Artículos y anotaciones generales

10 de Diciembre, 2017, 16:24: ALFRE306General
Tenemos que ser conscientes de nuestras carencias, admitirlas e intentar superarlas.


Por: María Luisa Martínez Robles | Fuente: Catholic.Net 



Nos gustaría, pero no lo somos. Por eso el matrimonio es una forma de alcanzar cierta madurez como persona.

 

El secreto está en complementarse. Cada uno tiene sus virtudes y sus defectos y generalmente no son los mismos. Si uno de los dos es paciente le dará algo de tranquilidad al otro. Si es inseguro puede aprender a decidir. Eso sí tenemos que ser conscientes de nuestras carencias, admitirlas e intentar superarlas.

Pedir perdón debe ser  una práctica habitual en la pareja. No irse nunca a dormir sin haber hablado sobre el conflicto. Dialogar es fundamental. Exponer nuestras razones y reconocer nuestras salidas de tono consiguen resolver las rencillas más frecuentes.

No utilizar nunca las frases manidas e irrelevantes como: "te lo dije, contigo es imposible, no me escuchas" Resultan más efectivas: "Seguro quetienes razones para hacerlo, así que vamos a hablarlo, quizás no me haya explicado bien, perdona si te he molestado, no era esa mi intención". Estas afirmaciones predisponen a solucionar.

En ningún caso dejar de hablarse soluciona nada. Tampoco eludir nuestras obligaciones o actividades.

En momentos de tensión es mejor evitar situaciones conflictivas, hay que esperar que pase la tormenta y abrir el paraguas. Eludir comentarios hirientes, contar hasta diez y esperar el momento propicio para aclarar los motivos, siempre con la idea de solucionar no de reivindicar nuestra postura.

Para conocer a nuestra pareja, lo primero que tenemos es que conocernos a nosotros mismos. Hagamos examen de conciencia.¿No es cierto que hay cosas que nos cuesta controlar? ¿ Somos capaces de admitir nuestros errores? ¿ Necesitamos superar ciertas carencias y no lo reconocemos? Empecemos por nosotros. No nos justifiquemos, no nos disculpemos. Asumamos nuestros fallos

Eso no quiere decir que tengamos que ser excelentes. " Lo siento" no ofende a nadie.  Al contrario.

 

Santiago 1:4

... y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que seáis perfectos y completos, sin que os falte nada.

Oración

Quiero fijarme en ti, en Maria tu madre para que quién me mire la vea, para que sean mis actos a imagen y semejanza tuya, como Tú nos enseñaste.


9 de Diciembre, 2017, 17:50: ALFRE306General
¿Qué hemos de pensar sobre esta teoría? Acaso hemos de rechazarla... ¿O tal vez aceptarla?


Por: P. Miguel A. Fuentes, IVE | Fuente: TeologoResponde.org 



Pregunta:

¿Cómo responde la Iglesia Católica a la teoría científica de Darwin? M. M.

Respuesta:

Estimada:

Le respondo al tema de la posición de la Iglesia respecto de la evolución con el artículo de E. Wasmann, de la Enciclopedia Católica.


Los católicos y la evolución

Una de las cuestiones más importantes para todo católico educado de hoy es: ¿Qué hemos de pensar sobre la teoría de la evolución? Acaso hemos de rechazarla como sin fundamento o enemiga del cristianismo, o más bien hemos de aceptarla como una teoría establecida del todo compatible con los principios de una concepción cristiana del universo?
Debemos distinguir cuidadosamente entre los diferentes significados de las palabras teoría de la evolución para poder dar una respuesta clara y correcta a esta interrogante. Distingamos (1) entre la teoría de la evolución como una hipótesis científica y como una especulación filosófica; (2) entre la teoría de la evolución basada en principios teístas y la basada en fundamentos materialistas y ateístas; (3) entre la teoría de la evolución y el Darwinismo; (4) entre la teoría de la evolución aplicada a los reinos animal y vegetal y aplicada al ser humano.

Hipótesis científica vs especulación filosófica.

Como una hipótesis científica, la teoría de la evolución busca determinar una sucesión histórica de varias especies de plantas y animales en nuestra tierra, y, con la ayuda de la paleontología y otras ciencias, tales como la morfología comparativa, la embriología y la bionomía, con el fin de demostrar que en el transcurso de las diferentes épocas geológicas, estas especies evolucionaron gradualmente desde sus inicios por causas naturales puramente de su desarrollo específico. La teoría de la evolución, entonces, como hipótesis científica, no considera las especies de plantas y animales actuales como formas directamente creadas por Dios, sino como resultado final de una evolución de otras especies existentes en períodos geológicos anteriores. Por lo tanto, es llama la ‘teoría de la evolución’ o ‘la teoría de la descendencia’ ya que implica la descendencia de las presentes especies de otras ya extintas. Esta teoría se opone a la teoría de la constancia que asume la inmutabilidad de las especies orgánicas. La teoría científica de la evolución, entonces, no se involucra con el origen de la vida. Simplemente investiga las relaciones genéticas de especies sistemáticas, géneros y familias y se propone colocarlos de acuerdo a las series de descendencia naturales (árboles genéticos).

¿Qué tan basada en hechos observados está la teoría de la evolución? Se entiende que aún solo es una hipótesis. La formación de nuevas especies se observa directamente solo en unos cuantos casos, y solamente en referencia a las formas que está íntimamente relacionadas; por ejemplo, las especies sistemáticas de género planta Oenothera, y del género escarabajo Dimarda. Sin embargo, no es difícil dar una prueba indirecta de alta probabilidad para la relación genética de muchas especies sistemáticas entre ellas y con formas fósiles, como ocurre en el desarrollo genético del caballo (Equidae), de las amonitas, y de muchos insectos, especialmente de aquéllos que viven como ‘huéspedes’ con hormigas y termitas, y que se ha adaptado de muchas maneras con anfitriones. Al comparar las pruebas científicas de la probabilidad de la teoría de la evolución, encontramos que ellos crecen en número y en peso, conforme es más pequeño el círculo de formas en consideración, pero se vuelven cada vez más débiles si incluimos un mayor número de formas, tales como las comprendidas en una clase o en un sub-reino. De hecho, no existe ninguna evidencia de la descendencia genética común de todas las plantas y animales de un mismo organismo primitivo. Por eso, hay más botánicos y zoólogos que consideran la evolución poligenética (polifilética) como más aceptable que una monogenética (monofilética). En la actualidad, sin embargo, es imposible decidir cuántas series genéticas independientes han de ser aceptadas en los reinos animal y vegetal. He ahí el meollo de la teoría de la evolución como hipótesis científica. Está en perfecta concordancia con el concepto cristiano del universo; pues la Sagrada Escritura no nos dice en qué forma las especies de plantas y de animales existentes en la actualidad fueron creadas originalmente por Dios. Tan temprano como 1877, Knabenbauer afirmó ‘que no hay objeción en lo que concierne la fe, en suponer la descendencia de toda especie animal y vegetal de unos cuantos tipos’ (Stimmen aus Maria Laach, XIII, p. 72).




