy, ya saben el camino. " (Jn 14,3-4)
Vivir en el cielo es estar con Cristo. La Palabra de Dios nos habla del cielo dándole varios nombres distintos: vida, luz, banquete de bodas, vino del reino, casa del Padre, Jerusalén celeste, paraíso...
Ten en cuenta que el cielo no es "un lugar" al que vamos, es un estado en el que se encontrará nuestra vida (el alma).

  •  ¿Cómo te imaginas el cielo?
  •  ¿Crees que el cielo es un lugar? ¿Por qué?
  •  ¿Cielo y felicidad son lo mismo?

10.- ¿Qué es el "Infierno"?
Es la condenación eterna. Es cuando una persona rechaza conscientemente en su vida terrenal a Dios. Dios nos invita a salvarnos, nos invita al cielo, pero los seres humanos somos libres para elegir. Si rechazamos a Dios, si no lo tenemos en cuenta en nuestra vida, estamos autocondenándonos.
"Tampoco tengan miedo de los que matan el cuerpo pero no pueden matar la vida; teman si acaso al que puede acabar con vida y cuerpo en el fuego." (Mt 10,28).
En el Evangelio se puede presuponer por las palabras de Jesús que existen y existirán personas condenadas en el infierno:

  •  "el hijo de la perdición": Jn 17,12
  •  "vayan malditos al fuego eterno..." Mt 25,41

La Iglesia católica nunca ha dicho que haya alguien condenado, aunque sí ha dicho que las almas de quienes mueren en pecado mortal son llevadas inmediatamente al infierno, donde son atormentadas con penas inacabables.
"Quien no ama permanece en la muerte. Todo el que aborrece a su hermano es un asesino; y saben que ningún asesino tiene vida eterna permanente en él." (1 Jn 3,15)
Los católicos no creemos en el destino. Nosotros no creemos que la vida de cada persona "esté ya escrita". Cada ser humano es libre de elegir el estado que quiere para su vida.
Los católicos creemos que para ir al "estado de infierno" (recuerda que el infierno no es tampoco "un sitio" al que vamos después de morir...) la persona tiene que tener una voluntaria aversión a Dios (un pecado mortal) y persistir en ese pecado hasta el final.

  •  ¿Cuál es el motivo por el cual una persona puede acabar en el "estado de infierno"?
  •  ¿Es fácil o difícil ir al infierno? ¿Por qué?
  •  ¿Que quiere decir la gente cuando afirma que "el infierno está aquí..."?

11.- ¿Qué es el "Purgatorio"?
Es un estado, tampoco es un "lugar" o espacio físico.
La Iglesia siguiendo el consejo de la Escritura (2 Macabeos 12,46) siempre rezó por los difuntos. Creemos que los que mueren en gracia y amistad con Dios sin estar, sin embargo, plenamente purificados o con algún resto de pecado, sufrirán una purificación antes de llegar a Dios.
El rezar por los difuntos, y de una manera especial la santa misa, ofrecida por los difuntos pueden ayudar a su pronta purificación.

12.- ¿Qué es la "Resurrección de la Carne"?
Los cristianos católicos creemos que al final de los tiempos resucitaremos todos. Creemos que del mismo modo que Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos, y vive para siempre, igualmente los justos después de su muerte vivirán para siempre con Cristo resucitado y que Él los resucitará en el último día:
"Y éste es el designio del que me envió: que de todo lo que me ha entregado no pierda nada, sino que lo resucite el último día. Porque este es el designio de mi Padre, que todo el que reconoce al Hijo y le presta adhesión tenga vida definitiva, y lo resucite yo el último día. " (Jn 6, 39-40).
Creer en la resurrección de los muertos ha sido desde sus comienzos el elemento esencial de la fe cristiana:
"Ahora bien, si nuestro mensaje es que Cristo ha resucitado. ¿cómo dicen algunos de ustedes que los muertos no resucitan? Si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, el mensaje que predicamos no sirve para nada, ni tampoco sirve para nada la fe que tienen. Pero lo cierto es que Cristo ha resucitado. Él es el primer fruto de la cosecha. Ha sido el primero en resucitar." (1 Cor. 15 12-14.20)
"¡Y Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos!" (Mc 12,27)
Jesús liga la fe en la resurrección a la fe en su propia persona:
"Jesús le dijo entonces: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y ninguno de los que viven y creen en mí morirá jamás. ¿Crees esto?" (Jn 11,25)