Ahora bien, pasando a la teoría de la evolución como especulación filosófica, la historia de los reino animal y vegetal en nuestra tierra no es más que una pequeña parte de la historia de todo el planeta. De igual manera, el desarrollo geológico de nuestra tierra no constituye sino una pequeña parte de la historia del sistema solar y del universo. La teoría de la evolución como concepto filosófico considera la historia entera del cosmos como un desarrollo armónico, producido por leyes naturales. Este concepto está en concordancia con la visión cristiana del universo. Dios es el Creador del cielo y de la tierra. Si Dios produjo el universo por un acto creador singular de su Voluntad, entonces su desarrollo natural por medio de leyes implantadas en él por el Creador, es para mayor gloria de su Poder y Sabiduría Divinos. Santo Tomás dice: ‘La potencia de la causa es mayor entre más remotos los efectos a los que se extiende.’ (Summa c. Gent., III, c1xxvi); y Suarez: ‘Dios no interfiere directamente con el orden natural, allí donde las causas secundarias son suficientes para producir el efecto deseado.’ (De opere sex dierum, II, c.x, n.13). A la luz de este principio de la interpretación cristiana de la naturaleza, la historia de los reinos vegetal y animal en nuestro planeta es, por decirlo así, un versículo en un volumen de un millón de páginas en que el desarrollo natural del cosmos está descrito y sobre cuya portada está escrito: ‘En el principio Dios creó el cielo y la tierra.’

Teorías teístas y ateístas de la evolución

La teoría de la evolución citada antes, se basa en un fundamento teísta. A diferencia de esto, existe otra teoría que tiene bases materialistas y ateístas, cuyo primer principio es la negación de un Creador como persona. La teoría ateísta de la evolución es ineficaz para dar cuenta de los primeros inicios del cosmos o de la ley de su evolución ya que no admite ni creador ni legislador. Por otra parte, la ciencia natural ha probado la generación espontánea -es decir el génesis independiente de un ser viviente a partir de materia no viviente-contradice los hechos observados. Por esta razón, la teoría teísta de la evolución postula una intervención por parte del Creador en la producción de los primeros organismos. Cuándo y cómo fueron implantadas las primeras semillas de la vida, no lo sabemos. La teoría cristiana de la evolución también demanda un acto creador para el origen del alma humana, ya que el alma no puede tener su origen en la materia. La teoría ateísta de la evolución, por el contrario, rechaza el supuesto de una alma separada de la materia, y por lo tanto se hunde en un simple y sencillo materialismo.

La teoría de la evolución vs Darwinismo

El Darwinismo y la teoría de la evolución no son de ninguna manera conceptos equivalentes. La teoría de la evolución fue propuesta antes de Charles Darwin, por Lamarck (1809) y Geoffrey de St Hilaire. Darwin en 1859, le dio una nueva forma tratando de explicar el origen de las especies por medio de la selección natural. De acuerdo con esta teoría, la reproducción de nuevas especies depende de la supervivencia del más fuerte en la lucha por la existencia. La teoría de la selección de Darwin es Darwinismo -en el sentido más estricto y preciso de la palabra. Como teoría, es inadecuada científicamente ya que no da razón del origen de atributos adaptados para el propósito, lo cual debe remitirse a las causas originales, interiores de la evolución. Haeckel, junto con otros materialistas, amplió esta teoría de la selección a una idea filosófica del mundo, intentando así explicar toda la evolución del cosmos mediante la supervivencia azarosa del más fuerte. Esta teoría es Darwinismo en el segundo y más amplio sentido de la palabra. Es esa forma ateísta de la teoría de la evolución que fue señalada arriba (en el numeral 2) como insostenible. El tercer significado del término Darwinismo surgió de la aplicación de la teoría de la selección al ser humano, la cual es igualmente imposible de aceptar. En cuarto lugar, el Darwinismo con frecuencia, en el uso popular, representa la teoría de la evolución en general. Este uso de la palabra se basa en una confusión evidente de ideas, y debe, por lo tanto, dejarse de lado.

Evolución humana vs Evolución animal y vegetal

¿Hasta qué punto la teoría de la evolución es aplicable al hombre? Que Dios debió haber hecho uso de causas originales, evolutivas y naturales en la producción del cuerpo del ser humano, es per se no improbable, y fue propuesto por San Agustín (veáse Agustín de Hipona, San, bajo V. Agustinismo en la historia). Las pruebas actuales de que el cuerpo humano desciende de los animales son sin embargo, inadecuadas y especialmente con respecto a la paleontología. Y el alma humana no puede haber derivado, mediante la evolución natural, de seres brutos, ya que es de naturaleza espiritual; por lo cual, hemos de referir su origen a un acto creador de parte de Dios.

Para una exposición más profunda, Wasmann, Biología Moderna y la Teoría de la evolución (Freiburg im Br., 1904). De la literatura más antigua, Mivort, Sobre el génesis de las especies (Londres y New York, 1871).

E. WASMANN
Transcrito por WG Kofron
Agradecimiento a la iglesia Santa María, Akron, Ohio
Traducido por Delma González Duarte

Este artículo es una reproducción del publicado por nuestros aliados y amigos: El Teólogo Responde
6 de Diciembre, 2017, 14:53: ALFRE306General
Ortodoxia, reformismo, judaísmo conservador y reconstruccionismo


Por: Lic. Dina Siegel Vann y Lic. Reneé Dayán Shabot | Fuente: El devenir del pueblo de Israel 



La ortodoxia

La ortodoxia tradicional exige la observancia estricta de todos los lineamientos religiosos sobre la base de la Laja (ley judía). Consta de varias vertientes que enfatizan la idea judía de la figura de Dios. Su objetivo es preservar y ejercer de manera intacta las leyes que fundamentan esa religión desde sus inicios, pues consideran que cada postulado trasciende a cualquier época y constituye un mandato directo del Todopoderoso.


El reformismo

Inspirado por las ideas liberales, racionalistas y nacionalistas de la revolución francesa, el reformismo consiste en identificar el carácter progresivo de la religión judía y establecer una integración entre sus preceptos y la cultura social de la religión en la que están establecidos. Su objetivo es reinterpretar las tradiciones, las leyes y las prácticas judías en función de las condiciones y valores de la vida moderna.


El judaísmo conservador

El judaísmo conservador reconoce la importancia y la autoridad de la Torá y de las leyes rituales. Sin embargo, acepta la necesidad de reinterpretar estas leyes, siempre y cuando estén fundamentadas en el espíritu y el carácter de la religión judía tradicional. El objetivo de esta corriente es hacer una síntesis entre el judaísmo como religión y sus aspiraciones nacionales y culturales.


El reconstruccionismo

El reconstruccionismo modifica los antiguos conceptos de la religión judía, y los transforma para crear una civilización capaz de ayudar al hombre a obtener su salvación en este mundo. Esta ultima se entiende como el desarrollo óptimo del potencial humano. Su propósito es subrayar la presencia del judaísmo en distancias sociales y representar una síntesis entre su identidad religiosa y la cultura de la que forman parte.


Sobre los autores:

Lic. Dina Siegel Vann, Directora de Tribunal Israelita
Lic. Reneé Dayán Shabot, Directora asistente de Tribunal Israelita
(Institución de Relaciones Humanas de la Comunidad Judía en México)


4 de Diciembre, 2017, 11:56: ALFRE306General
Recemos con la Iglesia por todos los que sufren


Por: Redacción | Fuente: ACI Prensa 



Cada 1 de diciembre se celebra el Día Mundial de la lucha contra el SIDA, una enfermedad que continúa cobrando muchas vidas. La Iglesia Católica es la institución que más hace por las víctimas, atendiendo a uno de cada cuatro enfermos en todo el mundo.

Según los datos más recientes del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA o UNAIDS en inglés), 36,7 millones de personas vivían con el VIH en 2016 en todo el mundo. Es decir, personas que tienen el virus, pero que aún no han desarrollado la enfermedad y para quienes es importante el uso de los retrovirales.

En ese mismo año 1,8 millones de personas contrajeron la infección del VIH. Por otro lado, 1 millón fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el SIDA, frente a los 1,9 millones de 2005 y los 1,5 millones de 2010.

Desde que inició la epidemia 76,1 millones de personas contrajeron la infección del VIH y 35 millones fallecieron.

Actualmente, a junio del 2017, 20,9 millones de personas tenían acceso a la terapia retroviral, un aumento con relación a los 17,1 millones de 2015 y los 7,7 millones de 2010.

La acción de la Iglesia Católica

A diferencia de muchos organismos e instituciones que proponen métodos anticonceptivos como el uso del preservativo (condón) para frenar el SIDA, la Iglesia destaca que la fidelidad en los esposos y la castidad hasta el matrimonio es el medio más seguro para evitar todo tipo de enfermedad de transmisión sexual.

Las principales instituciones católicas que atienden a pacientes con VIH/SIDA son Cáritas Internationalis y Catholic Relief Services (CRS).

Desde 1987, Cáritas brinda apoyo médico, social, emocional y espiritual a las personas que viven con VIH y SIDA. Su campaña HAART, para niños, promueve el diagnóstico temprano y el tratamiento del VIH en mujeres y bebés. La campaña presiona para obtener programas de prueba accesibles y medicamentos adecuados. Defiende que todas las mujeres embarazadas seropositivas reciban tratamiento antirretroviral, cirugía de cesárea y alternativas a la lactancia cuando esto sea aconsejable y apropiado.

Por su parte, CRS ha apoyado programas internacionales de VIH durante más de 25 años, casi desde el comienzo de la pandemia. Sus programas abarcan todas las áreas de programación, incluida la atención domiciliaria, terapia antirretroviral, apoyo al tratamiento, reducción del estigma, prevención y servicios integrales para niños vulnerables. A nivel mundial, la organización cuenta con 37 proyectos en 22 países, apoyando a más de 7 millones de personas que viven con VIH o están afectadas por este.


San Juan Pablo II, con motivo de la Jornada Mundial del enfermo 2005, envió un mensaje al mundo y recordó que para combatir el SIDA de modo responsable “es preciso aumentar su prevención mediante la educación en el respeto del valor sagrado de la vida y la formación en la práctica correcta de la sexualidad”.

“En efecto, aunque son numerosas las infecciones que se transmiten por contagio a través de la sangre especialmente durante la gestación -infecciones que hay que combatir con todo empeño-, mucho más numerosas son las que se producen por vía sexual, y que pueden evitarse sobre todo con una conducta responsable y la observancia de la virtud de la castidad”, enfatizó.

Hasta el año 2010, del total de personas infectadas en el mundo con el VIH/SIDA, aproximadamente el 25% era atendida por alguna institución de la Iglesia Católica. Este porcentaje aumentaba en el caso de África, en donde la Iglesia cuidaba de casi el 50% de los afectados por este flagelo.

En los últimos años, con el impulso del Papa Francisco, esta ayuda caritativa y de amor al prójimo ha ido en aumento, lo que convierte a la Iglesia en una de las instituciones más importantes a nivel mundial en este tema.

Por ello, en este día especial de lucha contra el SIDA, unidos a miles de cristianos, proponemos la siguiente oración para que Dios dé fortaleza a los que sufren de este mal.

 

Oración por los enfermos de SIDA
 

Oh Dios, Padre nuestro, escucha nuestra oración por los que están enfermos por el SIDA, por los que están en peligro de muerte. Concédeles el consuelo de tu presencia, haz que busquen tu rostro, y encuentren la fuerza en ti que eres la fuente de la vida. Señor Jesús, escucha nuestra oración por los que acaban de enterarse que están infectados por el virus VIH pero que no están aún enfermos. Recuérdales que tienen aún una vida ante ellos: haz que encuentren en ti la Vida, el Camino y la Verdad. Espíritu Santo de Dios, escucha nuestras oraciones por los que se ocupan de las personas enfermas de SIDA. Concédeles la certeza de la presencia del Padre y el amor de Jesús. Concédeles tu consuelo, dales tu paz. Padre, te rogamos para que todos oigamos tu llamada en estas circunstancias, una llamada de arrepentimiento, una llamada de ayuda a los otros. Ayúdanos para que podamos vivir de manera responsable, no pensando solamente en nosotros sino también en los que están en nuestro entorno. Te rogamos por los científicos y los médicos para que encuentren un remedio al Sida. Guíanos para que podamos dar tu consuelo a los que tienen necesidad de ayuda. Eleva nuestros corazones de compasión para que los enfermos de Sida tengan la certeza de que la Iglesia los ayudará; Guíanos para que sepamos cómo ayudar a los que tienen necesidad. Esto te lo pedimos porque tu misericordia por nosotros es inmensa. Señor de misericordia, escucha nuestra oración. Amén.

 