13.- ¿Cómo resucitan los muertos?
¿Qué es resucitar?
No es volver de nuevo a esta vida material. En la muerte, separación del alma y del cuerpo, el cuerpo de la persona cae en la corrupción, mientras que su alma va al encuentro con Dios, en espera de reunirse con su cuerpo glorificado. Dios en su infinito poder dará a nuestros cuerpos la vida incorruptible uniéndolos a nuestras almas, por la virtud de la resurrección de Jesús.

¿Quién resucitará?
Todas las personas que han muerto: "No se admiren de esto, porque va a llegar la hora en que todos los muertos oirán su voz y saldrán de las tumbas. Los que hicieron el bien, resucitarán para tener vida; pero los que hicieron el mal, resucitarán para ser condenados." (Jn 5, 28-29).

¿Cómo resucitaremos?
Cristo resuitó con su propio cuerpo: "Vean mis manos y mis pies: ¡soy yo mismo! Tóquenme y miren: un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo." (Lc 24,39)
Pero Jesús no volvió a la vida terrenal. Del mismo, en Él: "Nosotros somos ciudadanos del cielo, y estamos esperando que del cielo venga el Salvador, el Señor Jesucristo, que cambiará nuestro cuerpo miserable en un cuerpo glorioso como el suyo. Y lo hará por medio del poder que tiene para dominar todas las cosas." (Filpenses 3, 20-21)
Será un "cuerpo espiritual": "Tal vez alguno preguntará: "¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Qué clase de cuerpo tendrán?" ¡Es una pregunta tonta! Cuando se siembra, la semilla tiene que morir, para que tome vida la planta. Lo que se siembra no es la planta que ha de brotar, sino el simple grano, sea de trigo o de otra cosa. Lo mismo sucede con la resurrección de los muertos: lo que se entierra es corruptible y lo que resucita es incorruptible. Pues nuestra naturaleza corruptible se revestirá de lo incorruptible, y nuestro cuerpo mortal se revestirá de inmortalidad." (1 Corintios 15, 35-37 42.53).
Nosotros no sabemos el "cómo" será ese cuerpo, porque ese conocimiento va mucho má allá de lo que como humanos podemos imaginar y no lo sabemos sino por la fe.

14.- ¿Cuándo resucitaremos?
Sin duda, en el último día, al fin del mundo.
Participar en la misa es también participar en la resurrección de Jesús:
"Jesús les dijo: Les aseguro que, si no comen el cuerpo del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán vida. El que come mi cuerpo y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré el último día. Porque mi cuerpo es verdadera comida, y mi sangre verdadera bebida. El que come mi cuerpo y bebe mi sangre, vive unido a mí; y yo vivo unido a él. El Padre , que me ha enviado, tiene vida, y yo vivo por él. De la misma manera, el que me coma vivirá por mí. Hablo del pan que ha bajado del cielo. Este pan no es el que comieron sus antepasados, que a pesar de haberlo comido murieron. El que coma de este pan, vivirá para siempre." (Jn 6, 53-58).
El Bautismo también nos hace participar en la resurrección de Cristo:
"Al ser bautizados, fueron sepultados con Cristo y resucitados también con él, porque creyeron en el poder de Dios que le resucitó. Por lo tanto, ya que han sido resucitados con Cristo, busquen las cosas del cielo, donde está Cristo sentado a la derecha del Padre". (Colosenses 2, 12; 3,1)
El creyente espera la resurrección, esperamos "en Cristo":
"...el cuerpo es para el Señor, y el Señor es para el cuerpo. Y así como Dios resucitó al Señor, también nos resucitará a nosotros por su poder. ¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que Dios les ha dado, y que el Espíritu Santo vive en ustedes? No son ustedes sus propios dueños, porque Dios les ha comprado por un precio. Por eso deben honrar a Dios en el cuerpo." (1 Corintios 6, 13-15. 19-20).