29 de Noviembre, 2017, 20:51: ALFRE306General
El abuso de las drogas es la pandemia más grave actualmente en todo el mundo Por: P. Miguel A. Fuentes, IVE | Fuente: TeologoResponde.org Pregunta: ¿Cómo ayudar a los hijos que se drogan? Respuesta: Nadie duda que uno de los dramas contemporáneos es el problema de la drogadicción en todos los niveles: niños, jóvenes, adultos y ancianos. El abuso de las drogas es la pandemia más grave actualmente en todo el mundo. Es una de las principales causas de muchos: -matrimonios deshechos -fracasos en los estudios -despidos de trabajo -desempleo -ruinas económicas Reportar anuncios inapropiados | -delincuencia juvenil -prostitución de niños, adultos y jóvenes -actos de violencia -enfermedades mentales -sida y otras enfermedades -etc… 1. EL FENÓMENO DE LA DROGADICCIÓN Veamos algunas ideas generales. 1) El consumidor de droga Entre los distintos consumidores de droga hay que distinguir diversas clases: -El consumidor ocasional: es aquel que consume droga esporádica y excepcionalmente. -El consumidor habitual: es quien consume repetidamente, pero mantiene el suficiente control tanto de la frecuencia cuanto de las dosis; su vida en la sociedad es prácticamente normal. -El fármacodependiente o tóxicodependiente: es el sujeto que ha llegado a la dependencia de la droga; la consumición de droga se hace en él compulsiva y puede llegar en algunos casos al síndrome de abstinencia. -El toxicómano: es el sujeto en quien la dependencia de la droga es tal que vive tan sólo para ella; recurre a cualquier medio para conseguirla; desaparece para él todo otro interés (personal, familiar, social); pierde todos los valores morales. 2) La dependencia También hay que hacer alguna distinción entre los tipos de dependencia en que puede encontrarse un consumidor. Son fundamentalmente dos: el acostumbramiento y la dependencia propiamente dicha. El acostumbramiento es el estado producido por el uso repetido de un medicinal (u otra sustancia) y se caracteriza: por la tendencia a perseverar en el uso de un determinado producto a causa de las sensaciones de bienestar que provoca; por una ligera tendencia a aumentar la dosis; por cierto grado de dependencia psíquica, pero no física; finalmente, porque los efectos sólo son adversos para la persona que consume. La dependencia, en cambio, es el estado de intoxicación periódica o crónica resultante del repetido uso de una medicina u otra sustancia. Se caracteriza: por el deseo irresistible (compulsión) a tomar el producto permanentemente y a conseguirlo a cualquier costo; por la tendencia a aumentar la dosis; por la dependencia no sólo psíquica sino también física; y, finalmente, porque los efectos son adversos tanto para la persona en cuestión cuanto para la sociedad. Esta dependencia, a su vez, se considera sólo psíquica: cuando la satisfacción psíquica empuja al individuo a abusar de la sustancia que la produce; o incluso física: cuando la suspensión o limitación del fármaco produce una serie de perturbaciones que se denomina ‘síndrome de abstinencia’, cuando las perturbaciones llegan a calambres estomacales, náuseas, diarrea, convulsiones e incluso estado de coma. 3) Problemas sociales que favorecen el consumo Nuestra sociedad contemporánea ha creado las condiciones para que el fenómeno de la drogadicción pueda ser considerado prácticamente una ‘cultura’ (o mejor ‘subcultura’); porque, en efecto, la drogadicción se coloca en una línea armonizable con otras manifestaciones propias de nuestro tiempo, como son: -la búsqueda continua del placer -el hedonismo en todos sus aspectos -la intolerancia ante el dolor y la frustración -la falta de valores -el materialismo consumista -la inmadurez cada vez más frecuente en adultos -la desintegración del núcleo familiar Este tipo de características de nuestro fin de siglo han creado un estado de vacío, de frivolidad y de cansancio psicológico tal que el instinto de supervivencia espiritual busca desesperadamente salidas alternativas. Es muy significativo que la Organización Mundial para la Salud haya indicado como razones por las que se comienza a consumir algunas drogas ‘suaves’ (como la marihuana): la curiosidad por los efectos y sensaciones producidas por las drogas, el conseguir la satisfacción de pertenecer a un grupo y ser aceptado por los miembros del mismo, el manifestar independencia o también hostilidad, el tener experiencias nuevas, agradables o peligrosas (el atractivo por las situaciones de riesgo), el adquirir una mayor capacidad creativa, el entrar más fácilmente en estado de sueño o éxtasis, el huir de algún problema. 4) Efectos principales de las drogas Las drogas causan terribles efectos en sus víctimas. Muchos son totalmente imprevisi­bles; pero entre los más comunes podemos indicar: a) Modificaciones en la estructura de la personalidad: degradan la persona, se pierde la noción de los valores morales, se pierden progresivamente los intereses culturales y profesio­nales, desaparece toda capacidad para dar y recibir afecto (los demás dejan de interesar excepto si son útiles para obtener más droga), la mentira pasa a ser comportamiento habitual, se pierde el sentido de responsabilidad, se pierde el sentido de la vida. b) Modificaciones sobre el comportamiento en la familia: los hijos se aíslan de los padres (por ejemplo, viven encerrados en sus cuartos o se relacionan sólo con grupos cerrados de amigos), adquieren comportamientos irritables, se da una progresiva pérdida de respeto por los padres. c) Alteraciones en el ámbito escolar y laboral: pérdida del sentido del estudio y del trabajo, disminución del rendimiento, abandono de dichas actividades. d) Alteraciones sociales: delincuencia y prostitución para conseguir dinero o por el ambiente en que se maneja, conductas suicidas (se calcula que 1 de cada 25 alcohólicos intenta suicidarse por lo menos una vez en la vida; esto es más agudo en las drogas químicas). e) Problemas físicos: artritis, cirrosis hepática, depresión, malnutrición, encefalopatías, herpes, hepatitis B, sida, sífilis, tuberculosis, etc. f) Disturbios mentales: la drogadicción puede facilitar la aparición de disturbios mentales como: ansiedad, cuadros psicóticos (especialmente con las drogas con efectos alucinógenos: alucinaciones e ideas delirantes), disturbios mentales endógenos como esquizofre­nia. 2. LOS PADRES Y LOS HIJOS DROGADICTOS[1] Es indudable que esta amenaza pesa con angustia sobre los corazones de muchos padres que tienen hijos ya iniciados en la droga o bien que temen que sus hijos entren en este callejón sin salida ¿Qué pueden hacer cuando los hijos se drogan y qué para que no se droguen quienes aún no han incursionado en este camino? He aquí algunos consejos orientativos. 1) Cuando los padres descubren que un hijo se droga. A veces puede ser muy difícil para los padres abordar el problema, ya que con frecuencia los hijos van a negar la realidad por todos los medios. Ellos no tienen dificultad en mentir: es parte de la mentalidad que les crea la drogadependencia. Sin embargo, cuando hay sospechas, no puede pasar mucho tiempo sin que los padres alcancen la evidencia de que tienen o no un hijo drogadicto. En ese momento, ¿qué hacer? Ante todo, es muy importante que el clima familiar sea de la mayor serenidad posible, evitando comportamientos hostiles por parte de los padres. No conviene comenzar con recrimi­naciones, acusaciones, quejas y críticas. Esto sólo suele conducir a una recíproca hostilidad por parte del hijo. Los padres tienen que conversar seriamente con el hijo, haciendo que éste tome confianza con los padres y no miedo. Esto no significa que ellos deban tener una actitud tolerante en lo que a las drogas se refiere. Por el contrario, la comprensión no tiene que ser acompañada de la menor permisividad. Tienen que ser muy comprensivos con la persona, pero drásticos en cuanto a la necesidad de no volver a consumir drogas. Es de gran importancia que el hijo se aperciba de la gravedad que su problema conlleva ya sea para él como para los demás y de las consecuencias que pueden ir surgiendo en el futuro, en caso de no cambiar. ¿Cuál es la mejor forma de ayudarlo? Para evitar, lo más rápido posible la larga serie de consecuencias para él, conviene explicarle la evolución posible del proceso en el que se ha metido. Lo mejor es que el hijo asuma que el problema es suyo. Los padres sólo pueden facilitar los medios para conseguir una adecuada rehabilitación, pueden ayudarlo y apoyarlo; pero sobre todo es necesario que el mismo drogadicto tome la decisión personal de abandonar la droga. Tenemos que tener presente que en el drogadicto se mezclan una sensación de impoten­cia y fracaso, sentimientos de culpa y de frustración. Todas estas cosas lo llevan a pensar que el problema no tiene remedio. Por eso son frecuentes las depresiones, acompañadas en muchos casos con intentos de suicidio. En estos casos, el trabajo paterno es muy importante procurando estimularlo a la perseverancia en la lucha. También, una de las consecuencias más comunes de la drogadicción es la incapacidad de apreciar la vida. La vida parece carecer de interés. Esto hace que los drogadictos sientan un profundo vacío interior. Los padres tienen que ayudarlo a volver a disfrutar los aspectos gratificantes de la vida. Con un clima afectivo en la familia, y sobre todo hablando a los hijos de Dios. El drogadicto tiene que buscar en Dios lo que él busca en las drogas. Tiene que llenar su vacío espiritual con el amor de Dios. En este caso, la mejor ayuda que se le puede prestar es aproximarlo a la Iglesia. Finalmente, lo más importante es no perder la esperanza en Dios. Cuando estamos ante problemas que parecen imposibles, hay que decir: para Dios no hay nada imposible (Lc 1,37). El peligro más grande para los hijos es, ciertamente, la desesperación de sus propios padres. 2) Qué deben hacer los padres para prevenir la drogadicción de los hijos. ¿Qué hacer para que los hijos no busquen la droga? ¿Cómo se los protege? Primero, tenemos que recordar que la mejor protección es un buen clima familiar. Hay que evitar algunas cosas que predisponen, directa o indirectamente, al uso de la droga. Por ejemplo: -la falta de dedicación del tiempo suficiente por parte de los padres -los malos tratos -las separaciones y divorcios -el alcoholismo de los padres -el excesivo interés por obtener dinero y hablar sólo o casi exclusivamente de dinero y de problemas materiales -especialmente la ausencia de prácticas religiosas en la familia. Segundo, los padres tienen que ofrecer a los hijos ambientes en que no sea normal el consumo de droga. Esto no siempre es fácil en algunas sociedades en que la droga corre en la escuela, la calle, la universidad, el trabajo, etc. Pero al menos, hay que facilitar la práctica de los deportes, el estudio, el contacto con la naturaleza (el mar, la montaña, el campo) y especialmente la actividad religiosa. Tercero, es necesario dar a los hijos el ejemplo personal de vida y educarlos en las buenas costumbres; por ejemplo: -en el valor del esfuerzo personal, del respeto por sí mismo y por los demás -en la constancia de la voluntad -en el sentido auténtico del sufrimiento -en el interés por el trabajo y por la cultura -en la confianza en la Providencia divina -en la fidelidad a los seres queridos -en la lealtad a las obligaciones personales -en el sentido de la responsabilidad -en los valores espirituales Finalmente, lo más importante es la oración en común, es decir, en familia. La oración de la esposa, con el esposo y con los hijos. La mejor cosa que podría hacerse es rezar el Rosario en familia o leer el Evangelio; invocar a Dios en las comidas, ir a Misa juntos, etc. Lo que no pueden los hombres, lo puede Dios. _______________________________________________________________________________ [1] Los datos los tomo de: Aquilino Poino Lorente y Javier de las Heras, Os teus filhos e as drogas, Ed. Rei dos livros, Lisboa 1994. Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos: El Teólogo Responde
27 de Noviembre, 2017, 11:50: ALFRE306General
Una pregunta necesaria para los dirigentes de empresas, inversionistas y ejecutivos