 

 

23 de Enero, 2018, 16:13: ALFRE306General
Acepto mi imperfección y la de mi familia y veo en esa imperfección un hermoso regalo que nos da Dios mismo para caminar hacia El, que es perfecto, y así tratar de ser cada día mejores


Por: Ana Virginia Berrido de Perez | Fuente: http://vidafamiliayalgomas.com



En el periódico HOY sale publicado un artículo en la columna ‘Encuentros’ bajo la firma de Mu-Kien Adriana Sang, que me acaba de llegar via email y que se titula: La Familia (im)Perfecta. Este artículo me llega justo en un momento en que estaba escribiendo un email a una amiga, donde lamentablemente estaba resaltando más que nada los aspectos que me gustaría mejorasen en mi familia. De este modo… me llamó poderosamente la atención el título y me dispuse a leer inmediatamente estas reflexiones que me dan la paz de reconocer que la mayor perfección de la familia está en la capacidad que tiene de asumirse y aceptarse como imperfecta…cual conjunto de personas igualmente imperfectas

El artíuclo dice así:

Dentro de unos días, las empresas del país, buscando reactivar el comercio, empezarán a anunciar las ofertas y las rebajas con motivo del día de Las Madres. Ofrecerán a buenos precios juegos de comedor, juegos de sala, juegos de cocina, artículos para el hogar. Todo para mamá… Las revistas especializadas, la parte rosa de la prensa dominicana tomarán las tradicionales fotos con sus sonrientes miembros. Las entrevistas y opiniones, serán repetitivas: todos aconsejando y diciendo lo perfecta que es su familia y el ejemplo que son para sus descendientes. El padre y la madre sentados en sillones altos, los hijos a los lados sonrientes y bien vestidos, son inmortalizados por el lente de un periodista gráfico.

Cada año, cuando veo el despliegue que ofrecen los medios, reflexiono y me hago muchas preguntas. En esta oportunidad, me atreví a escribir y comunicar mis viejas reflexiones para compartirlas con mis lectores. Muchas inquietudes me atormentan ¿Cuál es la familia perfecta? ¿Existen familias perfectas? ¿Qué es la perfección? ¿Para qué la perfección? Y después de buscar respuestas, llegué a la hermosa conclusión que la familia más perfecta es aquella que asume la imperfección como su maravilloso designio. No puede existir una familia perfecta, sencillamente, porque no existe un ser humano que sea perfecto.

Lo he dicho otras veces y no me cansaré de repetirlo: la familia es el soporte básico de una sociedad. Es el lugar donde se forjan los valores y se desarrolla y enredan las raíces que cuando creces, alzas vuelo y buscas construir tu propia vida, siempre te llevan al mismo lugar: la infancia, matizada por las enseñanzas y los recuerdos de tus padres y los juegos de niños con tus hermanos y hermanas.

Tuve los mejores padres que una persona puede soñar tener. Pero eran los mejores en su maravillosa imperfección. Papá era un hombre del pueblo, nacido en China continental, que decidió romper con su círculo de pobreza, zarpando a la gran aventura marina. Llegó al país sin saber hacia dónde llegaría. Añoraba, como muchos despavoridos de la vida, llegar a los Estados Unidos, y allí, en la tierra prometida, construir su sueño americano. Por azar y por recomendación de un tío, llegó al Caribe y, aquí, en esta media isla, inició su trayectoria personal. Construyó su familia, y de la mejor manera posible, de la forma más responsable, legó a sus hijos una fortuna inmensa de recuerdos y gratos momentos. Hoy, adulta, sus palabras y su figura acuden a mi memoria cada día. Mi madre, la madre que supo acunar en su vientre a 9 hijos, era una mujer trabajadora, dura, disciplinada y amorosa. Era la que imponía el orden. Juntos se complementaban maravillosamente. Hoy, sus hijos y nietos hemos construido nuestro presente, futuro entonces, con nuestros dramas, amores, desamores, duelos y lazos fraternos; pero, y es lo más importante, hemos sabido mantenernos unidos a pesar de los pesares.

Entonces me pregunto. ¿Qué puede ser más perfecto que la madre que acuna a su hijo por las noches, y presurosa lo prepara para dejarlo con la tía o la madre, para salir a buscarle el pan de cada día? ¿Qué puede ser más perfecto que la devoción de un padre y una madre por un hijo con problemas de limitaciones físicas? ¿Qué mayor perfección existe en la familia uniparental por necesidad o circunstancia, donde los hijos, a pesar de las carencias, se sienten amados? No, no son necesarias las fotos lindas posadas. Ellas no reflejan el drama, los temores y las ansiedades de las familias inmortalizadas en el lento del fotógrafo.

Creo que la perfección solo se logra con el amor y el perdón. No puede existir mayor perfección que el perdón cuando un hijo es acogido con amor por sus padres porque después de haber sucumbido a la tentación del alcohol y las drogas, regresa al camino del hogar en búsqueda de ayuda. Es una verdadera perfección imperfecta, cuando un padre irresponsable decide llegar al seno familiar suplicando volver a ser recibido.

La familia perfecta es aquella que sostiene su verdadero valor en el amor profundo e incondicional. La familia perfecta es aquella que se reconoce limitada por sus propios sueños inconclusos, pero que se sostiene en los lazos de confianza y amor de todos sus miembros. La familia perfecta acepta los problemas de sus hijos como un desafío, como una oportunidad para demostrar el amor y el apoyo.

La familia perfecta es la que reconoce que sus hijos son hijos de la vida. Los padres perfectos son los que acompañan y permiten que tomen sus propias decisiones, aun a sabiendas de que puedan ser equivocadas. La familia perfecta es la que está presente cuando el hijo vuelve a su seno para sufrir juntos las consecuencias de sus opciones. La familia perfecta es la que está cuando debe estar, sin aspavientos ni estridencias. Concluyo entonces, que la familia imperfecta es la que en aparenta ser perfecta.

Deseo terminar estas reflexiones con unas sabias palabras de la Madre Teresa de Calcuta.

"Enseñarás a volar,
pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.
Sin embargo...
en cada vuelo,
en cada vida,
en cada sueño,
perdurará siempre la huella
del camino enseñado."

Madre Teresa De Calcuta.

Kien Adriana Sang




Siendo que trabajamos desde hace tantos años justamente en ministerios relacionados con la familia, poco a poco y sin previa planificación, va uno sintiéndose en el mayúsculo compromiso de pretender que la propia familia sea perfecta…por el librito. Y ciertamente, en el día a día existen en todas las familias los dramas propios de personas imperfectas con vidas propias y el entretejer de posturas, disposiciones, egoísmos muchas veces, comportamientos, etc, ligados a los sueños y anhelos particulares, a los reclamos y faltas de cada cual, a los gustos y aspiraciones y a las necesidades y quereres de cada miembro. Todo ello transforma el lienzo familiar en una experiencia única, muy seguramente plagada de bendiciones, donde lamentablemente tendemos a resaltar simplemente aquello que no es como lo habíamos planeado…aquello que no se ajusta a nuestro propio plan y nuestro propio esquema….a nuestro ‘librito’.