Por: Salvador I. Reding Vidaña | Fuente: yoinfluyo.com



El concepto de empresario (o empresa) “socialmente responsable” está de moda. Pero, ¿de qué se trata? Si el fin de la empresa es maximizar utilidades, como dice la ciencia económica.

 

Empresas mejorando a la sociedad

El asunto no es simple, en realidad se trata de lo que los dirigentes empresariales hacen no solamente respeto a la cultura, sino al medio humano (y al natural) además de ganar dinero. La verdad es que de alguna manera, los hombres de negocio buscan más cosas que ganar dinero, aunque sea prestigio social, influencia política, pero también bienestar para su personal, servicio al cliente, desarrollo de proveedores confiables y muchas cosas más buenas para la sociedad.

Hay muchos tipos de empresarios, desde los avaros obsesionados con su propia riqueza, hasta los más comprometidos socialmente, en lo personal y a través de sus empresas y de organizaciones empresariales. Afortunadamente cada vez hay más de estos últimos que de los primeros, ya que la economía moderna de muchas formas lo exige.

Sin embargo, falta mucho por hacer social y económicamente hablando en materia de negocios. Lo que pasa en principio, es que falta una visión más amplia de lo que la actividad productiva significa en la economía y en la sociedad en general.

Cuando una empresa, por medio de sus directivos se pregunta qué debe hacer para mejorar su actividad y ser socialmente responsable, normalmente se queda corta, por buenas que sean sus decisiones. Generalmente se refieren a sus productos y servicios, a la calidad, la mejora continua, la eficiencia que permite abatir costos y por tanto precios de venta. Igualmente se busca la mejora en las condiciones de trabajo, la capacitación y la remuneración del personal. Todo ello muy bueno.

Pero falta algo más. Cuando un empresario decide que debe hacer "cosas" para cumplir mejor una responsabilidad social, debe preguntarse algo, y este es el quid de la cuestión: ¿en qué mundo quiero vivir con mi familia, con mis amigos, con los miembros de mi comunidad? Y finalmente: dentro de mis posibilidades ¿Qué mundo quiero ayudar a crear o mejorar, en el más amplio sentido del término?

 Si deseo una comunidad en paz, para que mi familia viva ahora y en las generaciones de los hijos de mis hijos y así sucesivamente, debo hacer todo lo que pueda para lograrlo. Consideramos la paz comunitaria como una convivencia en que hay respeto a los valores fundamentales que la humanidad ha aceptado a través de los siglos, en donde las personas se respetan en su dignidad, en donde cada ser humano ve realizados sus derechos a la vida, a la familia, a la libertad, la educación, la salud, la vivienda, un modo honesto de ganarse la vida, realizando al mismo tiempo su desarrollo personal, y muchas cosas más, legítimamente deseables.

Para que tengamos esa paz comunitaria, la sociedad requiere de muchas cosas, entre ellas el desarrollo de lo que llamamos la cultura, incluyendo el arte en todas sus manifestaciones, los valores, las buenas costumbres, la educación en todo nivel y ámbito, las "buenas prácticas" en la toma de decisiones comunitarias, comenzando con la vida vecinal y terminando con la actividad política de partidos y de buen gobierno, en lo ejecutivo, lo legislativo y lo judicial.

Con una visión amplia de los asuntos fundamentales de nuestra comunidad, que requieren apoyo en dinero, tiempo y colaboración, la responsabilidad social de la empresa amplía mucho su horizonte. Principalmente se requiere dinero, dinero que es parte de los ingresos repartibles de la empresa. Esos fondos deben apoyar las organizaciones y causas que harán que nuestra comunidad se vaya pareciendo al mundo que idealizamos para nuestra familia y nuestro medio.

Hay un aspecto curioso en todo esto del dinero empresarial, de las utilidades repartibles. Mucha gente, incluyendo por supuesto hombres de negocio, no gustan de la administración pública, a la que ven como dispendiosa, ineficiente y hasta llena de ladrones. Así, deciden pagar los menores impuestos posibles. ¿Para qué? dicen, si se lo van a robar o a malgastar. Este es una base muy común para justificar internamente la evasión o la elusión fiscal.

Quienes así piensan y actúan, deben entonces reflexionar que, conforme a esa línea de pensamiento, la sociedad, ellos incluidos en primer lugar, deben usar parte de sus utilidades gravables en proyectos sociales, ¡que son deducibles de impuestos!

De hecho, existen muchas empresas a nivel internacional que lo prefieren. Gastan enormes sumas (de sus más enormes utilidades gravables) en apoyos sociales de todo tipo: salud, educación, vivienda y otras más.

Finalmente, lo que deben preguntarse los dirigentes de empresa, inversionistas y ejecutivos es lo que ya mencioné: ¿Qué mundo quiero para vivir con mi familia, con mi gente? ¿Qué comunidad debe ser la mía? ¿Qué clase de vida deseo? Y enseguida ¿Qué puedo aportar, en dinero y en mi propio tiempo para conseguirlo? ¿Qué debo promover en este sentido entre mis colegas empresarios e inversionistas?

 La respuesta a estas preguntas puede llevarnos a que las empresas, la nuestra y muchas otras, apoyen más no solamente la cultura, sino toda actividad que mejore nuestra sociedad, nuestra comunidad y el mundo de hoy y de mañana.

 

25 de Noviembre, 2017, 16:33: ALFRE306General
¿Podemos votar para eliminar la vida?


Por: P.Fernando Pascual, L.C. | Fuente: Catholic.net



Los defensores de la liberalización del aborto han logrado victorias importantes a lo largo de los últimos 100 años. Desde que fuera legalizado en los primeros momentos de la Unión Soviética, numerosos países han decidido que el aborto se convierta en algo "normal".

Existen todavía Estados en los que el aborto está prohibido o fuertemente restringido. Por eso algunos grupos a favor del aborto presionan, por caminos diferentes, para que tales Estados abran la mano a la eliminación de los hijos antes de nacer.

Entre las estrategias que se siguen para esta "causa", una consiste en promover un amplio debate en la sociedad que culmine en un referéndum. Se dice que es un tema abierto, que otros países democráticos ya tienen el aborto, que muchas mujeres abortan de modo clandestino, que estamos ante un problema sanitario...

Detrás de estos argumentos hay un principio de fondo: suponer que en cualquier Estado democrático se pueda discutir y votar, como si fuese una opción entre otras, la posibilidad de eliminar la vida de seres humanos inocentes.

Porque, vale la pena tenerlo presente, una discusión orientada a votar si se permite y no se permite el aborto busca precisamente eso: que se someta al veredicto de las urnas el derecho a la vida de los seres humanos más indefensos, los hijos antes de nacer.

Si causaría sorpresa, incluso miedo, que personas o grupos pidieran discusiones y votaciones sobre algún derecho fundamental de seres humanos concretos según su raza o su salud, ¿por qué se presenta el tema del aborto como susceptible a ser votado?

En realidad, ningún Estado justo debería poner a votación lo que se refiere a derechos fundamentales. No se vota si alguien puede o no puede tener una casa, puede o no puede acceder a comida saludable, puede o no puede ser defendido ante amenazas de robo. Sería absurdo permitir debates públicos sobre temas de ese estilo.

El aborto es uno de esos temas. Por lo mismo, escuchar que se presiona o se busca poner en marcha un referéndum para ver si el aborto puede ser legalizado en alguno de los pocos países que no lo permiten es algo simplemente absurdo e injusto, porque sobre los derechos fundamentales ninguna democracia justa puede decidir su cancelación.

Los derechos existen para ser respetados y tutelados siempre, también contra mayorías que en el pasado, y no faltan en el presente, marginan a algunos con criterios racistas o clasistas, o permiten que los hijos sean matados en el seno de sus madres.

El mal llamado derecho al aborto no es ni puede ser objeto de discusión ni en parlamentos ni en votaciones populares. Lo que sí es legítimo, en cualquier sistema político que aspire a la justicia, es promover los derechos fundamentales de todos, especialmente de los más débiles y vulnerables: los hijos antes de su nacimiento.

24 de Noviembre, 2017, 11:18: ALFRE306General
La paz no se puede encontrar lejos de Dios, sólo quien tiene a Dios en su corazón encuentra la paz.


Por: Mons. Enrique Diaz, Obispo de la Diócesis de Irapuato |



Beato Miguel Agustín Pro

San Clemente – San Columbano

I Macabeos 2, 15-29: “Nos mantendremos fieles a la alianza de nuestros padres”

Salmo 49: “Dios salva al que cumple su voluntad”

San Lucas 19, 41-44: “Si comprendieras lo que puede conducirte a la paz”

Pocas escenas tan conmovedoras como esta que acabamos de escuchar. Muchos artistas se han basado en esta narración para presentarnos a Jesús contemplando la ciudad. De verdad que es impresionante contemplar a Jesús llorando ante la ciudad escogida por Dios, la que había sido anunciada por  los profetas, la que lleva en su nombre mismo su misión: la paz. Ahora sometida a un imperio pagano, saqueada por la ambición de sus dirigentes y muy lejana de su Señor. “Si comprendieras lo que puede conducirte a la paz”. No son las armas ni la riqueza, no son los puestos públicos ni los alianzas con los poderosos; ni siquiera serán las costosas ofrendas y sacrificios que a diario se a presentan en el templo. Jerusalén ha desviado su misión y ha olvidado su verdadero camino.

Pretende ser grande sostenida por la fuerza y por las galas imperiales. Pero ha descuidado el mandamiento de Dios, ha olvidado a sus pequeños, ha caminado por otros senderos. Y esto sin darse cuenta, quedando oculto a sus ojos. En el ambiente de injusticias y violencia que estamos padeciendo, con frecuencia nos preguntamos cuál será el camino para la paz. Y pretendemos que con nuevos pleitos, con bardas que nos protejan, con nuevas alarmas, podremos escapar y encontrar la paz. Pero me da la impresión de que nos pasa lo que a Jerusalén: queda oculto a nuestros ojos lo verdaderamente importante. Podremos urdir nuevas penas para los secuestradores y ellos se burlarán y manipularán las leyes; podremos imponer nuevas medidas restrictivas, y los salteadores encontrarán forma de violarlas… mientras no se cambie el corazón no podremos encontrar el camino de la paz.

La paz no se puede encontrar lejos de Dios, sólo quien tiene a Dios en su corazón, sólo quien vive plenamente su amor, encuentra la paz. Todos los otros caminos, tarde o temprano, acabarán en injusticias, en violencias y en dificultades. No pueden ni las armas, ni el dinero, ni las apariencias darnos la verdadera paz. Jerusalén ha dado la espalda a Dios y a Jesús su enviado y pronto encontrará las consecuencias a sus propios actos porque “no aprovechaste la oportunidad que Dios te daba”. Es tiempo de crisis, pero también es un tiempo de oportunidad para descubrir qué es lo más importante y qué es lo que nos lleva a la paz. Que no perdamos el camino y que no erremos los métodos. Jesús sigue a nuestro lado esperando nuestra respuesta.

23 de Noviembre, 2017, 16:44: ALFRE306General
Tetsimonio: El supuesto de la violación es el más utilizado para justificar y legalizar el aborto


Por: Redaccion | Fuente: Religión en Libertad



Uno de los mayores argumentos en cualquier país para aprobar el aborto o para justificarlo es el supuesto de la violación. Este es uno de los que abre el camino a la legalización aunque en países como España, donde se producen cerca de 100.000 abortos anuales, no llegan a 20 los provocados por la violación.

Sin embargo, colectivos provida denuncian esta trampa mostrando numerosos testimonios de mujeres que se quedaron embarazadas por una violación y decidieron no abortar. Ellas son felices, no se arrepienten de lo que han hecho y aman a sus hijos, pese a que su padre sea un monstruo. Ellas coinciden en que los pequeños son completamente inocentes. Stephanie Grey recoge en Salvar el 1 las historias de algunas de estas mujeres:

Con frecuencia, se oye argumentar:

“El aborto es necesario en aquellos casos en los que mujer es víctima de una violación y ha quedado embarazada”.

De todas las justificaciones que he oído sobre el aborto, ésta es, con diferencia, la más frecuente. Recordando una reciente entrada en el blog y la reseña del libro Una pregunta más bonita (A more beautiful question), me gustaría cuestionar esta afirmación con una serie de preguntas.