Menciona la Sra. Sang que en estos días venideros, cuando en el fin de semana último de mayo celebramos en nuestro país el Día de las Madres, veremos cómo la prensa rosa, la prensa de sociedad, publicará como lo ha hecho tradicionalmente, fotografías de familias de nuestro medio, donde aparecen sus miembros vestidos impecablemente, con una sonrisa en sus labios y reseñando la felicidad que se vive en el seno familiar: padres felices, realizados, con hijos perfectos igualmente felices. O bien una madre, cabeza de un hogar uniparental, rodeada de sus retoños, que han encontrado en su progenitora el amparo y apoyo de ambas figuras paternas…reseñándose también un cuadro perfecto de felicidad.

Estoy de acuerdo con la Sra. Sang: estas fotos no reflejan el drama diario que viven las familias que allí se retratan. Las negociaciones que seguramente deben hacer entre los quereres particulares de cada quien, los sinsabores, los deseos de más atención, la falta de amor, el desamor, o el exceso de amor con que a veces lastimamos a nuestros hijos. Esas fotos no reflejan las vicisitudes de las familias uniparentales y las dificultades propias de esa situación. Esas fotos no reflejan el dolor de no poder acompañar a un hijo en un momento de triunfo o de fracaso, de enfermedad o de dolor, simplemente porque se debe cumplir con un horario de trabajo necesario para poner en la mesa el pan de cada día y solventar la vida del hogar. Esas fotos no reflejan que muchas veces esa pareja se encuentra en el mismo lugar que tú y que yo, que no teniendo un librito bajado del cielo para llevar adelante nuestro matrimonio y nuestros hijos, muchas veces nos encontramos en las dudas propias y en el no saber cómo será la forma ideal de manejar una situación determinada. Esas fotos no reflejan que alguna vez ella se sintió sola, desdichada. Ni reflejan que él se sintió no valorado o un simple productor de dinero en su hogar.

Esas fotos no reflejan la realidad: que esa familia es tan imperfecta como la mía y la tuya y que la gran belleza de la travesía familiar es lograr que cada hilo, que somos cada uno de nosotros, se entrelace en un lienzo fuerte, unido, que pueda sostenerse ante las tempestades y reconocer que cada uno es diferente, que cada uno es especial, que cada uno es irreemplazable. Que cada uno de nosotros somos únicos y eternamente amados por nuestro Dios. Y que esas imperfecciones nuestras, ese deseo de ser cada día mejores, eso que nos hace ser la familia que somos, con las situaciones que tenemos, con las alegrías y las penas, con las pruebas, éxitos y fracasos …es lo que nos hace ser nosotros mismos. Y aceptando nuestras limitaciones, siempre sostenidos de la mano de Dios y Su infinita misericordia, convertimos nuestra familia en una totalmente perfecta. Una donde cada miembro se sienta realizado y aceptado tal cual es, donde los padres han dejado un legado de ejemplo de vida a seguir que ellos abracen con orgullo. Donde los hijos sepan que, al salir al mundo a experimentar la propia vida, tienen un hogar donde regresar a renovar las fuerzas, a buscar calor, a encontrar comprensión, a sentirse amados. Donde sepan que, a pesar de sus caídas, siempre se les recibirá con los brazos abiertos y donde no hay más deseos que verles convertirse en adultos realizados, felices, emocionalmente maduros.

Yo acepto las mil y una bendiciones que recibo a diario, así como los retos y pruebas que deba enfrentar…acepto mi imperfección y la de mi familia y veo en esa imperfección un hermoso regalo que nos da Dios mismo para caminar hacia El, que es perfecto, y así tratar de ser cada día mejores. Y en esa aceptación, empiezo a ver una familia perfecta

Comentarios al autor: a.berrido@codetel.net.do


 

22 de Enero, 2018, 18:15: ALFRE306General
Un hijo debe aprenda a apreciar el esfuerzo y tener la experiencia de la dificultad y aprender la habilidad de trabajar con los demás


Por: Fray Nelson Medina, OP | Fuente: fraynelson.com



Aprende a apreciar el esfuerzo

Un joven fue a solicitar un puesto importante en una empresa grande. Pasó la entrevista inicial e… iba a conocer al director para la entrevista final. El director vio su CV, era excelente. Y le preguntó: ” ¿Recibió alguna beca en la escuela?” el joven respondió “no”.