Stephanie Grey es una conferenciante provida, que conoce  a muchas mujeres que fueron víctimas de violación

¿En qué se fundamenta este apoyo concreto al aborto? ¿Se basa en la afirmación que han hecho víctimas de violación que quedaron embarazadas y han dado luz a sus hijos? ¿O se basa en las declaraciones de víctimas que nunca han quedado embarazadas en una violación o tenido abortos? ¿Es posible quedarse embarazada después de una odiosa agresión sexual y aún así amar al bebé que se ha concebido?

Algunos casos que rompen el discurso dominante
Consideremos las historias de Amanda Berry, Gina DeJesus y Michelle Knight.

Estas tres mujeres fueron secuestradas (a las edades de 16, 14 y 21 años, respectivamente) y sufrieron violaciones diarias y otras torturas horrorosas a manos de Ariel Castro. Sobrevivieron más de una década recibiendo abusos inhumanos en su casa de Cleveland, Ohio.

Amanda quedó embarazada tres veces durante su cautiverio. ¿Cuál fue su reacción?

En la primavera de 2006 supo a través de las noticias que su madre había fallecido de un ataque al corazón.

Poco después, descubrió que estaba embarazada y escribió en su autobiografía: “Pienso que mi madre me envió este bebé. Fue su modo de regalarme un ángel. Alguien que me ayudara a recuperarme y me diera una razón para luchar”.

Ariel Castro fue condenado a cadena perpetua pero acabó suicidándose en su celda

"Nuestra inspiración diaria"
Ciertamente, en el libro Experiencias de supervivencia en Cleveland, que escribió con su compañera Gina, ellas se refieren así al bebé de Amanda concebida en violación: “Jocelyn Berry fue nuestra inspiración diaria. Hizo que aquel lúgubre lugar pareciera más luminoso y, en muchos sentidos, nos ayudó a superarlo”.

Amanda también escribiría de su hija Jocelyn: “Me preocupaba pensar que si yo tenía aquel bebé me recordaría a mi agresor por el resto de mi vida. Pero no es así. Esta pequeña es mi bebé. Todavía soy muy pequeña, quizás peso unos 50 kilos, menos que cuando llegué aquí, pero mi estómago me parece enorme. Me siento más como un ‘nosotros’ que como un ‘yo’. Cuando me encuentro triste o más deprimida de lo habitual, o cuando él (Castro) se comporta de modo desagradable y mi esperanza se desvanece, entonces me acaricio el vientre y le hablo a mi bebé”.

Después de dar a luz en aquella habitación de tortura escribió también: “Me acurruco en la cama con mi nuevo bebé. Mientras mi captor encadena mi tobillo a la cama, pienso en mi hija, nacida en esta prisión y en quién es su progenitor. Pero procuro centrar mi pensamiento en imágenes más felices; ella parece rebosar de salud y es tan hermosa… Voy a protegerla y ya veremos lo que el futuro nos depara”.

Perdió cinco bebés durante el embarazo por las palizas
La experiencia de su compañera de calvario, Michelle Knight, fue muy distinta. Castro la embarazó hasta cinco veces y la golpeó cada una de ellas, sucesivamente, hasta matar a los bebés que había concebido. De hecho, Castro fue acusado de asesinato con agravante en cuatro de los supuestos.

La decisión del jurado ante estos cargos nos lleva a unas cuantas preguntas importantes: ¿Está mal matar por quien mata o por quien es asesinado? Si la muerte de esos bebés concebidos en violación supuso un delito para Castro, ¿no lo serán también para cualquier que mate a bebés también concebidos en violación? ¿Se fundamenta el Derecho humano a la vida en ser un ser humano o en las circunstancias según las cuales una persona fue concebida?

En su autobiografía Encontrándome: Una década de Oscuridad, una vida recuperada (Finding me: A Decade of Darkness, a Life Reclaimed), Michelle escribe que cuando su verdugo la atacó con unas pesas porque estaba embarazada, ella gritó: “¡Para! Por favor, ¡No mates a mi bebé!”.

En otra ocasión en que la pateó el estómago para matar a otro bebé que había concebido, ella escribió: “Me levanté y fui al lavabo. Al rato metí la mano en el retrete y saqué a mi bebé muerto. Sollocé… La muerte me habría hecho sentir mejor que ver a mi propio hijo destrozado. Vi al feto en mis manos y le dije cuánto lamentaba aquello. Lo sentía muchísimo. Él no se lo merecía”.

"Lo haría de nuevo"
Consideremos también la historia de Jaycce Dugard. La secuestraron Phillip y Nancy Garrido en California cuando sólo tenía 11 años de edad y la tuvieron encerrada durante 18 años. También sufrió violaciones y otro tipo de horrorosas vejaciones. Alumbró a su primer hijo a los 14 años y a un segundo bebé a los 17. Ella escribe de sus dos hijas concebidas en violación en el libro Una vida robada: Mis recuerdos (A Stolen Life: a memoir): “Tuve a mis hijas para que me dieran fortaleza” y “les estoy muy agradecida”. De su primer embarazo diría: “La conexión que siento con este bebé cada vez que se mueve en mi interior es un sentimiento increíble”.

Jaycee también escribió: “¿Cómo logras superar algo tan doloroso como todo aquello que yo viví? Simplemente lo haces. Yo lo logré porque no me quedaba otro remedio. Y lo haría de nuevo. Lo más precioso en el mundo para mí nació de aquel horror… mis hijas”.

Alguien podría argumentar que esas mujeres sufrieron agresiones y alumbraron a sus bebés mientras se encontraban en cautiverio. Ello explicaría que esas nuevas vidas supusieron una luz de esperanza en aquel entorno de sufrimiento y oscuridad que estaban viviendo; sin embargo, para las víctimas de una violación que no sufren ese entorno vejación, un hijo supone un recordatorio doloroso e innecesario.

El trauma no se borra con el aborto
Como respuesta a este planteamiento, podríamos considerar el testimonio de mi amiga Lianna. Fue secuestrada y violada a la edad de 12 años. Después de aquella agresión se dio cuenta de que estaba embarazada. Un médico le ofreció la posibilidad de abortar y ella le preguntó si aquello iba a borrar la violación y disminuiría su dolor y sufrimiento. Cuando el doctor le dijo que el aborto no iba a borrar nada ella pensó: “Si el aborto no va a sanar nada, no veo la razón de hacerlo”. Decidió seguir adelante con el embarazo y dio luz a una hermosa niña a la que está enormemente agradecida.

 

De hecho, Lianna quedó tan traumatizada por la violación que consideró la posibilidad del suicidio; pero reconoce que no llegó a quitarse la vida porque no quería matar a su bebé. En efecto, aquella niña concebida en la violación resultó la motivación para continuar viviendo y siempre dice que su hija le salvó la vida.
 
Ciertamente, no negaré que no todo el mundo reaccionará de la misma manera llegado el caso. Consideremos el genocidio de Ruanda donde se dieron violaciones masivas: se estima que unas 200.000 mujeres fueron violadas y 20.000 de ellas quedaron embarazadas.