“¿Fue tu padre quien pagó tus estudios? “

” Si.”-respondió.

“¿Dónde trabaja tu padre? “

“Mi padre hace trabajos de herreria.”



El director pidió al joven que le mostrara sus manos. El joven mostró un par de manos suaves y perfectas.

“¿Alguna vez has ayudado a tu padre en su trabajo? “

“Nunca, mis padres siempre quisieron que estudiara y leyera más libros. Además, él puede hacer esas tareas mejor que yo.

El director dijo:

“Tengo una petición: cuando vayas a casa hoy, ve y lava las manos de tu padre, y luego ven a verme mañana por la mañana.”


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El joven sintió que su oportunidad de conseguir el trabajo era alta.

Cuando regresó a su casa le pidió a su padre que le permitiera lavar sus manos.

Su padre se sintió extraño, feliz pero con sentimientos encontrados y mostró sus manos a su hijo. El joven lavó las manos poco a poco. Era la primera vez que se daba cuenta de que las manos de su padre estaban arrugadas y tenían tantas cicatrices. Algunos hematomas eran tan dolorosos que su piel se estremeció cuando él la tocó.

Esta fue la primera vez que el joven se dio cuenta de lo que significaban este par de manos que trabajaban todos los días para poder pagar su estudio. Los moretones en las manos eran el precio que tuvo que pagar por su educación, sus actividades de la escuela y su futuro.

Después de limpiar las manos de su padre, el joven se puso en silencio a ordenar y limpiar el taller. Esa noche, padre e hijo hablaron durante un largo tiempo.

A la mañana siguiente, el joven fue a la oficina del director.

El director se dio cuenta de las lágrimas en los ojos del joven cuando le preguntó: “¿Puedes decirme qué has hecho y aprendido ayer en tu casa?”

El joven respondió: -“lavé las manos de mi padre y también terminé de asear y acomodar su taller”

“Ahora sé lo que es apreciar, reconocer. Sin mis padres, yo no sería quien soy hoy. Al ayudar a mi padre ahora me doy cuenta de lo difícil y duro que es conseguir hacer algo por mi cuenta. He llegado a apreciar la importancia y el valor de ayudar a la familia.

El director dijo: “Esto es lo que yo busco en mi gente. Quiero contratar a una persona que pueda apreciar la ayuda de los demás, una persona que conoce los sufrimientos de los demás para hacer las cosas, y una persona que no ponga el dinero como su única meta en la vida”. “Estás contratado”.

Un niño que ha sido protegido y habitualmente se le ha dado lo que él quiere, desarrolla una “mentalidad de tengo derecho” y siempre se pone a sí mismo en primer lugar. Ignoraría los esfuerzos de sus padres.

Si somos este tipo de padres protectores ¿realmente estamos demostrando el amor o estamos destruyendo a nuestros hijos?

Puedes dar a tu hijo una casa grande, buena comida, clases de computación, ver en una gran pantalla de televisión. Pero cuando estás lavando el piso o pintando una pared, por favor que también él lo experimente. Después de comer que lave sus platos junto con sus hermanos y hermanas. No es porque no tengas dinero para contratar quien lo haga, es porque quieres amarlos de la manera correcta. No importa cuán rico seas, lo que quieres es que entienda. Un día tu pelo tendrá canas, igual que la madre de ese joven.

Lo más importante es que tu hijo aprenda a apreciar el esfuerzo y tenga la experiencia de la dificultad y aprenda la habilidad de trabajar con los demás para hacer las cosas.

Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos: Casa Para Tu Fe Católica (Fr. Nelson)

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