Un regalo de Dios
Una superviviente, Jacqueline, fue asaltada por un grupo de violadores y quedó embarazada de su hija Angel. Aunque inicialmente quedó traumatizada por la terrible agresión (como también por el asesinato de su marido e hijos), de hecho, intentó envenenarse y también a su hija cuando todavía era una bebé; finalmente, recibió apoyo y empezó a amarla hasta el punto de considerar que Angel había sido un regalo de Dios.

Con la ayuda y el apoyo correctos, es posible llegar a distinguir la inocencia de un bebé de la culpa de un progenitor. Después de todo, la presencia del bebé concebido en violación se convierte en el mejor de los remedios.
Otra pregunta a tener en cuenta es ésta: ¿Desviolará a una víctima el hecho de abortar?

La respuesta a esta pregunta es obvia. Recuerdo que en una ocasión puntualicé que, quede o no embarazada una víctima de violación, el asalto ya es de por sí un trauma que no desaparece. Una víctima de abusos sexuales me confesó: “Cierto, hace ya diez años que sucedió y sigo cada día con ello”.

Así, la siguiente pregunta a plantearnos es ésta: ¿Qué resulta más duro: ser un inocente al que se ha maltratado o maltratar a un inocente?

 

El aborto supuso "ser violada de nuevo"
Mi amiga Nicole Cooley quedó embarazada después de una violación y abortó. Ella dijo: “Para mí, tener aquel aborto supuso ser violada de nuevo, incluso peor, porque en aquella ocasión yo consentí a la agresión”.

Nicole Cooley cuenta su traumática experiencia del aborto

Recordemos a Penny Ann Beernsten. En 1985 fue violada mientras corría alrededor del lago Michigan.  Lamentablemente, identificó a un hombre inocente, Steven Avery, como el responsable del crimen cometido y éste fue encarcelado durante 18 años hasta que el verdadero violador, Gregory Allen, fue identificado con nuevos métodos tecnológicos.

Penny escribió: “El día que supe que había sido exonerado de toda culpa fue peor que aquel día en el que fui violada. Realmente luché cuando mi asaltante me agarró. Le arañé, le golpeé y lo hice con furia. Después de los resultados del ADN me sentí sin fuerzas. No podía devolverle a Steve los años que había perdido”.

Estas mujeres sufrieron experiencias horrorosas que ningún ser humano debiera afrontar, pero ambas reconocieron un dolor más grande si cabe cuando se dieron cuenta que sus decisiones habían lastimado a otra gente.

Por supuesto, nadie negará el impacto que su tragedia provocó en la lucidez de su juicio, y en el ánimo de los que las atendieron entonces, impactados por la magnitud de los hechos y que procuraron aconsejarlas correctamente; pero lo cierto es que resulta más doloroso y difícil aceptar que se ha hecho una injustica y un daño a un inocente que ser un inocente que ha recibido un daño.

¿Qué es mejor?
Además, como el bebé concebido en una violación deberás salir del cuerpo de la víctima de un modo u otro, ¿qué es mejor, sacarlo vivo o muerto?
 
En una encuesta realizada a 192 mujeres que habían quedado embarazadas después de una agresión sexual, casi el 80% de las que habían abortado, aseguraron que el aborto resultó una solución equivocada. Entre el grupo de mujeres que decidieron dar vida a sus hijos, todas ellas se alegraron de haber seguido adelante con el embarazo y ninguna lamentó no haber abortado.

El documental  Digno de vivir: una mirada a los casos difíciles” (Allowed to Live: A Look at the Hard Cases) comparte historias asombrosas de gente que lamenta el aborto después de una violación, mujeres contentas de haber dado luz a sus hijos y personas que agradecen a sus madres el haber protegido sus vidas.

Esto me hace pensar en mi amigo Ryan Bomberger. La madre biológica de Ryan fue violada. Como dice en su biografía: “Fui adoptado a las 6 semanas de edad y crecí en una encantadora familia cristiana multirracial de 15 hijos”. Con hermanos de diferentes etnias, creció valorando y apreciando la diversidad. Diez de los quince hijos habían sido adoptados por esta formidable familia. Su vida desafía el mito del niño “no deseado”, pues fue adoptado y amado y salió adelante.

20 de Noviembre, 2017, 15:22: ALFRE306General
Aprovechar el tiempo para dedicarlo a lo esencial


Por: P. Dennis Doren, LC | Fuente: Somos RC



En medio de nuestro frenetismo, de tantas y tantas cosas y preocupaciones, de tantos y tantos pendientes que se van acumulando en nuestra mesa y en nuestro corazón, necesitamos detenernos un momento para analizar cómo estamos viviendo nuestro día, en pocas palabras, cómo estamos aprovechando nuestro tiempo y si realmente lo estamos dedicando a lo esencial, o se nos escurre de entre las manos como el agua sin saber a dónde se nos va, llenando el tiempo en salir al paso de esas miles de necesidades cotidianas que nos hacen pensar cuántas cosas he hecho y que, en definitiva, todas juntas no hacen ni una sola de las que realmente valen. Por eso detente un momento, es necesario. Tal vez esta reflexión cambiará para bien tu vida. Te comparto este decálogo de cómo utilizar bien tu tiempo.

1.- Busca tiempo para meditar, es un ejercicio necesario para llegar a la profundidad de tu corazón, ahí podrás descubrir y discernir qué es lo que Dios quiere de ti.

2.- Busca tiempo para leer, es una manera de crecer con el saber de los demás, tantas buenas lecturas de personas sabias que han sabido estampar en letras el valor y sentido de la vida.

3.- Busca tiempo para rezar, es el modo de entrar en contacto con Dios y expresarle tu amor, necesitas estar en comunicación frecuente con aquel que te enseña el camino del bien y de la verdad.

4.- Busca tiempo para dialogar, es la acción más noble del ser humano a través de la cual uno escucha y habla, recibe y da, y así crece y se consolida la amistad, el respeto y la comprensión.

5.- Busca tiempo para amar, es la esencia de la vida que brinda al ser humano sentido y felicidad, el corazón que ama siempre está dispuesto a dar.

6.- Busca tiempo para contemplar la naturaleza, es el arte de Dios, donde Él se ha manifestado con toda su belleza, ahí lo descubrirás, en la creación Dios ha estampado su firma.

7.- Busca tiempo para trabajar diligentemente, es el precio que has de pagar para realizarte a ti mismo, ser útil a los demás y construir una sociedad más justa y humana.

8.- Busca tiempo para viajar, es una actividad que enriquece en gran manera, porque entras en contacto con gente y culturas diversas que te pueden complementar y así contemplas diferentes realidades de la vida.

9.- Busca tiempo para evaluarte a ti mismo, es un momento propicio para hacer balance y decidir con energía lo bueno que debes potenciar y lo malo que debes corregir.

10.- Busca tiempo para observar a los demás, es una actitud que te enseñará mucho, te ayudará a imitar lo positivo de los otros y a evitar sus defectos.

Con estas 10 pautas puedes hacer de tu vida una verdadera aventura que valga la pena. San Bernardo decía: "no hay nada tan precioso que el tiempo y no hay nada tan menospreciado". Cada momento utilizado según Dios, si estamos en estado de gracia, puede merecernos tesoros de gloria y alegría eternas. El tiempo es la moneda del cielo. Cada momento vale una eternidad. Cada segundo del tiempo es un destello minucioso de la vida que queda atrás. El tiempo no perdona. El tiempo recorre sin piedad sus senderos y tarde o temprano a todos se nos termina.

Artículos anteriores en General